Los deportistas olímpicos se vacunarán antes que las personas con EPOC o fibrosis quística. Es el resultado de la decisión tomada por el Ministerio de Sanidad, en connivencia con los Ministerios de Deporte y Defensa, que han anunciado que los deportistas españoles que acuden a los Juegos Olímpicos serán vacunados la segunda quincena de mayo. Esta decisión ha sido tomada sin la participación de los expertos que rigen la Estrategia de Vacunación, según ha podido confirmar Vozpópuli por fuentes de dicho comité.

El grupo de expertos del Ministerio se reunió un día antes de que la ministra Carolina Darias anunciase públicamente la decisión de vacunar a los deportistas olímpicos y no salió el tema en ningún momento. "Nos hemos enterado por la prensa", señalan fuentes del mismo, que muestran su contrariedad porque la decisión no se sostiene desde la perspectiva de la Salud Pública.

Hay que tener en cuenta que los deportistas olímpicos son personas en pleno estado de forma física, que cuidan al máximo su salud. Además, estar vacunado de covid-19 no es un requisito obligatorio para poder disputar el próximo verano los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokyo 2020. Solo alcanza el grado de recomendación y vacunados y no-vacunados seguirán exactamente las mismas medidas de precaución.

"Vacunando a deportistas olímpicos se han saltado los grupos de prioridad. Desde el punto de vista ético y de organización se lo han saltado todo. Hay mucho personal de riesgo o esencial para vacunar antes. La mayoría de los deportistas, además, está por debajo de 30. Mientras tanto, recibimos llamadas a los centros de salud de pacientes de riesgo a los que no han vacunado", denuncia Pablo Aldaz, portavoz de vacunas de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc).

Cabreo mayúsculo de los pacientes

En el Foro Español de Pacientes, que agrupa a 40 organizaciones y más de 1.000 asociaciones, el cabreo es mayúsculo tras conocer la noticia. Andoni Lorenzo, su presidente, denuncia que "es intolerable. Es una vergüenza. Es incomprensible la falta de ética, de empatía hacia un colectivo tan maltratado como el de los pacientes crónicos. Nadie está teniendo en cuenta todo lo que están sufriendo los pacientes crónicos".

No hay derecho a que se vacune a estas personas cuando hay pacientes de fibrosis quística o EPOC sin vacunar

Andoni Lorenzo, presidente del Foro Español de Pacientes

Lorenzo asevera que "no hay derecho a que se vacune a estas personas cuando hay pacientes de fibrosis quística o EPOC sin vacunar. ¿Nadie tiene algo de decencia y de humanidad? Psicológicamente, esto hace mucho daño a estos colectivos. Encima de que no te toca vacunarte, te adelantan por izquierda o derecha".

El presidente del Foro Español de Pacientes señala que "los pacientes están muy tocados a nivel de salud mental. Siguen con la misma angustia que el resto de la población sintió en marzo de 2020. Son personas de alto riesgo. A ver quién se atreve a salir a la calle con enfermedades graves sin estar vacunado. Es incomprensible".

¿Es ético adelantar la vacuna a olímpicos?

Desde un punto de vista bioético, la decisión parece no sostenerse. Al menos así lo considera Benjamín Herreros, director del Instituto de Ética Clínica Francisco Vallés–Universidad Europea. "Desde un punto de vista ético, la vacunación debe regirse por unos criterios comunes para todos los ciudadanos españoles. El grupo de expertos de la Estrategia de Vacunación ha tomado en cuenta dos criterios para priorizar la vacunación: personal esencial y personas más vulnerables por su condición de salud o edad", explica.

"Una vez estas personas están vacunadas, se debería seguir un criterio que responda a la edad o a otros criterios. Saltarse el criterio de vacunar primero a los más vulnerables porque consideran que los deportistas son muy importantes supone saltarse esos criterios consensuados y seguir uno aleatorio", señala.

¿Por qué no vacunamos a los artistas, a los científicos que buscan remedio para el covid, a los políticos que tienen una responsabilidad altísima...?

Benjamín Herreros, director del Instituto de Ética Clínica Francisco Vallés–Universidad Europea

En segundo lugar, argumenta que no hay una explicación que determine que los deportistas sean más esenciales que otros profesionales: "¿Por qué no vacunamos a los artistas, a los científicos que buscan remedio para el covid, a los políticos que tienen una responsabilidad altísima...?". Es más, "si se considerase que los deportistas tienen un valor extra, ¿por qué no se vacuna primero a los futbolistas de primera división, o a los de baloncesto. Viajan todo el año y mantienen contacto con personas de todo el mundo".

Los argumentos del Gobierno

El ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes, ha tratado de justificar esta decisión señalando que el "deporte es una industria importantísima. En los planes de recuperación y resiliencia, las industrias deportivas tienen una significación especial para la economía española”.

Para Uribes, "el deporte no sólo es seguro, sino que también es necesario, lo que explica las medidas que se han tomado para proteger a los deportistas. Este proceso de vacunación es una una decisión de país ya que los deportistas nos representan".

Sanidad Exterior se entera de su participación por la prensa

Los encargados de poner las vacunas a los cerca de 600 integrantes serán las enfermeras de las Fuerzas Armadas y Sanidad Exterior, que pertenece al Ministerio de Sanidad. Será la primera vez que los sanitarios del Ejército español participen en el proceso de vacunación. Hasta el momento, solo habían vacunado a sus compañeros militares.

Existe cierto malestar entre los miembros de Sanidad Exterior, como ha podido saber este diario, dada la falta de información recibida sobre esta vacunación. Al parecer, no han sido informados de su participación el Ministerio de Sanidad, y han tenido que enterarse por la prensa.