Se esperaba un ejercicio 2021 de clara recuperación del sector del automóvil en lo que a ventas se refiere, pero la realidad está siendo otra: un lógico crecimiento respecto a 2020, marcado por los meses de inactividad económica, pero con una marcada caída respecto a 2019, último ejercicio pre-pandemia. Y es que tampoco ha ayudado la decisión del Gobierno de no modificar los tramos de impuestos de matriculación aplicados según los niveles de emisiones ni la ausencia de un plan de incentivos a la compra de turismos con motores diésel o gasolina.

Una caída del mercado que se produce al tiempo que el precio de los automóviles sigue subiendo. De hecho, se incrementó un 2% en mayo, en comparación con el mismo mes de 2020, mientras que el de los carburantes se disparó un 22,5%, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) recogidos por Europa Press.

De esta manera, los coches costaban un 0,2% más en mayo que en abril de este año, y ya acumulan una subida del 2% en lo que va de 2021. Por su parte, el precio de las motocicletas aumentó un 2,1% en mayo, en comparación con el quinto mes del ejercicio anterior. Esto supone un 0,1% más que en abril de este año, por lo que acumula un incremento del 1,2% en 2021.

Durante el mes pasado, el coste de las piezas de repuesto y de accesorios de vehículos subió un 0,9% respecto a mayo de 2020, mientras que subió un 0,1% en comparación con abril, por lo que acumula en 2021 un 0,3% de incremento de precio. También el mantenimiento y la reparación de vehículos registró una subida de su precio del 2,3% el mes pasado, en comparación con el mismo mes de 2020, mientras que creció un 0,2% respecto a abril. En 2021, acumula un aumento del 1,1%, según datos del INE.

Récord en los carburantes

Por su parte, el precio de los carburantes y lubricantes para vehículos se disparó un 22,5% en mayo, situándose además un 2,4% por encima que en el mes de abril. En lo que va de año el coste de estos elementos se incrementó un 14%.

Esta última semana ha vuelto a repuntar de nuevo un 0,66% con respecto a la pasada semana, y toca ya niveles máximos desde octubre de 2014 tras encarecerse más de un 14% en lo que va de año. En concreto, el precio medio del litro de gasolina ha registrado su tercera alza consecutiva para alcanzar los 1,367 euros, su nivel más alto desde hace casi siete años, mientras que el precio del diésel también sigue en esa tendencia alcista y encadena esta semana su octavo repunte (+0,82%), para tocar los 1,231 euros el litro, su nivel más alto desde junio de 2019.

Antes de Semana Santa ambos carburantes ya recuperaron niveles de antes de la pandemia, después de acumular desde noviembre un repunte de casi el 16% en la gasolina y de más del 17% para el gasóleo. Unas subidas que hace que llenar un depósito de un turismo normal se haya encarecido tanto como para superar de media los 75 euros, casi 15 euros más que a principios de año en el caso de la gasolina y unos 12 más en el caso del diésel.

Precios al alza tanto de combustibles como de los propios coches que no ayudan precisamente a la recuperación del sector, que demanda al Gobierno un plan de incentivos que contemple ayudas de verdad para la reactivación de las ventas y, de paso, la renovación de un parque automovilístico que sigue envejeciendo.