La presidenta del Parlament, Laura Borràs, se ha reunido con distintas asociaciones y entidades desde su nombramiento como máxima autoridad de la Cámara catalana. No obstante, y según ha podido saber Vozpópuli, ha dejado fuera de estas reuniones a las entidades de referencia del constitucionalismo, como es Societat Civil Catalana y, en el ámbito estudiantil, S'ha Acabat.

El viernes 7 de mayo, la entidad presidida por Fernando Sánchez Costa envió una carta la presidenta del Parlament para solicitar una reunión con ella en el marco de encuentros que la también líder de Junts está celebrando con entidades de diversa índole. Una semana después, Borràs no ha contestado a la petición de Societat Civil Catalana.

Desde su gabinete explican que la "presidenta tiene una agenda muy variada". En las últimas semanas se ha reunido con organizaciones no gubernamentales como Save The Children o Cruz Roja, así como con el Comité de Empresa de Nissan o la principal patronal catalana, Foment del Treball.

No obstante, en su agenda pública destacan las reuniones con entidades cercanas al nacionalismo, ya sea del mundo empresarial (como Femcat, Anem per Feina) o de sindicatos estudiantiles como Federació Nacional d'Estudiants de Catalunya. Tampoco ha contado con la principal asociación estudiantil no nacionalista, S'ha Acabat, que ganó en los tribunales a la Universitat Autónoma de Barcelona tras su negativa de admitirles en el registro de asociaciones de la universidad.

Societat Civil Catalana pedía una reunión como "entidad que representa la sensibilidad de una parte muy importante de Cataluña" para, según afirman en la misiva a la Vozpópuli ha tenido acceso, "expresar nuestras inquietudes sobre la situación de la política y la sociedad catalana". Al ver que la máxima autoridad de la institución recibía a la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, han considerado que también podía encontrar un hueco en su agenda para ellos.

Por su parte, aunque S'ha Acabat no ha pedido reunirse con Borràs critican, en conversación con este medio, que "las instituciones en Cataluña llevan años actuando de parte y siguen haciéndolo". "El único objetivo de los grupos independentistas sigue siendo excluir a la mitad de la población de Cataluña de las instituciones y de la política en general para seguir imponiendo su modelo de opinión única", abunda su presidente, Yeray Mellado.

Reunión con la ANC

El vicepresidente de Òmnium Cultural, Marcel Mauri, se reunió con Borràs a finales de abril. Mauri le trasladó a la presidenta de la Cámara catalana la necesidad de perfilar una "estrategia unitaria para hacer frente a la represión" y culminar "el proceso de autodeterminación".

En declaraciones a la prensa tras el encuentro, Mauri pedía "generosidad" por parte de todos los actores políticos para hacer frente a las crisis en las que se encuentra Cataluña.

En la misma línea, el pasado 5 de mayo, la máxima autoridad del Parlament recibía a la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, a su vicepresidente, David Fernández, la secretaria Patricia Sierra y el tesorero Carles Xavier Gómez.

La entidad nacionalista se encuentra en una situación delicada, después de la marcha de siete secretarios generales por no compartir la línea de la dirección. Paluzie transmitió a Borràs que desconfía de la Mesa de diálogo con el Gobierno de Pedro Sánchez ("está destinada al fracaso", afirmaba) y, como en el caso de Òmnium, les instaba a formar un gobierno cuanto antes para no "malgastar el 52% de votos independentistas" de los resultados de las elecciones del 14 de febrero.

Borràs y su agenda propia

La falta de respuesta de Borràs a Societat Civil Catalana no ha sorprendido a nadie dentro de la propia entidad. La presidenta del Parlament, que tiene que encarar su juicio en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), hizo toda una declaración de intenciones tras su nombramiento. Borràs se desmarcó de su antecesor, Roger Torrent, y reivindicó a Carme Forcadell que, como máxima autoridad de la Cámara, vulneró la legalidad al llevar en el pleno las llamadas leyes de desconexión del 6 y 7 de septiembre de 2017.

Una de sus primeras actuaciones tras asumir el cargo fue volver a celebrar reuniones con solo los miembros independentistas de la Mesa del Parlament e inició una purga para desplazar al secretario general, Xavier Muro. Asimismo, este viernes anunciaba haber dado orden a los servicios jurídicos para facilitar un certificado de inmunidad para la diputada de la CUP, Laia Estrada, que no compareció hasta en dos ocasiones ante los tribunales por estar investigada por desórdenes públicos. En esta ocasión, finalmente la juez de instrucción ha preguntado al TSJC si debe devolver la causa a este tribunal por la condición de aforada de Estrada.