El PSC de Salvador Illa dio un giro al centro con el fin de atraer parte del millón de votos que obtuvo Ciudadanos en los últimos comicios autonómicos de 2017. Pero todavía perviven rémoras del antiguo PSC, cuyos líderes estuvieron a favor del autodenominado 'derecho a decidir' hasta 2014. Uno de ellos fue Maurici Lucena, exportavoz del grupo socialista en el Parlament, quien defendió "un referéndum de autodeterminación" para Cataluña y que ahora es el fichaje estrella de Illa para ser su vicepresidente económico si lidera la Generalitat.

En el Parlament, Lucena afirmó que el "PSC apoya inequívocamente la celebración de una consulta o referéndum que materialice el legítimo derecho a decidir que pensamos que tiene Cataluña para decidir su futuro político colectivo" e instaba a que se realizara dicha "consulta vinculante" en la región y en el resto de España. voz

Esta intervención se produjo en 2012, año en el que Artur Mas convocó elecciones a mitad de la legislatura y apeló a la "voluntad de un pueblo" para forzar una referéndum de autodeterminación en Cataluña. Hasta 2014 el PSC no se desmarcó del llamado 'derecho a decidir'. Y lo hizo poco tiempo antes de que el entonces president Mas convocará la primera votación del 9 de noviembre y por la cual fue inhabilitado por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).

La formación Izquierda en Positivo, quien presentó uno de los recursos para anular el nuevo decreto de convocatoria electoral, ha sido quien ha difundido el vídeo en el que la posición de Lucena es diametralmente opuesta a la que defiende ahora Illa y su equipo. El nuevo partido, que es uno de los que ha logrado los avales para concurrir este 14 de febrero, invitó a PSC y En Comú Podem a firmar ante notario que no pactarían un Govern independentista.

Toni García y Julio Villacorta, líderes de Izquierda en positivo

Pese a que ninguno de los dos partidos respondieron a la petición, el PSC ha asegurado en campaña electoral que no piensa pactar ningún "gobierno tripartito", en referencia a un eventual acuerdo con ERC y comuns. Asimismo, Eva Granados, número dos de Salvador Illa, rechazó en una entrevista a Vozpópuli cualquier posibilidad de promover o aceptar un referéndum de autodeterminación bajo el argumento de que "divide" a la sociedad catalana y que la solución al "conflicto territorial" no pasaba por esta opción.

Como informó este medio, Moncloa vería con buenos ojos que el PSC se abstuviera ante un gobierno en minoría de ERC y comuns, pero Illa apuesta no solo por liderar la oposición al nacionalismo sino que empuja para que se pueda configurar un "cambio" en Cataluña. Y para ello ha tirado de los ministros económicos de su partido, para que la región sea la llave que también anticipe un cambio en Madrid.

Perfil económico

Illa ha basado su campaña en hablar del "reencuentro", que pase página al procés independentista, y en reforzar el sistema sanitario catalán y reactivar la economía. En este esquema se enmarca la elección de Lucena, que tiene un perfil económico que gusta a los empresarios de Barcelona. Lucena es en la actualidad el presidente de AENA, pero anteriormente, antes de ser el portavoz del PSC, fue director general del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial así como vicepresidente ejecutivo de Ingeniería de Sistemas para la Defensa Española.

En el sector privado, antes de fichar por Aena, estuvo en el Banco Sabadell como director de gestión patrimonial y prudencial. También se le considera uno de los discípulos de Andreu Mas-Colell, economista reconocido a escala mundial y exconsejero de Economía con Artur Mas. Mas-Colell, como parte de la antigua Convergència, pasó de ser uno de los principales promotores del procés a desmarcarse de la vía unilateral.

En este contexto, la vuelta de Lucena al PSC se debe más a su papel destacado en el mundo económico que a sus antiguas posiciones como portavoz del grupo socialista en la Cámara catalana. La irrupción de la crisis de la covid-19, así como la gestión de los fondos europeos ha abierto un nuevo escenario donde se busca optimizar los recursos que procedan de Bruselas. Y parte del sector empresarial catalán ha manifestado su hartazgo con el procés y podrían ver en la candidatura de Illa una alternativa.