Un hallazgo de marca española y totalmente novedoso: el firmado por un equipo del Insituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) para entender el motivo por el que la incidencia del cáncer es mayor en la población masculina. La clave está en la pérdida de función de ciertos genes del cromosoma sexual Y, presente solo en los hombres. La investigación resulta clave para trabajar en la detección precoz de la enfermedad.

El estudio ha sido publicado en el 'Journal of the National Cancer Institute' y se ha hecho en colaboración con la Universidad Pompeu Fabra, la Universidad de Adelaida y el Centro Genómico de Estonia, con el que el ISGlobal colabora habitualmente. Prestigiosas publicaciones como la revista 'The Lancet Oncology' se han hecho eco del descubrimiento, explica Juan Ramón González, coordinador del estudio y jefe del Grupo de Bioinformática en Epidemiología Genética de ISGlobal, un centro impulsado por “laCaixa”.

Factores biológicos 

Los investigadores analizaron los datos de 9.000 hombres y estudiaron la función de todos los genes del cromosoma Y en 25 tipos de tumores distintos. La primera parte era comparar la muestra tumoral del tejido enfermo con una muestra normal para ver si había más perdida del cromosoma. “Lo vimos claramente. Los riesgos eran hasta treinta veces más en cáncer de pulmón y riñón, pero en general descubrimos que existía hasta ocho veces más riesgo de tener un tejido afectado por cáncer si tienes pérdida del Y en las células, que si no las tienes”, detalla el investigador.

Hasta entonces, numerosos estudios habían avalado una mayor exposición masculina al cáncer por factores como el tabaquismo, el tipo de trabajo e evitar visitas al médico. Lo que el estudio del ISGlobal demuestra es que, además, hay factores biológicos que aumentan ese riesgo. El cromosoma Y resultó una pieza fundamental de la investigación.

Seis genes clave

La pérdida del cromosoma Y ya se había relacionado anteriormente con una mayor prevalencia de la enfermedad en los hombres. Lo que no se conocía eran las causas de esa relación, señalan desde el ISGlobal. Lo que los investigadores descubrieron es que la probabilidad de desarrollar cáncer aumenta cuando se pierde la función de seis genes clave del cromosoma Y en varias células.

“Hasta hace pocos años solo se analizaban los cromosomas que compartimos hombres y mujeres. Nos planteamos estudiar el cromosoma Y para comprobar si la susceptibilidad masculina de padecer más cáncer estaba ahí”, señala González. Con el envejecimiento, las células de algunos hombres tienden a perder por completo ese cromosoma que es fundamental para la diferenciación sexual del feto, explican los investigadores.

Si se pierde el cromosoma Y en algunas células, no pasa nada “porque tenemos el X que nos protege de lo que vamos perdiendo en el Y. Pero se ha visto que aumenta con la edad y cuando se pierde en mayor medida el Y, tenemos más probabilidades de desarrollar cáncer”, precisa el investigador.

Detección precoz

Cuando la gente habla de hallazgo en genética o genómica rápidamente aparece en la mente medicina personalizada, pero los investigadores consideran que la traslación inmediata de su descubrimiento irá más dirigida a la detección precoz.

Los investigadores quieren saber si la polución ambiental también incrementa el riesgo de perder el cromosoma Y

Añaden que se trata de un marcador distinto a los que se utilizan hasta la fecha, que están basados en mutaciones. “Tú puedes tener una mutación y eso hace que te predisponga y te hace más susceptible y cuidado con no exponerte a factores de riesgo. En este caso, es una variable que es continua: la pérdida del cromosoma Y se puede cuantificar y esos datos se pueden utilizar para detectar de manera precoz la aparición de algunos cánceres”, precisa Juan Ramón González. 

Esa es precisamente una de las líneas en las que ahora trabajan los investigadores. También quieren saber si algunos factores ambientales, como la polución, provocan mayor riesgo en los hombres de perder el cromosoma Y. “Se ha visto que fumar está claramente asociado y hay estudios pequeños que han demostrado que la polución ambiental aumenta el riesgo de perder este cromosoma. Queremos ver si hay algunos factores que podamos evitar para que no ocurra”.

El estudio concluye que los hombres no solo padecen más cáncer que las mujeres, sino que su pronóstico es peor. Lo que en parte, añaden, explicaría la menor esperanza de vida de hombres frente a mujeres.