Desarrollar un coche eléctrico, o más bien un motor eléctrico para impulsar un turismo, no tiene nada que ver con el desarrollo de un motor de combustión, diésel o gasolina, sobre todo si son de alto rendimiento. La complejidad técnica de estos últimos ha dificultado desde siempre la llegada de nuevos actores al sector, conscientes de la dificultad de poder ofrecer motores tan perfeccionados como los de la mayoría de fabricantes europeos o norteamericanos.

Pero la legislación europea en materia de emisiones y la casi obligatoriedad de desarrollar el coche eléctrico con la prohibición a pocos años vista de los motores de combustión -que tanto ha impulsado a la industria europea a lo largo de más de cien años- está abriendo las puertas a muchos nuevos fabricantes y marcas que ven en esta tecnología una oportunidad de negocio mucho más accesible.

Una de las últimas ha sido la multinacional estadounidense Apple, que ha anunciado además la contratación de un exdirectivo de BMW, Ulrich Kranz, para incorporarse al equipo que trabaja en el desarrollo del que será el primer vehículo eléctrico de la empresa de la manzana mordida. Kranz, que tras su paso por BMW cofundó y dirigió la startup de vehículos eléctricos Canoo, trabajará en el bautizado como "proyecto Titán" bajo las órdenes de Doug Field, proveniente de Tesla. Kranz, en su época de BMW, también estuvo involucrado en la fabricación de los coches eléctricos que la marca alemana ya tiene en el mercado y cuyo estreno fue el i3.

Porque desarrollar un coche eléctrico no resulta tan complejo como uno de combustión, y con directivos con la experiencia de Krank y Field en BMW y Tesla respectivamente, no le será difícil a la marca lograr poner en el mercado un turismo eléctrico que pueda competir con los fabricantes Premium. Los motores eléctricos que producen los países asiáticos con ya una muy buena base de partida para cualquier nuevo fabricante que quiera adentrarse en el sector.

También coche autónomo

Además del coche eléctrico, en los últimos tiempos se ha especulado mucho con la posibilidad de que la empresa fabricante del iPhone también se lance de lleno al mercado de la automoción con su propio vehículo autónomo. A principios de abril, el consejero delegado de Apple, Tim Cook, dio la señal más clara hasta la fecha sobre el interés de la compañía por los vehículos autónomos al apuntar que "un coche autónomo es un robot" y añadir: "Ya veremos lo que Apple hace" con los coches sin conductor.

Cook indicó durante su entrevista en el podcast "Sway" que "la conducción autónoma en sí misma" es, en su opinión, "una tecnología central" y consideró que "hay muchas cosas que se puede hacer" en este campo. "Y ya veremos lo que hace Apple", continuó Cook, quien al ser preguntado sobre si Apple está trabajando en el desarrollo de vehículos autónomos, explicó que la compañía investiga muchas cosas de forma interna y "muchas de ellas nunca ven la luz del día", aunque también apostilló: "No estoy diciendo que esa no saldrá".

Apple nunca ha informado oficialmente que esté trabajando en el desarrollo de vehículos de conducción autónoma aunque desde hace años periódicamente aparecen informaciones sobre el interés de la compañía en el sector.

En diciembre de 2020, Elon Musk, el consejero delegado de Tesla, el fabricante de vehículos eléctricos de lujo que tiene un ambicioso programa de conducción autónoma, mostró su extrañeza sobre las informaciones en torno a Apple y su interés en producir coches sin conductor. Musk reveló que cuando las cosas se pusieron mal para Tesla ante las dificultades para producir el Model 3, intentó vender la compañía a Apple "por una décima parte de nuestro valor actual", pero que Cook "se negó a aceptar una reunión" para discutir la oferta.