Plus Ultra tiene suscritas dos pólizas de préstamo y otra de crédito con Banco Santander por un total de 1,5 millones de euros. Dos de ellos cerca de vencer. Sin embargo, Deloitte, la consultora que elaboró uno de los informes clave para aprobar el rescate, advirtió a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) que la entidad financiera que preside Ana Botín había mostrado "reticencia" a renovar dichas pólizas, según habían confirmado los dueños de la aerolínea.

En concreto, existe un préstamo por importe de 500.000 euros y otro por 342.000 euros, a lo que hay que sumar una póliza de crédito por importe máximo de 675.000 euros. El préstamo de mayor cuantía vence el 20 de julio de 2021, mientras que la póliza de crédito expira el 9 de octubre de este año. En el caso del préstamo de 342.000 euros, se alarga hasta junio de 2022.  

Según ha podido saber este diario, el informe jurídico de la consultora recoge que el plazo inicial de vigencia de dos de las pólizas se encuentra próximo a expirar pero la entidad financiera está "reticente" a la renovación de las mismas. De hecho, Deloitte puntualiza que dichas renovaciones ni siquiera están previstas expresamente en el Plan de Viabilidad de la compañía.

Con la crisis del coronavirus, la mayoría de las empresas han renovado y/o ampliado líneas de crédito existentes para hacer frente a sus problemas de liquidez y poder atender sus obligaciones de pago. Vozpópuli se ha puesto en contacto con el Santander, pero la entidad financiera ha declinado confirmar si finalmente terminarán renovando o no los préstamos a Plus Ultra.

Hay que recordar que, tal y como desveló Vozpópuli, Plus Ultra solicitó un préstamo avalado por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) antes de recurrir al fondo de la SEPI, pero la banca se negó a concedérselo por el riesgo que suponía la operación, pues la compañía aérea acumulaba pérdidas desde su creación en 2011.

Plus Ultra está obligada a renovarlos

En este contexto, la SEPI contempla la posibilidad de que Banco Santander no renovase sus préstamos y crédito a Plus Ultra. Según ha podido saber este medio, en el contrato de financiación entre el ente dependiente del Ministerio de Hacienda y Plus Ultra aparece como una de las "obligaciones" a cumplir por parte de la aerolínea la renovación, en un plazo máximo de seis meses, de las dos pólizas que están a punto de expirar.

En caso de que resultara imposible, la SEPI obliga a Plus Ultra a suscribir otras nuevas "con entidades de crédito de reconocida solvencia". Estas deberán tener, de acuerdo al contrato de financiación que han firmado, los mismos términos y condiciones que los previstos en las pólizas con Banco Santander que no hubieran podido ser objeto de renovación.

A excepción de la póliza de crédito, los préstamos de Banco Santander incluyen cláusulas que facultan a la entidad bancaria a terminar de manera anticipada el contrato ante un supuesto de cambio de control de la aerolínea. Es decir, si la participación de cualquiera de los actuales accionistas se reduce tanto como para afectar a los derechos de voto o a las mayorías.

Firma con prestamistas extranjeros 

El Santander es el único banco que a día de hoy tiene préstamos activos a Plus Ultra. Según ha podido saber este medio, en el Plan de Viabilidad de la aerolínea tan sólo se menciona una línea de confirming contratada con BBVA para el pago a proveedores de manera cíclica y de la que no había hecho uso hasta 2019.

Más allá de estos, el resto de entidades con las que Plus Ultra tiene deudas pendientes son extranjeras. Tal y como ha revelado Vozpópuli, meses antes del rescate de la SEPI, la aerolínea suscribió cuatro préstamos "transitorios": tres con un inversor suizo vinculado al chavismo y uno con el banco panameño Panacorp Casa de Valores.

Plus Ultra firmó cuatro préstamos con un inversor suizo y un banco panameño meses antes del rescate y se comprometió a devolverlos tras ingresar el dinero público

La suma total de estos asciende a 1,7 millones de euros y se comprometió a devolverlos justo después de recibir los fondos estatales, en concreto, en los cinco días posteriores al ingreso del dinero público. Esos préstamos tienen un interés anual del 9% y una comisión de establecimiento del 2%. Además, si no paga a tiempo, se aplicará un interés de demora del 1% a la cantidad vencida y no satisfecha.

Finalmente, Panacorp ya inyectó a la aerolínea 6,3 millones de euros en 2017 y evitó que cayera en causa de disolución. Este banco tiene inversiones en Venezuela (tanto en PDVSA como en la República Bolivariana de Venezuela) y está vinculado a Camilo Ibrahim Issa, un magnate venezolano cercano al régimen de Nicolás Maduro. Precisamente, este empresario entró en Plus Ultra en 2017 tras pagar 3,7 millones por 600.000 acciones.

El préstamo participativo que Panacorp concedió a Plus Ultra en 2017, aún activo, también lleva asociado un tipo de interés fijo del 9% y otro variable equivalente al 2% del resultado neto antes de impuestos. En este caso, la aerolínea ha renovado la fecha de vencimiento y se ha comprometido a no amortizar la financiación antes que el préstamo de la SEPI.