Las elecciones anticipadas en la Comunidad de Madrid para el 4-M han echado por tierra los esfuerzos de Moncloa y del Ministerio de Asuntos Exteriores por desbloquear el nombramiento para dirigir Casa de América de Borja Cabezón, el candidato del Gobierno de Pedro Sánchez.

Tras varios meses de acercamientos entre el Gobierno y la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, la decisión de Isabel Díaz Ayuso de apretar el botón nuclear de los comicios dio al traste con los planes del Ejecutivo central y prolonga el bloqueo en esta prestigiosa institución que lleva sin director desde noviembre.

Los plazos para la formación de un nuevo Ejecutivo madrileño tras el 4-M apuntan al mes de julio si hay que negociar un Gobierno de coalición. Luego llegarían los nombramientos de consejeros y el mes de agosto, así que lo más seguro es que haya que espera a septiembre -como pronto- para que se desbloqueen las negociaciones entre las partes -Gobierno, Comunidad y Ayuntamiento-.

Para más inri, la presidencia del patronato de Casa de América en este 2021 la ostenta el Ejecutivo regional, que es el encargado de fijar las reuniones de este órgano. De modo que es Sol, sede de la Presidencia madrileña, el que tiene la sartén por el mango.

Borja Cabezón, candidato a Casa de América..
Borja Cabezón, candidato a Casa de América. EUROPA PRESS

Si los partidos de izquierda, con el PSOE de Ángel Gabilondo a la cabeza, pudiesen formar Gobierno en Madrid, este nombramiento se agilizaría. Pero si es el PP de Isabel Díaz Ayuso el que resulta reelegido, se corre el riesgo de que la candidatura de Cabezón vuelva a ser objeto de disputa entre administraciones.

El elegido por Sánchez para Casa de América fue visto tanto por el PP como por Ciudadanos, los socios de gobierno tanto en la Comunidad -hasta hace unas semanas- como en el Ayuntamiento, como un 'dedazo' de Iván Redondo para colocar a su antiguo subordinado en dicha institución pese a su nula experiencia diplomática y tras engordar su currículum vitae.

La apuesta por Casa de América

Cabezón apostó fuerte en diciembre al renunciar a su acta en la Asamblea de Madrid, por la que ha pasado sin pena ni gloria con cinco iniciativas en año y medio, y una sola intervención ante el pleno. Así que prescindió de la comodidad del escaño autonómico -y del suculento sueldo- para demostrar que quería dirigir Casa de América, cargo en el que cobraría 93.000 euros brutos anuales.

La jugada le salió mal pues han ido pasando los meses y el Gobierno de Sánchez no ha logrado torcer el brazo y la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid. Ahora, el PSOE no le ha incluido en su lista electoral del 4-M, por lo que Cabezón sube la apuesta a un todo o nada.

Los caminos de la política son inescrutables a varios meses vista y con unas elecciones de por medio, así que Sánchez y Redondo corren el riesgo de que el bloqueo se eternice y tengan que buscar otra candidatura para Casa de América, un escenario que causa pavor a Cabezón.

En esta partida de ajedrez, el Partido Popular fue el primero en levantar el veto contra Cabezón, según desvelaron fuentes 'populares' de la dirección nacional a Vozpópuli en enero. Cualquier nombramiento al frente de esta institución exige la unanimidad.

Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida vetaron de inicio la candidatura de Cabezón, al considerar que tenía un pobre currículum, y manifestaron su deseo de que el departamento de Arancha González Laya presentase otra opción, a ser posible un diplomático como ha sido en la mayoría de los casos durante el período democrático.

La Segib apoya a Cabezón

Sin embargo, Exteriores ha mantenido la candidatura a toda costa durante las reuniones que hubo del patronato. Y se movió para que organismos e instituciones como la Secretaría General Iberoamericana (Segib) o la Fundación Carolina avalasen el nombramiento de Cabezón. También las empresas privadas que ayudan a la financiación de Casa de América han respaldado al candidato de Sánchez. Así que al PP se le cerraban las puertas.

La propia secretaria general de la Segib, Rebeca Grynspan, habló con el alcalde Almeida para recomendar la incorporación de Cabezón a la dirección de Casa de América. Ante esta tesitura y viendo que el Ejecutivo no se movía un ápice, desde el Ayuntamiento se valoró la conveniencia de de desbloquear el nombramiento.

Así se lo hicieron saber al Gobierno, según las citadas fuentes, al que pidieron que convenciese a Ciudadanos para que la elección de Cabezón se aprobase en enero. Pero Exteriores pinchó en hueso pues los representantes de la formación naranja se mostraron entonces inflexible.

El representante del Ayuntamiento en estas reuniones es el concejal naranja Santiago Saura ya que las competencias sobre Internalización y Cooperación recaen en el equipo de Begoña Villacís, así que la formación naranja tiene la última palabra.

Maremoto en el PSOE

El caso de Cabezón provocó un maremoto en Exteriores, pero también en el seno del PSOE. Primero se cuestionó la idoneidad de su candidatura a Casa de América por la falta de currículum y la intervención directa de Sánchez y Redondo en la propuesta. Cabezón trabajó junto a Redondo en el Gabinete de la Presidencia tras la moción de censura.

Este diario ya informó del enfado en el seno del PSOE de Madrid por el trabajo que desarrolló contra Sánchez y a favor de Susana Díaz en las primarias de 2017. Una de las quejas, que desveló Vozpópuli, fue el supuesto registro irregular de afiliados en la agrupación de Majadohanda (Madrid) que Cabezón controlaba.

Además, el dedazo de Cabezón soliviantó a buena parte del PSOE. El malestar con la operación para colocarle en Casa de América tuvo varias vertientes. Por un lado, hay quienes recordaron que Sánchez estaba colocando a personas que apoyaron a Susana Díaz en las primarias del 2017. Y aseguraron que la lealtad al partido se demuestra día a día y no solo cuando le colocan a uno en un determinado cargo.

"Es humillante"

Por otro, hay sectores del socialismo madrileño vinculados al mundo académico, la Universidad y la diplomacia que se tomaron la propuesta de Cabezón "como una afrenta". "Es humillante", dijeron desde el PSOE. La crítica se centró en su "escaso bagaje" para un cargo como el de Casa de América.

Cabezón fue comisionado por el propio Redondo para dirigir la campaña de Ángel Gabilondo en las elecciones autonómicas de mayo del 2019. El dirigente socialista, según recuerdan varias fuentes, llegó con el trabajo muy avanzado y acabó dándole la vuelta a todo. El resultado de hace dos años fue un desastre pues el PP logró retener la Comunidad con Isabel Díaz Ayuso.