Luis Bárcenas ve excesiva la condena que le impuso el Tribunal Supremo por su papel en la trama Gürtel. Esa es la conclusión de un informe psicológico realizado al extesorero del PP en el centro penitenciario de Soto del Real en el que se encuentra. Según los resultados del estudio, “asume la responsabilidad delictiva, aunque no la cuantía de la condena que considera desproporcionada”.

Bárcenas fue juzgado y condenado en mayo de 2018 por la Audiencia Nacional a 33 años y cuatro meses de cárcel. El pasado octubre el Tribunal Supremo hizo firme la sentencia y confirmó su pena, aunque la rebajó hasta los 29 años y mes de cárcel. El alto tribunal estimó parcialmente el recurso de sus abogados y redujo su condena por blanqueo de capitales, al excluir la falta por falsedad documental. Esa decisión resultó clave para que la Audiencia Nacional determinase que el tiempo máximo que Bárcenas permanecerá en prisión es de 12 años.

La explicación está en el Código Penal: para condenas con múltiples delitos como los que le atribuye la Justicia a Bárcenas, el máximo de estancia en prisión se calcula multiplicando por tres la pena del delito más grave. En su caso era el de blanqueo de capitales por el que la Audiencia Nacional le impuso seis años de prisión que hubiesen elevado su estancia en la cárcel hasta los 18 años. Hubiese tenido que esperar más tiempo, por ejemplo, para poder acceder a los dos permisos ordinarios de salida de prisión de seis días cada uno que le ha concedido la Audiencia Nacional. 

El Juzgado Central de Vigilancia le permite estas salidas a las que Bárcenas legalmente tiene acceso porque el 7 de octubre de 2019 cumplió ya un cuarto de esa condena que el extesorero considera desproporcionada. Tiene pendientes un total de 11 condenas privativas de libertad por delitos de blanqueo de capitales, apropiación indebida, falsificación de documento oficial y contra la Hacienda Pública. Rosalía Iglesias, su mujer, podrá optar al mismo beneficio penitenciario a partir del verano del año que viene.

La defraudación fiscal y la ocultación de fondos a la Hacienda Pública es un acto de clara insolidaridad con respecto a los conciudadanos

Parte de lo que ha cumplido ya, lo hizo de forma provisional entre 2013 y 2015, antes de que el Supremo confirmase su condena y la hiciera. Alcanzará la mitad de la pena en febrero de 2022. El juez de vigilancia penitenciaria ha tenido en cuenta para dejarle salir el informe psicológico realizado por los profesionales de la cárcel que de manera unánime se mostraron a favor de que se le concediera a Bárcenas los permisos.

Además de ese informe sobre lo que realmente piensa Bárcenas de su pasado delictivo, el extesorero firmó el pasado 18 de enero un texto en el que dice que se arrepiente: “Por no haber cumplido con el artículo 31.1 de nuestra constitución, en el sentido de contribuir al sostenimiento de los Gastos Públicos de acuerdo con mi capacidad económica. Que dicho arrepentimiento es real y que en ese sentido me he expresado en alguna declaración pública, pues es evidente, que la defraudación fiscal y la ocultación de fondos a la Hacienda Pública es un acto de clara insolidaridad con respecto a los conciudadanos que cumplen puntualmente con sus obligaciones fiscales".

"Estoy en la cárcel por cometer delitos fiscales"

Bárcenas abrió este miércoles la comisión Kitchen sobre el presunto espionaje que sufrieron él y su familia por parte del Ministerio del Interior. El diputado de ERC, Gabriel Rufián quiso arrancar del extesorero alguna declaración en contra del PP y le preguntó si consideraba que su expartido le estaba criminalizando. “Yo estoy en la cárcel por cometer delitos fiscales”, le cortó en seco el extesorero por medio de la videoconferencia desde Soto del Real. 

Días antes, durante su declaración como acusado en el juicio por la Caja B del PP en la Audiencia Nacional, Bárcenas reconoció sus delitos y haber participado en la financiación ilegal del partido a sabiendas de que no era correcto. De hecho, llamó cobarde al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy y al resto de dirigentes populares de entonces por no hacer lo propio.  

Bárcenas fue condenado en octubre por su papel en la primera Época I de Gürtel (1999-2005), pero tiene más cuentas pendientes con la Justicia. Podría ver incrementada la condena que ya considera desproporcionada. En el juicio de la caja B, la Fiscalía le pide de momento otros cinco años de cárcel, pero el delito más grave por el que le acusa acarrea 3 años de prisión por lo que en caso de que el tribunal aceptase el criterio del ministerio público, Bárcenas no pasaría ni un solo día más en prisión por esa nueva condena. Aun así se arriesga a una condena mayor por la petición de las acusaciones populares.