El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha confirmado que el Consejo de Ministros aprobará este martes los indultos a los líderes del separatismo catalán encarcelados por el golpe a la democracia del 2017. Sánchez ha hecho el anuncio entre los abucheos de un espontáneo que reclamaba la amnistía al comienzo de un discurso de unos 25 minutos en el Teatro del Liceo de Barcelona.

El jefe del Ejecutivo ha hecho una intervención sentimental, plagada de referencias a sus ya clásicos significantes de "concordia" y "reencuentro", tan habituales desde el batacazo electoral del PSOE el 4 de mayo en Madrid. No ha mencionado que los indultos son el peaje para sujetar su mayoría en el Congreso y poder agotar la legislatura. Pero ha trazado un paralelismo entre el espíritu de la Constitución de 1978 y la situación en Cataluña, como si entonces y ahora hubiera que reconciliar a dos bandos enfrentados.

“Eso es lo que el Gobierno de España ha decidido, afrontar el problema, buscar la concordia. Por eso mañana (martes), pensando en el espíritu constitucional de concordia, propondré al Consejo de Ministros conceder el indulto a los nueve condenados en el juicio del 'procés' que están en prisión", ha comenzado Sánchez.

Sánchez ha admitido que este tiempo nuevo requerirá de mucho diálogo. Y ha dejado entrever que todas las partes tendrán que ceder, como ha hecho el Gobierno ya con los indultos. Unas cesiones al separatismo, que según se puede interpretar de sus palabras, no han terminado. "El indulto es solo un primer paso", ha dicho. El presidente ha hablado de que es el momento de hacerlo y que se propone construir "un nuevo proyecto de país", que no ha concretado.

Sánchez, abucheado en el Liceo

El Gran Teatro del Liceu ha sido el escenario de este acto en el que Sánchez ha pronunciado una conferencia titulada 'Reencuentro: un proyecto de futuro para España' y en el que ha incidido en su apuesta por la convivencia y el diálogo. Lo ha hecho ante 300 personas; representantes institucionales de Cataluña y de sectores como el político, empresarial, sindical, cultural, universitario, deportivo, de los medios de comunicación y de asociaciones civiles. No ha habido miembros de la Generalitat, ni tampoco de las principales asociaciones constitucionalistas.

Según el presidente del Ejecutivo, se ha tomado la decisión "por la concordia y con corazón". "No ignoro que hay personas contrarias a esta medida, y tampoco ignoro sus razones. Las respeto", ha dicho a la vez que varios de los asistentes interrumpían su discurso con gritos.

Creemos que esta medida de gracia abrirá ese camino. Nos dará a todos la posibilidad de comenzar de nuevo y de hacerlo mejor esta vez".

Sánchez ha reclamado a los que se oponen que al menos "reconozcan la constitucionalidad" de esta medida, en una clara alusión a los partidos de la oposición y en especial al PP. Sánchez ha subrayado que el indulto "ni cuestiona ni revoca la sentencia firme condenatoria". "Simplemente se trata de otro plano, ya no el judicial", ha dicho.

"Comprendo, más aún, a la parte de la sociedad catalana y española que se oponen a la concesión de estos indultos: personas que se vieron afectadas en su vida cotidiana, en el trabajo, en la familia, con los amigos, por los hechos enjuiciados en la causa del 'procès'", ha continuado para asegurar que "también quienes apoyan" la medida tienen sus "razones".

El presidente del Gobierno ha indicado que Moncloa ha optado por "abrir paso a la reconciliación". "Creemos que esta medida de gracia abrirá ese camino. Nos dará a todos la posibilidad de comenzar de nuevo y de hacerlo mejor esta vez", añade.

"El único camino es la ley"

Sánchez ha asegurado que su Gobierno defiende la unidad de España, pero que "asume con orgullo su diversidad". El presidente ha dicho que no espera que los independentistas renuncien a sus ideales, pero ha advertido de que "no hay caminos fuera de la ley". "Ningún propósito es legítimo si atropella a una parte de la sociedad", ha señalado. Sin embargo, también ha precisado que "la democracia está abierta a multitud de proyectos".

En su intervención, Sánchez ha aseverado que ha acudido a Barcelona y Cataluña "convencido de que, en los próximos días, la democracia española va a dar un gran paso". "No hay que esperar un momento más propicio. Si hay un momento para unirnos es este", ha explicado.

El presidente del Gobierno ha defendido que "el momento es ahora" porque "ha concluido la vía judicial con una sentencia firme del Tribunal Supremo", porque el Gobierno está "obligado a tramitar y dar respuesta a las peticiones de gracia"; y porque "el paisaje que ha dejado la pandemia ha transformado a los ciudadanos. "Nos ha hecho tomar viva conciencia de lo verdaderamente importante, que es la vida, y en particular la vida compartida, vivida en común", ha concluido.

La convocatoria de este evento confirmó la inmediatez de la decisión sobre los nueve indultos a dirigentes independentistas, que, en todo caso, se aprobarán antes de que Sánchez comparezca ante el pleno del Congreso el próximo 30 de junio. El jefe del Ejecutivo pidió esta comparecencia en el Parlamento para informar de las últimas cumbres europeas "y de la situación política y económica" del país, que incluirá, según fuentes socialistas, sus explicaciones sobre los indultos.

Apoyos a los indultos

La concesión de los indultos llega después de que en la última semana haya recibido apoyos significativos. Lo expresaron explícitamente los máximos representantes del lobby empresarial catalán del Cercle d'Economía, también lo avaló aunque con matizaciones posteriores el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, y se sumaron a esa corriente a favor los obispos de las diez diócesis de Cataluña.

Unas posiciones que llevaron al líder del PP, Pablo Casado, a recordar que es a los parlamentarios a quienes corresponde abordar cuestiones como la configuración del Estado y no a la Conferencia Episcopal, la patronal o los sindicatos, y a lamentar actitudes "cómplices" con los indultos.

Serán indultados los líderes independentistas Oriol Junqueras, Raül Romeva, Joaquim Forn, Jordi Turull, Josep Rull, Jordi Sànchez, Carme Forcadell, Dolors Bassa y Jordi Cuixart.

Desde posiciones bien distintas, Aragonés y el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, reunidos en Bélgica, advirtieron de que los indultos no son "la solución al conflicto político" catalán e insistieron en reivindicar amnistía y autodeterminación.

Uno de los que será beneficiados por la medida de gracia, el líder de ERC, Oriol Junqueras, dijo este domingo que los indultos son un triunfo para el independentismo porque demuestran las debilidades de los aparatos del Estado ante Europa ya que, con ellos, "el Estado intenta protegerse" ante futuros veredictos de la justicia europea. 

Pero no solo será indultado Junqueras, también recibirán esta medida de gracia el resto de condenados: Raül Romeva, Joaquim Forn, Jordi Turull, Josep Rull, Jordi Sànchez, Carme Forcadell, Dolors Bassa y Jordi Cuixart.