El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, ha comunicado en la mañana de este lunes que abandonará el Ejecutivo para ser el candidato de Podemos en la Comunidad de Madrid, en las elecciones que tendrán lugar el 4 de mayo, según ha podido confirmar Vozpópuli. Esta jugada política se produce después de que un sector del partido morado pidiera cambios en la candidatura madrileña para los comicios adelantados por la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso. Fuentes de Podemos apuntan a que la decisión se ha tomado en las últimas horas, y apuntan a una decisión estratégica de Iglesias para "salvar" el partido.

En 2019, la candidata Isa Serra cosechó 181.000 votos, lo que permitió a Unidas Podemos superar por un puñado de papeletas la barrera electoral del 5%. El adelanto anunciado por la presidenta Isabel Díaz Ayuso el pasado miércoles ha sorprendido a los morados, que desconocían el pacto entre el PSOE y Ciudadanos de Murcia. Ahora intentarán salvar los muebles en Madrid, pero varias fuentes de Podemos sostienen que si el partido no entra en la Asamblea será el "fin" del proyecto político que nació en 2014.

Por ello internamente se había abierto un debate sobre el candidato. Podemos teme quedarse fuera de la Asamblea. Algunos sondeos ya dibujan ese escenario y los datos demoscópicos circulan de móvil en móvil entre los miembros de la formación. Podemos nació con una enorme tracción madrileña, y el hecho de que Ayuso polariza mucho puede mover votos hacia el PSOE y convertir a Madrid en otra región sin diputados autonómicos de Podemos, al igual que ocurrió en Galicia en 2020.  

De hecho, los primeros comentarios en el partido de Iglesias apuntan a un revulsivo del secretario general para intentar salvar el partido. Descartada la candidatura de Serra, se habló internamente de Rafa Mayoral, como desveló este diario. Sin embargo, Mayoral rechazó la oferta y el debate interno también contempló la opción de Irene Montero. Finalmente Iglesias ha decidido hacer un movimiento que nadie en el partido había contemplado.

En su anuncio, que desconocían hasta los ministros socialistas, Iglesias ha dejado a Yolanda Díaz el cargo de futura candidata in pectore de Unidas Podemos. La relación con Yolanda Díaz de Iglesias ha sido en los últimos meses muy contradictoria. El segmento de Irene Montero, por ejemplo, alertó sobre el protagonismo alcanzado por la ministra de Trabajo. Ahora Iglesias la propone como vicepresidenta tras su salida del Ejecutivo. Quedará por ver si la iniciativa es sincera o un regalo envenenado.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, junto a su 'número dos', Iñigo Errejón.

Candidatura conjunta con Más Madrid

Iglesias ha expresado en un vídeo lanzado esta mañana la propuesta de candidatura conjunta con Más Madrid, la formación de Íñigo Errejón. Desde el cuartel morado señalan que ahora la pelota pasa en el tejado de Errejón, en cuya formación explicaban en conversación con este diario que "de ninguna forma" contemplaban una candidatura conjunta hasta que Iglesias ha dado el paso. En la semana pasada, Izquierda Unida ya había adelantado la propuesta de unión de los partidos de izquierda alternativos al PSOE, como publicó Vozpópuli. Esta iniciativa respondía, según las fuentes consultadas, a un movimiento "encubierto" del propio Iglesias.

Entre las filas errejonistas de momento comentan que Iglesias no busca la unidad, sino su supervivencia política. Sin embargo, no niegan que la situación se complica, porque desde muchos sectores reconocen que llegan presiones para firmar esa candidatura. En el caso de Errejón, sin embargo, saben que la oferta de Iglesias es en realidad una "trampa", porque dejaría sin futuro a Más País.

Para algunos en Podemos la decisión de Iglesias corresponde a una "jugada maestra" para poner en apuro a Más Madrid y salvar al partido. En el PSOE, en cambio, este movimiento ayudará a Díaz Ayuso a polarizar aún más las elecciones, y hasta alcanzar la mayoría absoluta. Lo único cierto es que el anuncio de Ayuso la semana pasada de convocar un adelanto electoral en Madrid para el próximo 4 de mayo ha modificado radicalmente la política española. En el PP, de hecho, ya esbozan un nuevo eslogan de campaña: "Comunismo o libertad".