Isabel Díaz Ayuso no es una política cualquiera. Llegó a la presidencia de la Comunidad de Madrid casi como una desconocida y actualmente se ha convertido en uno de los activos más importantes del PP a nivel nacional. El 4 de mayo será la fecha en la que realmente sabremos si sus políticas han embelesado a los madrileños, pero todo parece indicar que sí: el PP obtendría en las elecciones en Madrid 58 escaños (un 41,1% de los votos) y se quedaría sólo a 11 de conseguir la mayoría absoluta.

Así se puede comprobar en el votómetro, la herramienta de proyección de resultados electorales puesta en marcha por Vozpópuli y la empresa Redlines, dirigida por el consultor político César Calderón.

De esta forma, la 'ayusomanía' dispararía al Partido Popular en la Comunidad de Madrid, ya que casi doblaría el número de diputados (pasando de los 30 que logró en los pasados comicios autonómicos hasta esos 58 que le otorga este votómetro), y estaría en disposición de pugnar por esos 11 diputados que le faltarían a la actual presidenta madrileña para lograr la mayoría absoluta.

Ayuso y el apoyo de Monasterio

Pero, de no alcanzar esos 69 diputados, nueva mayoría absoluta tras ampliar el número de parlamentarios de la Asamblea de Madrid a 136, Ayuso tendría fácil seguir liderando el Ejecutivo siempre que consiga el apoyo de Vox. Los de Rocío Monasterio, que conseguirían 14 diputados frente a los 12 que tenían ahora (pasando del 8,9% de los votos al 10,1% que le otorga este votómetro), tendrían la llave para volver a hacer presidenta a la baronesa popular.

La mayor diferencia respecto a ese primer Gobierno de Isabel Díaz Ayuso será el papel de Ciudadanos, principal socio y que ahora lucha por no desaparecer de la Asamblea madrileña. Los naranjas, que tendrán a Edmundo Bal como cabeza de lista para los comicios del 4-M, lograrían siete diputados gracias al 5,1% de los votos, muy cerca del límite del 5%, el mínimo para conseguir representación en la Comunidad de Madrid. Hay que recordar que Ignacio Aguado logró para Cs el 19,4% de los votos y 26 diputados en los comicios celebrados el 26 de mayo de 2019.

De hecho, una de las grandes incógnitas el 4-M será la entrada o no de la formación naranja en la Asamblea madrileña. En el PP están convencidos de que si Ciudadanos se queda fuera, buena parte de los siete escaños que estarían en juego irían a parar a Ayuso, acercándola aún más a la mayoría absoluta en solitario. De ahí que la apelación al "voto útil" de quienes apoyaron a Aguado hace dos años vaya a ser uno de los ejes de la campaña diseñada en Sol.

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Ignacio Aguado y Edmundo Bal.

El efecto Iglesias: dos diputados

El terremoto provocado por la moción de censura en Murcia, que acabó con la salida de Pablo Iglesias del Gobierno para ser el estandarte de Podemos en los comicios del 4-M, parece que se va a quedar en una leve mejora de los morados. Así, Unidas Podemos lograría nueve diputados frente a los siete con los que contaba hasta ahora (del 5,6% al 7,9%). Eso sí, al menos se salvaría de desaparecer de la Asamblea, con lo que eso podría suponer para el partido a nivel nacional.

El de Iglesias sería, según los datos del votómetro, el único partido de izquierdas que mejoraría su resultado del 26-M. En total, el PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos pasarían de contar con 64 diputados a 57, y es que el efecto Ayuso también parece que les va a perjudicar.

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El todavía vicepresidente del Gobierno y candidato de Podemos a la Comunidad de Madrid, Pablo Iglesias. EFE

En concreto, el PSOE, que repite con Ángel Gabilondo como candidato para presidir la Comunidad, pasaría de 37 a 33 representantes autonómicos con un porcentaje de voto del 27,3% al 23,8%; mientras, Más Madrid, con Mónica García como líder, también perdería diputados (de 20 a 15) y apoyos (del 14,6% al 11,1%).