En apenas unos días, la Diócesis de Orihuela- (Alicante), se ha situado en el ojo del huracán. Por un lado, tras conocerse que el obispo, Jesús Murgui, ha renunciado a recibir la segunda dosis de la vacuna contra la covid-19 en el mismo centro donde le administraron la primera, la Casa Sacerdotal, una inmunización que ahora investiga la Consellería de Sanidad. Pero, además, en la diócesis, hay un cura negacionista: nada menos que su ecónomo, Francisco Martínez Noguera, que hoy está contagiado.

Si hace unos días se conocía que el obispo, Jesús Murgui, está siendo objeto de una investigación por parte de la Consellería para determinar si se vacunó de forma irregular el pasado 8 de enero, junto a los religiosos vinculados con la Casa Sacerdotal -desde el Obispado insisten que no ha habido "ningún trato de favor sanitario"- es ahora el ecónomo de la diócesis quien se sitúa en el centro de la polémica por negarse a llevar la mascarilla en distintos actos, misas incluidas.

Misas sin mascarillas

Desde el inicio de la pandemia, el sacerdote siempre mantuvo el rechazo a adoptar las medidas de seguridad sanitarias, ni cuando celebraba las misas, ni en los encuentros en el Obispado, ni tan siquiera en la Casa Sacerdotal de Alicante, donde viven varios religiosos, varios de avanzada edad. Ahora, está confinado tras contagiarse en un brote detectado en la residencia sacerdotal, confirman a Vozpópuli desde el Obispado.

Además, según ha desvelado el diario Información, nueve de las once monjas de clausura de la Comunidad de las Hermanas Agustinas que viven en el monasterio de la Santa Faz de Alicante también habrían dado positivo. Aunque no se ha confirmado el origen del contagio, al parecer el sacerdote negacionista habría celebrado allí una misa sin mascarilla.

Toques de atención

Vozpópuli se ha dirigido al Obispado de Orihuela-Alicante para conocer su posicionamiento ante la desafiante y peligrosa actitud del ecónomo. Desde la Diócesis admiten a este digital que "se le había dado algún toque de atención" en relación a que, incluso, ante las quejas de los feligreses que acudían a sus misas por no llevar mascarilla, la propia Policía Local le había apercibido sobre su comportamiento.

Pero, cuando se les pregunta si se tomará alguna medida ante su negacionismo persistente, no desvelan su futuro, aduciendo que, como se ha dicho, está confinado e infectado junto a otros religiosos. "Cuando acabe el confinamiento se irán exigiendo el cumplimiento de todas las medidas de seguridad", señalan las mismas fuentes, sin precisar qué consecuencias tendrá el comportamiento del ecónomo.