La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, se reunirá con los empresarios de la capital catalana a partir del próximo octubre a iniciativa de Manuel Valls. El partido del ex primer ministro francés, Barcelona pel Canvi, logró arrancar el compromiso del equipo municipal para formar una "mesa de diálogo" entre el Gobierno municipal y el sector económico y empresarial de Barcelona para reactivar la economía.

"Hace mucho tiempo que íbamos detrás de esta propuesta. La crisis con la pandemia ha sido muy grave, y está muy bien ayudar a las pymes, pero es imposible que una ciudad como Barcelona tire adelante si no se implica a las grandes empresas", explica Eva Parera, 'número dos' de Valls a Vozpópuli.

Aunque Colau y su partido han querido tener un perfil bajo, sin aparecer en la rueda de prensa que explicaba este acuerdo con el sector empresarial, es un compromiso firme del consistorio. Además de Barcelona pel Canvi, el PSC, con Jaume Collboni al frente, no solo han acogido la propuesta sino que añadieron algunos aspectos, como la incorporación de los "clusters", añaden otras fuentes municipales.

"La administración no puede hacer frente a la crisis por si sola. Han surgido proyectos con Endesa, Seat... Proyectos de nuevas tecnologías que traerán inversiones y prestigio a la ciudad", abunda Parera. Que también desde su partido hicieron su voto favorable a los Presupuestos de la ciudad después de que Colau y el PSC aceptaran algunas de sus propuestas.

"Diálogo estable" con el sector privado

La mesa tiene el objetivo de reunirse dos veces al año y que se una espacio de "diálogo estable" con el sector privado, las universidades y los centros de investigación. Collboni, como primer teniente de alcalde, explicó en rueda de prensa que se tratará de coordinar proyectos que sean "tractores de la economía". En especial, en el sector de la tecnología.

Con ello se busca crear nuevos empleos en una coyuntura en el que se prevé que Barcelona sea una de las grandes afectadas por la crisis económica derivada de la covid-19. La Ciudad Condal ha sufrido la falta de turismo y el centro de Barcelona se ha convertido en una especie de ciudad fantasma, con unos horarios muy restringidos para el sector de la restauración.

Esta situación, junto a la marcha de empresas por la inestabilidad jurídica y política asociada a la agenda independentista de los sucesivos gobiernos de la Generalitat, han tenido consecuencias económicas. Ahora, desde el equipo municipal y Barcelona pel Canvi buscan la "colaboración público- privada" para ayudar a las empresas a desarrollarse en un "entorno amable" o "business friendly", relatan las fuentes consultadas.

En estos encuentros semestrales quieren contar, además de con las grandes empresas, con pymes, clusters, autónomos y emprendedores, inversores, centros académicos, parques científicos y tecnológicos y start-ups.

Dos de los proyectos que están más avanzados son el de crear una escuela de capacitación digital con la colaboración de Telefónica, y otro proyecto con Endesa para la mayor integración de las mujeres en el ámbito tecnológico.

Contradicciones de Colau

Las fuentes consultadas también señalan la "incomodidad" de Colau y los suyos con la aceptación pública de esta propuesta, ya que se opone al "discurso demagógico" de la alcaldesa con respecto a las grandes empresas. Pero fue aprobada por la mayoría del pleno.

Estas fuentes también recuerdan que no es la primera vez que Colau se encuentra en la tesitura de aceptar los votos y propuestas del partido de Valls para mantener su posición. Tras las elecciones municipales de 2019, la líder de Barcelona En Comú logró revalidar la alcaldía gracias a los votos de Barcelona pel Canvi, que con esta jugada evitó que el Ayuntamiento de Barcelona cayera en manos de ERC.