La Fiscalía Anticorrupción ha tomado la decisión de no recurrir en contra de los permisos penitenciarios otorgados por la Audiencia Nacional al extesorero del PP Luis Bárcenas, según informan a Vozpópuli fuentes del ministerio público. El Juzgado central de Vigilancia Penitenciaria accedió a la petición del preso y le otorgó doce días de salida del centro penitenciario al haber cumplido ya un cuarto de su condena por la trama Gürtel.

El ministerio público se había opuesto inicialmente a que Bárcenas pudiese disfrutar de este beneficio penitenciario cuando se le dio traslado para que fijase posición. Desde la Fiscalía anticorrupción consideraron que era una medida prematura y además estimaban desproporcionado otorgarle casi dos semanas en su primer permiso. Sin embargo, ahora han rechazado seguir batallando judicialmente.

La Fiscalía tenía la opción de recurrir ante el propio magistrado de Vigilancia Penitenciaria, José Luis Castro, o en apelación ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, pero las fuentes consultadas explican que su discrepancia era una cuestión de apreciación, pero no de legalidad. Cuando un preso tiene cumplida un cuarto de su pena y está clasificado en segundo grado penitenciario, tiene la opción de solicitar hasta 36 días de permiso al año, nunca superiores a siete días seguidos.

Bárcenas había pedido acogerse a ese derecho y la Junta de Tratamiento de la cárcel madrileña de Soto del Real en la que cumple condena propuso por unanimidad dos permisos de seis días cada uno. Este órgano está compuesto por los profesionales del centro penitenciario que tratan con él a diario y miden su evolución. El Juzgado de Vigilancia desechó los argumentos de la Fiscalía y atendió los de la prisión.

La Fiscalía le pidió pruebas

La negativa de la Fiscalía se produjo después de que Bárcenas remitiese un escrito a anticorrupción anunciando su voluntad de colaborar con la Justicia y tras señalar al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy como conocedor de la financiación ilegal del PP. Al menos en público, el ministerio público contestó con escepticismo a esa oferta y le instó a que presentase documentos que probasen sus afirmaciones, algo que hasta la fecha no se ha producido.  

Bárcenas detonó el pacto que durante años había mantenido con el PP y admitió su ingenuidad al haber creído en las promesas que le hizo su expartido en aras de impedir que su esposa, Rosalía Iglesias, ingresara en prisión por Gürtel. Su mujer se encuentra actualmente en la cárcel de Alcalá Meco cumpliendo una condena de casi 13 años de cárcel. Semanas después, se desdijo y manifestó que esas expresiones habían sido un error de su nuevo abogado, Gustavo Galán, que se había expresado mal.

Este letrado -quien se anunciaba en internet como experto en llegar a acuerdos con la Fiscalía- se atribuye el cambio de estrategia de Bárcenas, que ya le ha llevado a acusar a Rajoy en el juicio que le ha vuelto a sentar en el banquillo por la caja B del partido. También acusó a la expresidenta de la Comunidad Esperanza Aguirre de haber recibido 60.000 euros de un constructor en el marco de la trama Púnica. Esto último no parece haber generado mucha credibilidad en el juez que imputó al empresario para tomarle declaración en presencia de un abogado y horas después le desimputó tras negar la versión de Bárcenas.

Elegir fechas

Ni la Junta de Tratamiento de la cárcel ni el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria han tenido en cuenta estas cuestiones a la hora de darle los permisos de salida. Los trámites los iniciaron antes de eso los abogados que han asistido a Bárcenas los últimos años. Tanto los profesionales de prisiones como el magistrado han tenido en cuenta otros factores como el tiempo que Bárcenas permaneció en libertad provisional sin incidentes.

También valoraron positivamente su arraigo familiar (especialmente su hijo), un escrito de arrepentimiento que remitió en su día a las autoridades o un estudio psicológico realizado en Soto del Real que acredita que el extesorero asume la responsabilidad de sus actos aunque considera desproporcionada su condena. Una vez que el auto del Juzgado es firme ante la ausencia de recursos, el extesorero tan solo tiene que decidir qué fechas quiere disfrutar fuera de la prisión para poder salir