Pedro Sánchez sorprendió a todos con su crisis de gobierno. Pero la sorpresa provocada por el presidente del Gobierno fue especialmente significativa entre no pocos de sus socios parlamentarios. Al igual que, como publicó Vozpópuli, la preocupación se extendió en las filas de ERC y Junts en Cataluña, otro tanto puede decirse, aunque por otros motivos, respecto al PNV en el País Vasco.

En Sabin Etxea se quedaron asombrados con los cambios anunciados por Sánchez. Esperaban que la crisis gubernamental se produjera más adelante, en octubre, después del congreso del PSOE. Podían imaginar que el jefe del Ejecutivo mantendría al ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, pero está claro que hubieran preferido que desapareciese del Consejo de Ministros. Tampoco podían suponer que volvería a cambiar su interlocutor para los asuntos de competencias, pero así fue con el cambio de Miquel Iceta por Isabel Rodríguez en el Ministerio de Política Territorial.

Una vez conocidos los cambios, el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, se apresuró a afirmar que "no habrá cambios en la estrategia" de Sánchez, pero, eso sí, avisaba de que las relaciones con Escrivá siguen siendo malas y pueden acabar convirtiéndose en "un problema global". "Con Escrivá tenemos una discrepancia global, dura y fuerte que, si sigue así, se convertirá en una discrepancia dura, global y fuerte con Pedro Sánchez".

Contra Escrivá

La batalla entre el PNV y Escrivá se libra a cuenta de la trasferencia de la gestión del Ingreso Mínimo Vital. Los nacionalistas vascos creían que el traspaso estaba hecho pero el titular de Seguridad Social mantiene una postura contraria. Para los peneuvistas hasta el Ministerio de Política Territorial choca con Escrivá por este asunto. Lo dijo sin cortarse la lengua Aitor Esteban, portavoz parlamentario jeltzale: "Si quiere en este y en otros temas tener una relación amistosa con el PNV, ya puede ir poniéndose las pilas porque, si no, le van a caer dardos desde todas las esquinas".

Entre bambalinas, dejan entrever que no están seguros de por dónde irá Sánchez a partir de ahora, teniendo en cuenta algunos cambios como la defenestración del citado Iceta

Como dijo el propio Ortuzar en la entrevista citada, el tema del Ingreso Mínimo Vital acabará "en la mesa de Pedro Sánchez" y ahí se verá "si hay o no una interlocución especial con el PNV". O, dicho de otra manera, los peneuvistas esperan que el jefe del Ejecutivo decante la balanza a su favor y desautorice a Escrivá. Entre bambalinas, dejan entrever que no están seguros de por dónde irá Sánchez a partir de ahora en este asunto y en otros, teniendo en cuenta algunos cambios como la defenestración del citado Iceta.

Las competencias

Otro capítulo clave es el de las competencias. En el PNV estaban cómodos de negociar con el ahora ministro de Cultura y Deporte las transferencias pendientes hasta completar el Estatuto de Gernika. En el inicio de la legislatura esa negociación se hacía con la entonces titular de Política Territorial, Carolina Darias. Después, Iceta ocupó ese cargo cuando Sánchez reestructuró el Ejecutivo a raíz de la famosa Operación Illa. Y ahora la nueva titular del Ministerio es Isabel Rodríguez. A priori, creen los nacionalistas vascos, este último cambio de nombres no tendría por qué influir en el calendario de traspasos ya acordado. Pero no se fían del todo de Sánchez. Porque no es la primera vez que les sorprende, ni mucho menos.

¿Por dónde irá Sánchez? ¿Hará caso a Escrivá o al PNV sobre la gestión del Impuesto Mínimo Vital? ¿Cumplirá sus acuerdos de investidura firmados con Ortuzar o los dejará pendientes con un adelanto electoral? ¿Aumentará las opciones de un nuevo Estatuto vasco o cerrará esa opción con un portazo en la mesa de partidos?

No por casualidad esta misma semana el lehendakari, Íñigo Urkullu, recordaba al Gobierno la necesidad de cumplir los acuerdos y de seguir negociando otros. En una carta publicada en las redes sociales con motivo del aniversario de su última victoria electoral, el jefe del Ejecutivo vasco afirmaba que "mantenemos abierto el compromiso para lograr el cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika siguiendo el cronograma aprobado por el propio Gobierno español en enero de 2019. Hoy reiteramos esta voluntad de diálogo, negociación y acuerdo en el inicio de la nueva etapa abierta por el Gobierno Español tras su profunda remodelación".

¿Y la mesa catalana?

Además del caso de Escrivá y de las competencias pendientes, los jeltzales también miran con preocupación el posible giro del Gobierno en el asunto de la mesa de partidos catalana. Como viene contando Vozpópuli, desde hace algunas semanas el PNV presiona con el nuevo Estatuto vasco porque no se quiere quedar atrás de las posibles cesiones a la Generalitat.

No es la primera vez, como ya se ha dicho, que Sánchez despista al PNV -fueron incontables los choques durante el estado de alarma-. Ni puede que sea la última. Porque Sánchez acaba de demostrar que no se casa con nadie. ¿Hará caso a Escrivá o al PNV sobre la gestión del Impuesto Mínimo Vital? ¿Cumplirá sus acuerdos de investidura firmados con Ortuzar o los dejará pendientes con un adelanto electoral? ¿Aumentará las posibilidades de un nuevo Estatuto vasco mediante sus acuerdos en Cataluña o cerrará esa opción con un portazo en la mesa de partidos? En Sabin Etxea, como en el resto de España, no tienen esas respuestas.