La Asamblea Nacional Catalana (ANC) ha diseñado su propuesta de hoja de ruta para la nueva legislatura. La entidad presidida por Elisenda Paluzie quiere volver a poner en el centro de la política catalana la "lucha" por la secesión y, según el documento al que ha tenido acceso Vozpópuli, promoverá una 'Ley de independencia', con la recogida de 50.000 firmas, para aprovechar la "sólida mayoría independentista" de la Mesa del Parlament para forzar un nuevo choque institucional con el Estado.

"Es necesario explorar el potencial que podría tener una iniciativa legislativa popular (ILP) (..) que permite una tramitación de una ley al Parlamento de Cataluña una vez recogidas al menos 50.000 firmas", explican en su hoja de ruta. Se trata de una norma pensada para un "escenario de ruptura democrática", que "planifique cómo llegar a la consolidación de un Estado independiente" y que "dibuje un primer borrador de los principios fundacionales de la República Catalana". Posteriormente, añaden, debería ser ratificado a través de un referéndum.

La entidad independentista considera que esta 'Ley de independencia' podría ser el "catalizador que nos falta para recuperar la unidad estratégica". Es decir, para que las fuerzas independentistas -ERC, Junts y CUP- así como las asociaciones, vuelvan a unirse con este objetivo.

El paso previo, sin embargo, es convencer a sus bases de la idoneidad de este documento. Fuentes de la ANC explican a este medio que "durante abril o mayo se debatirá" y que se "podrán presentar enmiendas". Pero todo apunta que serán correcciones sencillas que no afectarán al grueso de la hoja de ruta.

La ANC y su censo de crímenes

Otro de los puntos más controvertidos es la de crear "un censo de crímenes contra el pueblo catalán" donde se "inscriban todas las personas que han ido recibiendo la represión así como las instancias y personas responsables de estas acciones represivas".

Hoja de ruta de la ANC by Laura Fàbregas on Scribd

En este sentido, ven de vital importancia el frente internacional para vender la causa de la independencia. Y piden estar en las "sesiones del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas y en la Oficina para las Instituciones Democráticas y los Derechos Humanos de la OSCE".

Al mismo tiempo quieren que no se confunda su objetivo con otras causas legítimas: "Centrar exclusivamente nuestra causa en una lucha por la democracia es contraproducente" (punto 63 del documento) o "la cooperación no ha de querer decir renunciar o confundir nuestra causa con luchas tan legítimas como la nuestra: la lucha por los derechos sociales, la lucha por la democracia, la lucha por la libertad de expresión, la lucha antifascista y la lucha por debilitar el régimen español del 78. De estas luchas no se deriva la independencia de Cataluña: la causa catalana debe estar en el centro de nuestra acción" (punto 140).

"Somos un país ocupado"

En el apartado uno, sobre la "visión actual del movimiento de liberación nacional", afirman que hay que "interiorizar que somos un país ocupado, que España intenta asimilarnos y acabar con nuestra identidad nacional de todas las maneras posibles, que nunca verán con buenos ojos ninguna solución de acuerdo que permita nuestra libre determinación, y que de eso se deriva la legitimidad de la unilateralidad como única fórmula posible para liberarnos".

A la espera de ver la acogida que tiene entre sus bases y entre los partidos políticos, instan a "abrir tantos frentes al ocupante como sea posible" para lograr "cuotas de poder, control y decisión para llegar a la independencia con éxito".