Cataluña encadena su segunda noche consecutiva de disturbios tras la detención del rapero Pablo Hasél. Los Mossos d’Esquadra se han desplegado en todas las provincias tras registrar graves episodios de violencia en los espacios públicos: los radicales atacan con pirotecnia y desmontan andamios para improvisar armas callejeras. Desde el cuerpo policial se insta a la ciudadanía a no acercarse a los puntos más conflictivos para evitar accidentes.

De acuerdo a la información que maneja Vozpópuli, las algaradas se han extendido con rapidez a todas las provincias catalanas. Las manifestaciones a priori pacíficas convocadas en toda la región rápidamente se han convertido en foco de violencia, donde grupos de encapuchados se enfrentan a los Mossos d'Esquadra, saquean tiendas y destrozan el mobiliario urbano.

En Barcelona, los violentos atacan con piedras a los agentes de la policía autonómica, queman contenedores y levantan barricadas. También han causado daños en locales y establecimientos: como ejemplo, han asaltado un hotel en el Paseo de Gracia y han roto las cámaras de seguridad y mobiliario que había en su interior.

Se extienden por Cataluña

Las algaradas en Gerona son especialmente graves en la zona de la Subdelegación del Gobierno, donde se registran ataques con fuegos pirotécnicos. También se ha prendido fuego a contenedores y se han levantado barricadas en la plaza Mercadal y en las calles adyacentes. Los Mossos alertan de que los encapuchados han desmontado andamios, previsiblemente para improvisar armas callejeras.

Los disturbios también se han extendido a Lérida -donde se ha quemado al menos un coche- y Tarragona. En esta última provincia se ha cortado la autovía A-7 en dirección Valencia. Los Mossos d'Esquadra hacen un llamamiento en redes sociales a la ciudadanía para que no se acerquen a los puntos conflictivos.

Cumbre de seguridad

La cúpula de los Mossos d'Esquadra -con el major Josep Lluis Trapero a la cabeza- y el conseller de Interior, Miquel Sàmper, mantuvieron una cumbre en la mañana de este miércoles para analizar la situación que atraviesa Cataluña. En ella estudiaron los incidentes que se registraron en la noche del martes, con el ataque a una comisaría de la policía autonómica en Vic como hecho más destacado, y esbozaron el plan de seguridad para las más que previsibles algaradas que finalmente se han registrado por segunda noche consecutiva.

La Generalitat no descarta la posibilidad de pedir apoyo al Ministerio del Interior para reforzar el dispositivo con agentes de la Guardia Civil o de la Policía Nacional: "No nos temblará el pulso", afirmó Miquel Sámper ante los medios de comunicación.

Unos disturbios -extendidos a ciudades como Madrid o Granada- que han propiciado un debate en esferas políticas: el dirigente de Podemos Pablo Echenique ha manifestado su "apoyo" a los "jóvenes antifascistas que están pidiendo justicia y libertad de expresión en las calles".