El conseller de Interior de la Generalitat de Cataluña, Miguel Sámper, ha constatado que "la violencia está desbocada" tras los disturbios que hubo este sábado en Barcelona, en el que, entre otros incidentes, se incendió una furgoneta de la Guardia Urbana con un agente dentro y fueron detenidas 14 personas.

"Nos ejemplifica que el ataque a personas está como una posibilidad en esta violencia", dijo. En entrevistas a Catalunya Ràdio y RAC1, Sámper (de JxCat) ha dicho que para él "personalmente" la disolución de la unidad de antidisturbios de los Mossos, la Brimo, no es negociable y, a pesar de afirmar que el modelo de orden público es "revisable", defiende que "tiene que haber". El consejero también ha comentado que el sábado no se utilizaron balas de foam porque las líneas policiales no lo pidieron.

Sámper ha remarcado que "prácticamente la totalidad" de las personas que van a las manifestaciones que acaban con disturbios lo hacen de forma pacífica, pero que hay "150 o 200" a los que se suman "delincuentes comunes que quieren hacer pillajes" que provocan un "cóctel muy negativo ".

Lo que hacen estos grupos, dijo, es "violencia pura y dura, desbocada, sin límites, inaudita". En este sentido, ha alertado de que, si este sábado la furgoneta de la Guardia Urbana llega a explotar, se hablaría de "un muerto". Sámper no ha confirmado si lo que se tiró contra el vehículo fue un cóctel Molotov.

14 detenidos el sábado

Entre los 14 detenidos, al menos uno está relacionado con la quema de la furgoneta, según los Mossos. Samper explicó que se le puede acusar de "daños consumados" y desórdenes públicos, y que habrá que ver qué enfoque le da en este caso la Fiscalía, ya que "el ataque a una persona que es una autoridad se complica muchísimo, en el ámbito del atentado ", con penas que" pueden ser importantes "

En cuanto al debate sobre el modelo de orden público, el consejero de Interior considera" personalmente "que la disolución de la Brigada Móvil (Brimo) no es negociable, porque cree "evidentísimo" que debe haber unidades de orden público. "Todo es revisable con intención de mejorarlo, y los primeros en tener esta voluntad es el propio cuerpo de los Mossos", ha dicho. Samper ha insistido en que esta revisión se debe hacer en el Parlamento en base a los criterios que marquen los expertos.

El conseller ha pedido un debate "sereno y reposado" que no se haga "en el marco de unas negociaciones para formar gobierno", con el objetivo de que "el país se sienta tranquilo" y los Mossos puedan hacer "su trabajo".

En este sentido, reclamó que la consejería de Interior "pueda trabajar con tranquilidad y paz", y se mostró convencido de que en las negociaciones para llegar a acuerdos entre ERC, JxCat y la CUP "se impondrá la cordura" para alcanzar "puntos de encuentro" donde todo el mundo se sienta "cómodo" .

El conseller ha celebrado que se esté "extendiendo" el criterio de que hay "violencia". "Una vez se instala el argumento de que hay violencia no me siento tan solo", dijo, aunque manifestó que le gustaría que algunas voces fueran "más contundentes" .

En los disturbios de este sábado no se ha hecho uso de las balas de foam, como sí en otros incidentes de jornadas anteriores. Sámper ha remarcado que no ha habido "ninguna intervención política" y que la noche del sábado "las líneas policiales han considerado que no era necesario" este elemento "para contener la violencia".