Juan Carlos Monedero vuelve a empantanar Podemos. El fundador de la formación morada y profesor de la Universidad Complutense de Madrid deberá declarar como imputado en el caso Neurona, la investigación judicial sobre los pagos de más de 300.000 euros de Podemos a la consultora en la campaña electoral de 2019. El juez quiere saber si Monedero cobró de una operación financiada a través de subvenciones electorales. También resultan imputados el propio partido y el número dos de Pablo Iglesias en la vicepresidencia del Gobierno, Juanma del Olmo.

El 30 de abril de 2015 Monedero tuvo que dimitir de Podemos en pleno escándalo por los pagos no declarados a Hacienda. Se trataba de cobros de más de 400.000 euros, que Monedero recibía gracias a lo que Hacienda consideraba una sociedad pantalla (sin empleados) que servía para eludir impuestos en el dinero recibido presuntamente por informes para gobiernos de América Latina. Aquello fue el primer terremoto político en Podemos que manchó la patina del partido que aspiraba a regenerar las instituciones cabalgando la ola del 15-M.

Monedero presentó entonces una declaración complementaria para regularizar los 425.150 euros y tuvo que alejarse de la primera línea. Amigo íntimo de Iglesias, recuperó su estatus tras la pugna del líder morado con Íñigo Errejón. El profesor de la Complutense había sido uno de los primeros en avisar a Iglesias de la primera traición en el partido morado. Se convirtió en el defensor de Iglesias en la televisión y las redes sociales, aunque se mantuvo apartado de la organización. Al menos hasta hace dos años.

Presidente de la fundación de Podemos

A partir de 2019, el fundador de Podemos (estuvo en el sanedrín de activistas, tertulianos y políticos que dio vida al partido en 2014) quiso recuperar visibilidad. Y lo hizo ayudando en varios asuntos internos, entre ellos la contratación de la consultora Neurona, en cuyos papeles figura su nombre como asesor destacado. La operación Neurona, como desveló Vozpópuli, se fraguó en Argentina a finales de 2018, aunque el primer contrato se formalizó en 2019. Fue para las elecciones municipales de Madrid y acabó en otro macroconvenio de más de 300.000 euros para las generales.

Neurona debía encargarse del llamado Big Data (el trabajo en redes sociales) y la propaganda de Podemos. Sin embargo, una investigación del Tribunal de Cuentas y la denuncia de dos exabogados de la formación morada, empezaron a señalar presuntas irregularidades. En verano, el juez Juan José Escalonilla abrió una instrucción por presunta malversación de fondos y administración desleal contra Podemos. Monedero salió indemne de esa primera ronda de imputaciones.

El pasado lunes, Escalonilla citó a declarar al principal asesor de Monedero. El juez estaba estrechando el cerco sobre el fundador de Podemos. Ahora el magistrado ha decidido llamarle a declarar el próximo 15 de marzo en el juzgado número 42 de la capital. Quiere comprobar su papel de presunto comisionista en los contratos de Podemos. Según el juez y la UDEF, que trabajó en secreto para destapar el flujo de dinero entre España y México, existen facturas sospechosas que justifican su imputación.

Europa Press

Marcha atrás de Iglesias

El profesor de la Complutense controla en este momento la fundación de Podemos. Es decir, que tiene algo parecido a un cargo orgánico. A la vez, en las últimas semanas, manifestó su interés en liderar la candidatura de Podemos para la Alcaldía de Madrid. Fuentes de Podemos revelan a este diario que Monedero tenía el visto bueno de Pablo Iglesias, aunque la pasada semana el secretario general empezó a enfriar esa opción: una prueba para algunas fuentes de que los abogados de Podemos sabían de la imputación de Monedero.

Este hecho judicial llega en un momento muy delicado para Podemos. El partido morado gobierna con Pedro Sánchez, pero cada semana salen a la luz discordias internas de una coalición heterogénea y débil. A pocas horas de las elecciones en Cataluña, que abren la puerta a otro gobierno independentista, Podemos teme que los socialistas se aprovechen de sus problemas judiciales para alejar a Iglesias del Consejo de Ministros. La tensión aumenta.

Monedero siempre defendió que su trabajo no podía relacionarse con Neurona. Y por ello posiblemente le preguntará el juez. Con su imputación, el juez Escalonilla pisa el acelerador de un juicio que puede acabar en otras imputaciones. Aunque todo apunta a que el magistrado de momento se reserva a llamar a declarar a miembros del Ejecutivo: si lo hiciera, debería pasar por el Tribunal Supremo para pedir el suplicatorio al Congreso, y perdería el control de la causa.

El caso Neurona amenaza con convertirse en el verdadero agujero judicial de Podemos. La investigación detecta un presunto desvío de fondos a través de facturas y albaranes inflados. El esquema delictivo consistiría en un desvío de fondos a través de una tapadera, la empresa Neurona, para recuperar el dinero más tarde a través de las subvenciones electorales que los partidos reciben tras los comicios. Monedero, que en 2015 ya arruinó los planes de un partido en expansión, ahora puede complicar la presencia de Podemos en el Ejecutivo.