Pedro Sánchez remodelará su Gobierno en la segunda de quincena de julio tras acelerar la concesión de los indultos a los líderes del procés encarcelados y reunirse con el presidente de la Generalitat, Pere Aragonés. Según ha sabido Vozpópuli, Moncloa lleva al menos tres semanas entrevistando a posibles candidatos a ocupar segundos niveles en la Administración, desde secretarías de Estado a direcciones generales. Y en todas esas reuniones se ha trasladado que la crisis de Gobierno se producirá en la segunda mitad de julio.

La portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, ha dicho este martes que la coalición PSOE-Unidas Podemos espera aprobar los indultos la próxima semana. Montero no ha querido precisar una fecha, pero ha asegurado que la medida irá al Consejo de Ministros antes de la reunión entre Sánchez y Aragonés.

El presidente quiere marcharse de vacaciones en agosto con todos los deberes hechos. El peaje para agotar los dos años que restan de legislatura son, por este orden, indultos, entrevista con Aragonés y reactivación de la mesa de diálogo con la Generalitat. Sánchez entregará los indultos al independentismo catalán a pesar del informe en contra del Tribunal Supremo y la oposición de buena parte de la sociedad, según recogen todas las encuestas.

Sánchez busca nuevos perfiles

A partir de ahí, el jefe del Ejecutivo acometerá la crisis de Gobierno, en la que se esperan cambios muy sustanciales. Sánchez y su Gabinete llevan semanas elaborando la lista de entradas y salidas de ministros. La Moncloa se ha entrevistado además con diversos perfiles para los segundos y terceros niveles del Ejecutivo. A los candidatos se les ha trasladado que los cambios se materializarán en la segunda quincena de julio.

El objetivo de la remodelación no es solo el cambio de nombres en algunas carteras, sino también el reajuste de algunas competencias, tal y como informó este diario hace semanas. La tensión se ha instalado en algunos ministerios, que temen verse afectados por los cambios.

Pero las quinielas de entradas y salidas son, según fuentes consultadas por este diario, pura especulación. "Los cambios en un Gobierno se cocinan entre tres o cuatro personas", dicen. En este caso son Sánchez, su director de Gabinete, Iván Redondo, y la vicepresidenta primera, Carmen Calvo.

Sin embargo, el hecho de que Sánchez quiera adelgazar las 22 carteras de su Ejecutivo ha provocado que ministros como el de Ciencia, Pedro Duque, o los ministros morados de Consumo y Universidades, Manuel Castells y Alberto Garzón, se les coloque más fuera que dentro.

Fondos europeos y área económica

Una de las claves de esta crisis será la reforma del área económica para adecuarla a la gestión tan compleja que requerirá la llegada de los 140.000 millones de los fondos europeos. La idea es que las "palancas de inversión" identificadas por el Gobierno en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia negociado con Bruselas estén perfectamente definidas en la nueva estructura del Ejecutivo. En ese sentido, Sánchez baraja perfiles más técnicos con la vicepresidenta Nadia Calviño como referencia.

Sánchez y Pablo Iglesias pactaron el primer Gobierno de coalición de la democracia tras la dos elecciones generales del 2019. El Ejecutivo actual tiene 22 ministros. La formación morada ostenta una vicepresidencia y otras cuatro carteras.

El Gobierno PSOE-Podemos ha sufrido varios retoques en estos dos años. La renuncia de Salvador Illa para convertirse en candidato del PSC a la Generalitat de Cataluña supuso el cambio de Carolina Darias a Sanidad y la entrada de Miquel Iceta como ministro de Política Territorial. La salida de Iglesias para encabezar la lista de Podemos en Madrid también hizo que Yolanda Díaz fuera relegada a la vicepresidencia tercera y que Ione Belarra se convirtiera en titular del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030.