Pedro Sánchez ha pedido a las empresas y a los sectores de la Administración afectados que aceleren los proyectos para recibir los fondos europeos de recuperación. El presidente del Gobierno ha trasladado el mensaje de que España debe ser el primer país de la Unión Europea que tenga aprobado su Plan de Recuperación Transformación y Resiliencia.

Las negociaciones entre el Ejecutivo y la Comisión Europea avanzan a buen ritmo, según confirman fuentes de las dos instituciones a Vozpópuli. El trabajo se centra en concretar y mejorar el borrador del plan que Sánchez presentó a finales del año pasado. Dos representantes de la Comisión se encuentran en España desde hace semanas para acelerar el diálogo. Europa busca un Plan de Recuperación "creíble y adecuado a las necesidades de gasto con un consenso político y social en la distribución de los fondos". El límite fijado por Bruselas para tener el plan listo es el 30 de abril.

El Gobierno, por su parte, ha empezado a reunir las conferencias sectoriales de los distintos ministerios para analizar con las comunidades autónomas la gestión de los fondos. Los vicepresidentes Nadia Calviño y Pablo Iglesias y el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, han mantenido encuentros con sus homólogos autonómicos para estudiar las prioridades en áreas como transformación digital, infraestructuras, vivienda y servicios sociales. Otros ministerios como Educación reunirían su conferencia sectorial en los próximos días.

Alianzas empresariales

Sánchez ha avanzado ya algunas de las líneas maestras del plan español, considerado un salvavidas para la economía por el impacto de la pandemia del coronavirus. El presidente anunció una inversión de 11.000 millones euros en tres años para digitalizar las pymes, la administración y para mejorar la formación tecnológica. El dinero proviene de los fondos europeos. Además, el Gobierno recibió más de 750 solicitudes de interés por parte de empresas tras lanzar una consulta pública. El objetivo era identificar áreas de trabajo en el plan de recuperación. El Ministerio de Industria estima que las manifestaciones de interés podrían movilizar hasta 30.000 millones de inversión público-privada.

"Ha habido un interés espectacular", dicen fuentes del Gobierno. "Animamos a las comunidades y a las empresas que presenten proyectos cuanto más transversales mejor. Proyectos grandes que arrastren a varias regiones y a empresas de sectores complementarios".

"Hay una expectativa de alianzas superinteresantes entre el mundo digital, el textil, el agrícola y el energético", añaden. 

Estas fuentes añaden que el Gobierno estudiará la forma de financiación dependiendo del tamaño de los proyectos. Habrá avales, subvenciones o financiación blanda, pero lo que más interesa al Ejecutivo es el consorcio público-privado. En su opinión, según estas fuentes, el hecho de que el Estado participe como accionista genera una confianza que puede atraer más inversión, también extranjera.

Votación clave en marzo

Otro de los hitos que necesita el Gobierno es la ratificación por parte de las Cortes Generales de la llamada Decisión sobre los recursos propios. Es una modificación jurídica que permitirá el aumento del límite de recursos que los países aportan a la Unión Europea. El objetivo es dar un colchón a Bruselas para financiar el ingente desembolso de fondos.

Según ha sabido este diario, Sánchez quiere llevar esta modificación al Parlamento en la segunda quincena de marzo. La reforma se votará como tratado internacional, por lo que debe contar con el respaldo del Congreso y el Senado, previo informe de la comisión de Presupuestos. Esta votación, en la que no se espera consenso sino unanimidad a diferencia del decreto de gestión que salvó Vox in extremis, abrirá la puerta a los 72.000 millones de los fondos de recuperación que Sánchez quiere invertir en el período 2021-2023 y a los 77.000 millones en fondos clásicos (cohesión, agrícola, etc) que corresponden a España para los años 2021 a 2027.

La ratificación de los recursos propios es obligatoria para los 27 países de la Unión. Y no podrá liberarse un solo euro hasta que eso ocurra. La previsión de Bruselas es que esta decisión esté aprobada por los parlamentos nacionales en mayo. Una vez ocurra, según estas fuentes, los fondos se liberarán casi de manera automática.

"El 30 de abril podremos concretar seguramente la fecha en la que los fondos empezarán a llegar a España", aseguran.