La reestructuración del Gobierno perpetrada por Pedro Sánchez inquieta a sectores del Gobierno de la Generalitat, que creen que tiene una derivada catalana que afecta a la Mesa de Diálogo entre gobiernos que debe volver a reunirse en septiembre. El hecho de que se haya relegado a Miquel Iceta, primer secretario del PSC, al Ministerio de Cultura y Deporte -pese a que seguirá en la comitiva del Gobierno en la Mesa- y que el ala del PSC más amenazada por En Comú Podem haya cogido peso se interpreta como un freno a las aspiraciones de que el diálogo entre administraciones dé resultados.

Las fuentes consultadas por Vozpópuli piden prudencia, y es básicamente el sector de los de Carles Puigdemont quienes más atizan a sus socios donde les duele: en esa mesa que era una de las propuestas estrella de ERC en esa nueva legislatura. Estos sectores señalan la “irrelevancia de Iceta” y, en consecuencia de sus postulados, en los nuevos equilibrios ministeriales. Cabe destacar que, a diferencia de Salvador Illa, Iceta es del sector más nacionalista del PSC y defendía una propuesta federal para España que ahora queda enterrada.

Los más escépticos ante la política pragmática de ERC y de deshielo institucional sostienen que Iceta ha sido relegado a un “ministerio que no debería existir”, ya que la mayoría de competencias en Cultura y Deporte están transferidas a las Comunidades Autonómicas. Además, recuerdan que cuando la crisis de gobierno que planteaba Sánchez eran solo rumores se hablaba de que Iceta saldría reforzado, con alguna vicepresidencia e incluso siendo portavoz del Ejecutivo. Y al final no se ha cumplido. 

En paralelo, los siete nuevos rostros que incorpora Sánchez son gente del partido que, en sus respectivos ayuntamientos, se han visto amenazados por el auge de Podemos. Es el caso de Raquel Sánchez, quien asume Transportes después de ser la alcaldesa de Gavà, pero también de Diana Morant, alcaldesa de Gandía. “Son dirigentes que de 2015 a 2019 se han visto amenazados en sus alcaldías por Podemos, mucho más Nadia Calviño o Pedro Duque”, relatan fuentes del PSOE a instancias de este medio. 

Esta pugna con la formación morada a nivel municipal ha hecho que cierren filas con Sánchez. Desde su prisma, el giro a la izquierda del secretario general socialista pudo contener el auge de Podemos. En el contexto catalán, además, se interpreta que la posición de Illa -más firme contra el nacionalismo que En Comú Podemos- es la que ha tenido éxito. En este sentido, tendrán menos reservas en distanciarse de sus socios en el Ejecutivo central por lo que respecta a cuáles deben ser las “recetas” para solucionar el ‘conflicto’ territorial. Es decir, un eventual apoyo a un referéndum de autodeterminación está lejos de ser respaldado por el PSC.

“Iceta fue un espejismo”

La primera en salir el paso por esta ‘degradación’ a Iceta ha sido la presidenta del Parlament y líder de Junts per Catalunya, Laura Borràs. Ha dicho que ha durado apenas seis meses como ministro de Polítias Territorials y que fue “un espejismo”.  

No es ninguna novedad que Junts per Catalunya desconfía desde sus inicios en la Mesa de Diálogo, pero ahora se ven más legitimados para criticarla. A su juicio, la remodelación hecha por Sánchez es reveladora de la  “falta de voluntad política” para resolver el “conflicto” territorial. 

Sin embargo, esta vez Junts no se ha quedado sola en su crítica. La consejera de Presidencia de la Generalitat, Laura Vilagrà (ERC), ha lamentado que estos cambios internos pueden “retrasar” algunos de los trabajos de la comisión bilateral entre administraciones. 

A Sánchez le preocupa más Madrid

Otra de las lecturas que se hacen desde los círculos de ERC y Junts es que Sánchez, tras la concesión de los indultos, ve el “problema catalán” más encarrilado. Y que ahora ha pasado a centrarse en lograr su permanencia en Moncloa, reforzando al partido para evitar lo que sucedió en Madrid el pasado 4 de mayo tras la victoria arrolladora de Isabel Díaz Ayuso. 

El hecho de que algunos de los ministros con quien Podemos ha mantenido más desencuentros sean inamovibles, como las ministras de Defensa y de Economía, Margarita Robles, y Nadia Calviño, mientras que el primer secretario del PSC haya sido arrinconado también indica, según las fuentes consultadas, cuál es la prioridad de Sánchez en su agenda política.

En consecuencia, consideran que Sánchez “ya no necesita a Iceta”. Después de su gran acto en el Liceo, donde los empresarios catalanes avalaron su plan, así como que todo lo que tiene que ver con inversiones en Cataluña, como en el sector de la automoción, pase por otros hombres del PSC fieles a Moncloa y la negocición con ERC, propician que el presidente del Gobierno esté ahora más atento a otras cuestiones. En detrimento de los resultados concretos que pueda surgir de la Mesa de Diálogo.