Vuelco en el caso por la quiebra del Grupo Zed. La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha corregido al magistrado que investiga la caída de la tecnológica y ha revocado el archivo para Mijail Fridman. El instructor archivó en diciembre la causa para el magnate ruso dueño de los supermercados Dia al considerar que no se había podido acreditar su implicación en la quiebra de la empresa de la que eran dueños los Pérez Dolset. Sin embargo, la Audiencia Nacional ha fallado en sentido contrario al entender que hay indicios que apuntan a su implicación "en un segundo plano" de la quiebra del grupo.

Así lo estipulan los magistrados de la Sección Cuarta en un auto adelantado por Vozpópuli y en el que explican que, tras analizar el recurso interpuesto por el empresario madrileño, aprecian "evidentes poderes de decisión" de Fridman en la asfixia económica que sufrió la empresa de videojuegos que terminó declarando el concurso de acreedores. De este modo, resuelve a favor también de la Fiscalía Anticorrupción y devuelve la condición de imputado al empresario de origen ucraniano.

"Este tribunal llega a la conclusión acerca de que el recurso interpuesto ha de ser estimado, toda vez que no resulta descartable que en los investigados actos de posible despatrimonialización e insolvencia de Zed WorldWide haya participado Fridman en su indiciaria condición de persona, situada en un segundo plano pero con evidentes poderes de decisión a través de la cual se canalizaba la ilícita operativa contraria a las reglas del libertad mercado que, con eficaz opacidad defraudatoria, intervino en la consecución de la ruina económica de la empresa española", reza el auto.

Cuatro años después del estallido de la bautizada como operación Hanta, la investigación apunta a una posible implicación de la trama rusa para llevar a la tecnológica a la bancarrota. Los hechos se remontan a 2012 cuando, según su entonces dueño, los socios rusos de Zed comenzaron a apropiarse de activos de la compañía en una estrategia que estaría dirigida por Fridman (al frente de la firma LetterOne). En el recurso interpuesto por Pérez Dolset contra el archivo acordado por el magistrado Manuel García Castellón en diciembre, apuntó, además, que el dueño de la cadena Dia intermedió para que ING le cortara un crédito de 140 millones de euros solicitado para expandir el grupo.

"Decisiones estratégicas"

Según alegó, lo hizo a través de Alfa Bank, el cual era filial del Amsterdam Trade Bank, controlado por Fridman. Además añadió que sus socios rusos llevaron a cabo "numerosos engaños" durante el informe forense de PwC con el único fin de quedarse con el control de la multinacional. El 'roto' que dejaron en las arcas de la compañía, según la defensa del empresario, fue de 900 millones de euros. Fridman, por su parte, se desligó de estos hechos en su interrogatorio ante el magistrado Manuel García Castellón y dijo que él simplemente medió a petición de Dolset para que éste arreglara sus problemas con los socios rusos.

Ahora los magistrado inclinan la balanza a favor de los anteriores dueños de la multinacional de videojuegos y concluyen que existen indicios de la comisión de delitos de pertenencia a organización criminal, administración desleal, apropiación indebida, insolvencia punible y corrupción en los negocios. "La fase de instrucción no está agotada", apuntan los magistrados de la Sala los cuáles recalcan que la documentación que se ha ido recabando en la causa sitúa a Fridman "en la importante esfera de decisiones estratégicas empresariales" adoptadas en aras a conseguir la "insolvencia" del Grupo Zed.

Igualmente, la Sala deja en punto muerto las diligencias solicitadas por la defensa de Pérez Dolset a la espera de que se lleven a cabo las reclamadas por Anticorrupción. El Ministerio Fiscal aportó en febrero nuevas pruebas en aras a acreditar la intervención del magnate en los hechos. Lo hizo en el recurso interpuesto a la decisión del instructor, en el cual solicitó, "al menos", cuatro diligencias. De entre ellas destacó la necesidad de recabar los informes que elaboró Edwin Harland para PwC Moscú con objeto de analizar el negocio de Temafon.

Testigos clave

También pidió que se escuchara en sede judicial como testigo a Philipp Yalovega. Se trata del jefe de desarrollos de Vimpelcom (compañía de Fridman) que aparece en una cadena de mensajes que el fiscal al frente del caso calificó de "abrumadores". Los correos electrónicos los intercambiaron con el administrador de Zed, Peter Wakkie. Los investigadores apuntan a la declaración que prestó Yalovega en la Fiscalía Anticorrupción el 1 de marzo de 2017 cuando, al ser preguntado si tenía pruebas acerca de que a Wakkie le habían pagado desde el entorno de Fridman para traicionar al empresario, éste dijo que sí.

En concreto señaló que les había óido decir por teléfono que recibía dinero de LetterOne. A todo ello se añade la petición de tomar declaración a otros dos actores importantes en este asunto: Anton Kudryashov (empresario cercano a Pérez Dolset) y Alexei Azarenkov. Este último expuso que hubo un trasvase de recursos desde el Grupo Tema (participado por Zed) hasta las firmas de Fridman y de su socio, Vage Engibaryan.

"De ahí que, como acertadamente argumenta la parte apelante, además de las testificales ya practicadas y las documentales ya aportadas, por medio de las diligencias de investigación que viene proponiendo el Ministerio Fiscal, podrá desentrañarse, y desde luego confirmarse o descartarse, siempre en el plano indiciario, la verdadera y real implicación del Sr. Fridman en la planificación y toma de decisiones atinentes a los hechos presuntamente falsarios", concluye el auto.