El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, prepara un cambio "a fondo" en la estructura orgánica del ministerio en el que, previsiblemente, saldrán Cristina Gallach, la hasta ahora número dos con Arancha González Laya, y la subsecretaria, Celsa Nuño; y se suprime la Secretaría de Estado para la España Global, según apuntan fuentes diplomáticas a Vozpópuli.

El jefe de la diplomacia se quiere rodear "de gente de su máxima confianza" y ya ha confirmado en sus puestos al secretario de Estado para la UE, Juan González-Barba, y a la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Ángeles Moreno. Ambos diplomáticos son coetáneos de Albares y se les considera muy cercanos a él.

Este hecho podría hacer que González-Barba pase a ser el número dos de Exteriores en sustitución de Gallach y que los asuntos europeos los lleve a partir de ahora Marcos Alonso, actual embajador en Albania y que estuvo junto a Albares en la etapa de Moncloa como director del departamento de Asuntos Europeos y G20 de la Presidencia del Gobierno.

Además, el sucesor de Laya recupera una Secretaría de Estado específica para Iberoamérica como en la etapa de Trinidad Jiménez antes de que esta última se convirtiese en ministra. El continente americano vive una etapa convulsa con las últimas protestas en Cuba, la situación política en Venezuela, las controvertidas elecciones presidenciales de noviembre en Nicaragua, el incierto proceso constituyente en Chile y focos de enorme tensión en países como Haití, tras el reciente magnicidio de su presidente, o Perú, donde aún no se ha proclamado vencedor de los comicios que enfrentaron a Pedro Castillo y Keiko Fujimori.

España Global, "sin competencias"

Para desgajar Iberoamérica de la Secretaría de Estado de Asuntos Exteriores, Albares prescinde de la Secretaría de Estado de España Global, que quedó descabezada tras la dimisión de Manuel Muñiz, quien no esperó a la toma de posesión de Albares como ministro para hacer pública su carta de renuncia, un hecho que causó sorpresa en el ministerio ya que se produjo en las últimas horas de Laya como ministra.

Albares considera, según las fuentes diplomáticas, que este departamento de España Global está "vacío de contenido y sin competencias", de ahí que estudie rebajarlo de rango para volver a la estructura que tuvo la oficina de Marca España con Carlos Espinosa de los Monteros durante los mandatos de José Manuel García-Margallo, Alfonso Dastis y Josep Borrell. Tampoco se descarta en Exteriores un traspaso de las competencias de España Global a otra área gubernamental. El Ministerio de Industria, por ejemplo, ya tiene en su organigrama al ICEX, encargado de promover la internacionalización de las empresas españolas.

El jefe de la diplomacia quiere llevar estos cambios de personas al Consejo de Ministros del próximo martes, subrayan las citadas fuentes. Entre tanto, el BOE de este sábado ya incluye la nueva estructura del Ministerio con cuatro áreas: Asuntos Exteriores y Globales; para la Unión Europea; Cooperación Internacional; y para Iberoamérica, el Caribe y el Español en el Mundo.

Tras ello, cambiará a la mayoría de los directores generales del ministerio. En unos casos, porque está previsto que ocupen embajadas en las próximas semanas y en otros, porque hay algunos de estos diplomáticos que fueron nombrados en tiempos de Margallo y llevan, por tanto, cerca de cinco años en sus puestos.

Albares prepara otros relevos

También tendrá que nombrar pronto a quien se vaya a hacer cargo de la Dirección General de Protocolo. La actual Introductora de Embajadores, Caridad Batalla, debe incorporarse el 1 de agosto a su puesto de cónsul general en Nueva York. Hasta ahora, los nombres que más habían sonado para ese puesto eran los de Ramiro Fernández Bachiller, actual inspector general del Ministerio; y Teresa Orjales, embajadora en Estonia, según la web especializada The Diplomat in Spain.

Del mismo modo, están a la espera de recibir sus respectivos plácets para ser nombrados embajadores la directora general de América del Norte, Europa Oriental, Asia y Pacífico, Ana Salomon, cuyo destino será Israel; el director general de África, Raimundo Robredo, que irá a Tailandia; y las directoras de la Agencia Española de Cooperación Internacional y para el Desarrollo (AECID) para África y Asia, Cristina Díaz -que será embajadora en Kenia-, y para América Latina y Caribe, Carmen Castiella -que irá de embajadora a Paraguay-.

Laya mantuvo sin resolver la elección de una treintena de nuevos embajadores durante más de cinco meses y aún hoy, todavía no se sabe quienes estarán al frente de cinco embajadas, alguna de ellas tan importante como la de Londres, que está sin embajador desde comienzos de febrero. A estos huecos por cubrir se añade ahora París, donde estaba destinado Albares de embajador.