Adelgazar es fácil si sabes cómo. La mayoría de nosotros comenzamos una dieta con ilusión y ganas, pero a los pocos días la abandonamos porque tardamos mucho en ver los resultados del régimen en el cuerpo y la báscula.

Estar esforzándote en perder peso y no percibir que tu sacrificio tiene premio es bastante desalentador, sobre todo en esta época del todo para ya. Por eso, lector, vamos a proponerte un plan de una semana para que veas rápido los resultados y te animes a seguir perdiendo peso de forma saludable. Lo cierto es que siguiendo estos 13 consejos podrás adelgazar 2,5 kilos en una semana con absoluta facilidad:

Calcula las calorías que necesitas al día

Para perder peso rápido y en solo en una semana has de consumir unas 1.200-1.500 calorías diarias, como mucho. Es poco, pero al ser un plan de choque de tan solo unos días no pondrá en riesgo tu salud. Recuerda que para perder 1 kilo debes tener un déficit de 7.000 calorías, y si no estás dispuesto a hacer ejercicio, cuanto menos calorías consumas mejor. Eso sí, nunca bajes de 1.000 diarias, ya que ralentizarás el metabolismo.

Desayuno rico en proteínas

Trata de que esta comida tenga 300 calorías. Las proteínas son una gran fuente de energía para empezar el día, ya que te mantienen saciado y repleto de energía durante horas. Un buen desayuno proteico e ideal para tomar en esa semana sería una tostada integral con un huevo duro y la mitad de una manzana. Puedes acompañarlo con café o té sin azúcar.

El pollo a la plancha siempre es buena opción

Come alimentos con calorías negativas

Para adelgazar más de dos kilos en una semana has de ingerir alimentos con calorías negativas, así adelgazarás mientras te alimentas. La mayoría son frutas y verduras, como los tomates, el pomelo, las zanahorias, los pepinos, las manzanas o el calabacín. 

Deberás acompañar estas verduras, hortalizas y frutas con comidas con alta carga proteínica, que hará que adelgaces a un ritmo más acelerado que si ingiriésemos otro tipo de alimentos, como hidratos de carbono o grasas.

Además, una mayor ingesta de proteínas aumenta la producción de hormonas de la saciedad, y al mismo tiempo que reduce los niveles de la hormona del hambre, la grelina

Compra la comida de toda la semana de una vez

Al ser un plan de una semana, no puedes hacer concesiones. Por eso lo mejor es que compres toda la comida que vayas a necesitar en los siete días de una sola vez, así evitarás la tentación de quedarse sin nada y pedir a domicilio o acudir hambriento al súper y acabar sucumbiendo a alguna comida basura. Llena el carro de productos vegetales y proteínas sanas.

Apunta lo que comes en un diario

Ve apuntando todo lo que comes y bebes a lo largo del día en un cuaderno o diario. Al cabo de la semana, podrás ver qué has hecho y cómo y cuánto has perdido, y comprobarás si has llegado al objetivo de peso (2,5 kilos menos). Esto te ayudará a conocer tu cuerpo y a ver lo que necesita para perder determinado peso. Anota también el ejercicio que hagas y las horas que duermas cada noche, pues todo cuenta a la hora de adelgazar.

Pésate a diario

El peso puede fluctuar a lo largo del día y variar mucho de un día a otro, sobre todo en las mujeres, así que aunque debes pesarte cada mañana, nada más levantarte (y una vez que has orinado), no has de tomarte el número que veas demasiado a pecho, pues es posible que el mismo día te levantes con un peso y te acuestes con otro. No obstante, está comprobado que si uno se pesa todos los días, adquiere más compromiso con el plan de pérdida de peso. Si te obsesionas deja de hacerlo.

Nada de hidratos de carbono ni refrescos

Debes olvidarte por completo de los hidratos de carbono, ya que además de engordarte te hacen retener líquidos y te producen hinchazón. Has de evitar a toda costa los panes, cereales enteros, pasta, arroz, galletas y bollos, caramelos, gominolas... y, por supuesto, todo lo que tenga azúcar añadida. 

Tampoco debes beber refrescos, ni en sus versiones normales ni 'light' o 'zero'. En estos siete días puedes hidratarte con agua, tés o café.

Modera los lácteos y el aceite de oliva

En cuanto al aceite de oliva, y aunque puedes seguir usándolo en tu cocina y tu dieta, has de limitar su consumo durante esta semana, ya que está cargado de grasas (buenas, pero grasas), tal y como ya te contamos en Vozpópuli. Lo mismo ocurre con los lácteos, que no están prohibidos pero si puedes evitarlos, mejor.

Cinco comidas pequeñas

Lo mejor es que hagas cinco comidas al día, así evitarás tener ansiedad por comer poco y evitarás pecar con hidratos que no te hacen bien en este momento de tu vida. Entre las tomas, deberán pasar tres o cuatro horas, y así evitar las bajadas de azúcar.

Cenas saciantes y ligeras

La crononutrición establece que debes consumir, aproximadamente, el 75% de tu consumo de calorías antes de las 15 horas. Es decir, con un máximo de 1.000 calorías diarias, antes de la tarde has de haber consumido 700-850. 

Esto deja a tu cena con unas 250 calorías, que completas con dos filetes de pavo o pollo (120), una generosa ensalada de verduras (100) y una fruta (50). Es esencial prepararte cenas que te sacien, repletas de proteína, ya que así dormirás bien y contribuirás a la pérdida de peso.

Mejor un poco cada poco

Camina 20 minutos después de almorzar o de cenar

Sigue haciéndolo durante toda la semana y sube a 30 minutos cuando puedas. Este hábito te ayudará a quemar las calorías que acabas de comer y acelerará tu metabolismo, lo que hará que adelgaces cada vez más rápido.

Cuanto más andes, más peso perderás. Caminar 1,5 kilómetros quema unas 100 calorías, según los expertos, pero depende del ritmo al que vayas. Si lo haces rápido, consumirás 90 calorías extras por kilómetro que si lo haces lentamente.

Nada de dulce

Si quieres tener un cuerpo más sano y delgado al acercarte a la mediana edad, eliminar el azúcar es la clave. Cuando los niveles de estrógeno y progesterona comienzan a fluctuar, nos volvemos más sensibles al azúcar, y cuando ingerimos este tipo de hidratos de carbono, nuestro azúcar en sangre se dispara. Esto desemboca, irremediablemente, en un almacenamiento más rápido de la grasa y en una mayor sensibilidad al azúcar.

Bebe agua

Beber agua es esencial para mantenerte con energía y saciado. Un hábito que debes adquirir esa semana, ya que además adelgaza. Beber medio litro de agua, de hecho, quema 23 calorías exactas. O sea, que si bebes esta cantidad de agua al día durante un año, estarás quemando 17.000 calorías o, lo que es lo mismo, adelgazarás 2 kilos de grasa solo con este pequeño gesto diario.