El magistrado Manuel García Castellón ha citado en calidad de investigados a María Dolores de Cospedal y a su marido, Ignacio López del Hierro, por el espionaje ilegal a Luis Bárcenas. El instructor les imputa delitos de cohecho, malversación y tráfico de influencias en relación a este operativo que habría impulsado el Ministerio del Interior para sustraer a Bárcenas documentación sensible del caso Gürtel. El magistrado, que cita también al exjefe de Gabinete de Cospedal, José Luis Ortiz, da este paso tras analizar la última tanda de agendas del comisario y a tenor de las revelaciones efectuadas en sede judicial del chófer del extesorero del PP, Sergio Ríos Esgeva.

En un auto que lleva por fecha este martes, cita a Cospedal para el próximo 29 de junio mientras que el empresario y Ortiz comparecerán un día después. Además, retrasa la comparecencia de Villarejo y de Francisco Martínez -a quienes llamó a declarar tras las confesiones del policía en el Congreso- para el 1 de julio. Se trata de una diligencia que ya pidió la Fiscalía Anticorrupción tras analizar los audios que obran en esta pieza séptima del caso Tándem (Kitchen) y que el magistrado mantuvo en barbecho apuntando que era todavía prematuro. Su imputación coincide con la comparecencia en la comisión del Congreso de López del Hierro y de Cospedal, la cual está citada a partir de las 15.30 horas.

En este tiempo, el instructor imputó a Jorge Fernández Díaz estrechando el cerco en la cúpula del antiguo Ministerio del Interior y declaró secreta una parte de esta investigación en la que se interrogó a Ríos Esgueva y al propio Bárcenas en calidad de víctima. Según informan fuentes jurídicas a Vozpópuli, esta parte del secreto ya estaría a punto de alzarse toda vez que también se han analizado las trece agendas incautadas en el domicilio de Villarejo tras la detención de su mujer, Gemma Alcalá, el pasado mes de octubre.

"Pendiente conductor LB"

Aunque advierte que las anotaciones personales no pueden tomarse "como hechos irrefutables", también avisa que son relevantes. Ello es así porque recogen una exposición ordenada de los hechos que se investigan en esta pieza relativos al espionaje a Luis Bárcenas por parte de la policía patriótica para sustraerle documentación sobre la caja B del PP. "En este momento, una vez oídas las declaraciones que se han entendido necesarias para avanzar en el esclarecimiento de los hechos, y estudiada la documentación que se ha ido recibiendo, la pieza (que se abrió en noviembre de 2018) se vislumbra con la madurez necesaria para encarrilar la fase preparatoria", reza el escrito del magistrado.

El magistrado García Castellón razona que estos apuntes permiten situar el nacimiento de la trama Kitchen. Esta comienza el 11 de julio de 2013, apenas meses después de que la formación despidiera al extesorero. "Charla de 45 minutos. Plan contra LB. Interv. comunicaciones, registros y citación de mujer e hijo", reza el primer apunte que Villarejo atribuye a Chisco, apodo con el que se refería al entonces secretario de Estado de Seguridad y también imputado en la causa, Francisco Martínez. A partir de ahí se detectan una serie de anotaciones que implican a Cospedal (a la que se refiere con las siglas MD y Cospe) y su marido ILH.

En los siguientes días de ese mes de julio, Villarejo escribe acerca de la "problemática por posibles grabaciones de LB" en referencia a todas las pruebas de una posible caja B que ocultaba el exsenador popular en plena investigación por la trama Gürtel, o a la preocupación creciente en el partido y el Gobierno por este asunto. "Gabinete crisis. Pendiente conductor LB". Sus reflexiones coinciden con las explicaciones del comisario y del chófer acerca de que se le captó a modo de confidente para que reportara a los policías implicados en esta trama todos los movimientos del exresponsable de las finanzas del PP.

El contrato del chófer

También refleja conversaciones con López del Hierro al apuntar que el empresario se encargaría de hablar con Andrés Gómez Gordo. El entonces inspector se ha convertido en una pieza clave del espionaje puesto que en el momento de los hechos trabajaba como jefe de seguridad de Cospedal en Castilla-La Mancha. De los audios que obran en el sumario se refleja que este entramado se apoyó en López del Hierro para que, a su vez, recurriera a Gómez Gordo (alias Andy) en aras a poder captar al chófer de Bárcenas. Las anotaciones ahora descubiertas vienen a ratificar las grabaciones que realizó Villarejo ya que en las mismas se relata la cronología de su captación como confidente.

"Finalmente, Villarejo plasma cómo lograron captar a Ríos Esgueva -a quien pagaban una media de 2.000 euros mensuales de los fondos reservados del Estado- y al que bautizó como 'cocinero'. "Resultaría conveniente escuchar a María Dolores de Cospedal e Ignacio López del Hierro sobre su participación en la captación de Sergio Ríos Esgueva en la trama, pues su intervención, a través de Gómez Gordo, al parecer pudo ser decisiva para que éste se decidiera a participar", reza el auto, el cual además recoge nuevas notas en las que deja entrever que Gómez Gordo transmitió detalles de este asunto a la entonces secretaria general del PP y a su exjefe de gabinete, a quien se refiere como 'Orti' o 'JL'.

Reunión para ayudar a Bárcenas

Pese a que la actuación contra Bárcenas arrancó a mediados de 2013, los contactos con Cospedal se remontan al año anterior. De hecho, ya aparecen anotaciones relativas a abril de 2012 en las que se lee que le están pidiendo "ayuda" para salvar al "tesorero". "Charla breve. MD (Cospedal) agradeció aviso de Barc.", reza otro apunte del cual se traduce que el partido en un primer momento trató de proteger a su entonces empleado pese a que, meses después, tras descubrirse su fortuna en Suiza y despedirle, la operación sufrió un giro de 180 grados y se centró en espiarle para robar las pruebas de Gürtel.

Así, en esa primera fase, se hace alusión incluso a una reunión entre Cospedal, su marido y Villarejo el 26 de octubre de 2012. La secuencia de hechos, advierte García Castellón, coincide con el testimonio prestado por Bárcenas a puerta cerrada el 21 de diciembre y en el que incrimina al entonces jefe de la UDEF, José Luis Olivera. También coincide con los escritos de Villarejo en los que se lee que Alfredo Prada, exconsejero de Esperanza Aguirre, era interlocutor de Bárcenas con Interior y que Cospedal estaba al corriente. "Cosp habló con Cosidó del tema" o "Pin pide apoyar a tope a Bárcenas" fueron otros de los apuntes que han servido al juez para estrechar el cerco tanto en la cúpula policial como en la parte política del encargo.

A la par que imputa a Cospedal y López del Hierro, archiva la causa respecto del comisario de Policía José Francisco González García y del inspector jefe Jesús Vicente Galán Martínez. Se trata de dos exmandos de Asuntos Internos a los que se les imputó a finales del año pasado por su supuesta participación en los dispositivos de vigilancia efectuados sobre Rosalía Iglesias, mujer del extesorero del PP Luis Bárcenas.