El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sido el único dirigente del PSOE que no ha criticado a Podemos por su apoyo a las manifestaciones violentas en Madrid y Barcelona de las últimas horas. Sánchez siempre ha tratado de preservar una imagen de unidad con su socio de coalición. Pero en esta ocasión, el resto de líderes territoriales del partido no se ha mordido la lengua. Y ha seguido la línea marcada por la vicepresidenta Carmen Calvo, que ha criticado a la formación morada por su apoyo a las protestas convocadas por el encarcelamiento del rapero Pablo Hasel.

"Una cosa es defender que una democracia sea exigente con la libertad de expresión y otra cosa muy diferente es alentar a estar en un situación en la que ayer vimos heridos y detenidos", ha dicho Calvo en la Cadena Ser.

El tuit de Pablo Echenique, portavoz de Podemos, en apoyo de las protestas cuando las televisiones emitían en directo los incidentes de los manifestantes ha indignado en el seno del PSOE. Y especialmente en Madrid y Barcelona, epicentro de los disturbios. Militantes y dirigentes del PSOE madrileño han recibido multitud de mensajes enviados desde distintos números de teléfonos en los que se pide "apoyo a la causa", se incluye el mensaje de Echenique y se subraya que "Madrid será la tumba del fascismo". "Quieren demostrar que tienen la capacidad de incendiar las calles", sostienen fuentes del socialismo de Madrid.

Podemos, irresponsable

El Delegado del Gobierno en Madrid y líder del PSOE en la región, José Manuel Franco, ha pedido "responsabilidad" y ha subrayado que se actuará con la máxima contundencia contra los violentos. "Los que tenemos responsabilidades políticas tenemos que tener un plus de sensatez y responsabilidad", para no provocar, dice, "enfrentamientos entre españoles", ha dicho.

En este sentido, el portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, Ángel Gabilondo, ha mostrado su condena "sin paliativos" a la violencia y los disturbios. El portavoz socialista ha subrayado que existen "otros debates" pero que pone "punto y a parte" ya que considera que relacionar una cosa con otra es "desafortunado".

Cataluña acumula ya varias jornadas de incidentes violentos. Y el PSC se ha enfrentado a alguna contradicción. El Ayuntamiento de Barcelona ha condenado la prisión a Hasél, y lo hizo con el voto favorable de los socialistas. El PSC gobierna la ciudad en coalición con Ada Colau. El número dos del consistorio, Jaume Collboni, ha visitado este jueves algunos de los comercios destrozados por los violentos. Y ha asegurado que lo que está pasando estos días en Barcelona y otras ciudades "es inadmisible".

La casa del pueblo del PSOE en Burgos ha aparecido con pintadas reivindicando la libertad de Hasél. El líder del PSOE en Castilla y León, Luis Tudanca, ha señalado que estos ataques "no callarán a los socialistas". El patrón de las pintadas en las sedes del PSOE se ha repetido en los municipios de vizcaínos de Baracaldo o Durango.

"Esto no se corresponde con nuestra democracia. Esto es odio y violencia, y así jamás se podrá defender ningún derecho. Ataques intolerantes que deben quedar desterrados de nuestra sociedad", ha dicho el PSOE vasco.

Artistas presionan al PSOE

Las críticas del PSOE han llegado desde todos los rincones. Y evidencian el mal momento por el que atraviesa el Gobierno de coalición. Uno de los puntos de fricción ha sido precisamente la reforma del código penal para suavizar delitos relacionados con la libertad de expresión.

El Ministerio de Justicia anunció los cambios en plena campaña electoral en Cataluña. Podemos tenía previsto presentar esta reforma vía proposición de ley en el Congreso al día siguiente.

Pero el PSOE se vio obligado a reaccionar no solo por no perder la iniciativa frente a su socio. Y también en respuesta al manifiesto de artistas. Pedo Almodóvar, Javier Bardem, Joan Manuel Serrat o Luis Tosar, entre otros 200 firmantes, reclamaron la libertad de Hasél y una reforma del código penal. Podemos ha ido más lejos y ha reclamado el indulto del rapero.