El Corte Inglés ha vuelto a recurrir a la emisión de pagarés para conseguir liquidez. La compañía presidida por Marta Álvarez ha realizado tres emisiones en el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF) con el aval del Estado por un importe de 125 millones de euros en total, según los registros consultados por Vozpópuli.

Las tres colocaciones se han realizado en dos días. Las dos primeras, que también han sido las más elevadas -50 millones y 55 millones de euros- se emitieron el pasado 15 de febrero con vencimiento el 20 de abril. La tercera se realizó el 17 de febrero por valor de 20 millones de euros con vencimiento a 18 de mayo. Como viene siendo habitual, cada pagaré del grupo tiene un valor nominal de 100.000 euros.

El Corte Inglés utilizó este mismo mecanismo en mayo, cuando emitió casi 250 millones de euros en diferentes colocaciones. La compañía de grandes almacenes registró en el MARF un programa de pagarés de 1.200 millones de euros, el más grande de este mercado en el que también emiten empresas como Sacyr, Aedas Homes o Audax Renovables.

El pagaré es una forma rápida de emitir deuda a corto plazo y mucho más ágil y barata que las tradicionales línea de crédito de las entidades financieras. Una de las ventajas de esta forma de financiación es que su cupón (interés que se paga por la emisión) siempre es cero, por lo que la rentabilidad se calcula con el diferencial de precio del momento de la compra y cuando se devuelve, en su vencimiento.

ERE en El Corte Inglés

Estas últimas colocaciones coinciden en el tiempo con la puesta en marcha del primer ERE en la historia de El Corte Inglés que, como avanzó Vozpópuli, afectará hasta 3.500 empleados de la compañía. En esta línea, ya se ha constituido la mesa negociadora del expediente, formada por 16 representantes sindicales, y está previsto que en los próximos días tenga lugar la primera reunión entre la empresa y la comisión.

En este encuentro, El Corte Inglés pondrá sobre la mesa su plan inicial de recorte de empleos, que se negociará durante el próximo mes. Además, es previsible que los sindicatos reclamen a la empresa una justificación del ERE derivada de la situación actual de la compañía, que no solo ha emitido deuda a corto plazo, sino que ha firmado nuevos créditos bancarios durante el año de la pandemia.

En concreto, la compañía que dirige Víctor del Pozo firmó el pasado abril una línea de crédito a un año por más de 1.300 millones de euros con 14 entidades financieras. Apenas tres meses después, El Corte Inglés suscribió un nuevo contrato de financiación por cerca de 1.000 millones a cinco años, avalado en este caso por el Instituto de Crédito Oficial (ICO).

El último movimiento en esta línea se produjo el pasado mes de febrero, cuando el grupo hizo público su acuerdo para refinanciar su deuda bancaria por un importe agregado máximo de hasta 2.000 millones de euros. En este caso, fue un suscrito por 24 entidades financieras que permite ampliar los plazos hasta febrero de 2025 con la posibilidad de extensión de un año y otro adicional, escalonadamente.

Con todo, y en un momento en el que las ventas de la empresa están cayendo a mínimos históricos, la búsqueda de liquidez es una necesidad imperante en la empresa.

El Corte Inglés sufrió una caída interanual en su facturación del 41% en su primer semestre fiscal (marzo-agosto) como consecuencia de la irrupción de la pandemia. Según la información facilitada por la compañía, que no difundió datos sobre su resultado neto, las ventas en la primera mitad de su año fiscal fueron de 4.489 millones, frente a los 7.618 del mismo periodo del año anterior.

El beneficio bruto de explotación o ebitda arrojó unas pérdidas de 131 millones en la primera mitad de su año fiscal, frente al dato positivo de 386 millones con que cerró el periodo marzo-agosto del año pasado, al tiempo que la facturación en tiendas descendió el 24% hasta 4.527 millones.