El juez Manuel García Castellón, al frente del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, ha dispuesto en auto fechado ayer 14 de diciembre, el sobreseimiento provisional de las actuaciones seguidas respecto a Mikhail Fridman, investigado en el caso Zed.

El magistrado sigue así la senda abierta a principios de este año cuando Javier Monzón, presidente no ejecutivo de Prisa y de Openbank, fue desimputado por investigaciones que salpicaban a la tecnológica Indra, multinacional que Monzón presidió durante más de dos décadas.

El magnate ruso, de origen ucraniano, una de las mayores fortunas del mundo, dueño de la cadena de supermercados DIA, al frente del conglomerado empresarial LetterOne, estaba siendo investigado en la Audiencia Nacional por la quiebra del grupo Zed, fundado por Javier Pérez Dolset.

Fridman ha sostenido en todo momento que la quiebra de la empresa española se debió a la mala gestión, entre otras razones, de Dolset. El empresario español, que fue detenido y encarcelado hace más de dos años por la presunta comisión de, entre otros delitos, fraude de subvenciones públicas, le ha acusado de estrangular financieramente a la compañía y provocar su quiebra.

El dueño de DIA ha sostenido en todo momento que Dolset ha ideado una trama y ha presentado documentación falsa en los juzgados para incriminarle.

Los abogados de Fridman, Jesús Santos y Víctor Mercedes, socios de Baker McKenzie, solicitaron este año el sobreseimiento libre y archivo de la causa, en lo que a su cliente se refiere, por "falta de participación en hecho delictivo". Los abogados de Fridman recordaron en su escrito al juez la exoneración de Javier Monzón, solicitando el mismo trato prestado al expresidente de Indra.

En el caso de Javier Monzón, la decisión del juez García Castellón fue ratificada por la Sala Penal de la Audiencia Nacional, que argumentó que "no es dable en Derecho atribuir una presunta actividad penal por el simple hecho de ostentar la representación de un organismo o una entidad", y sin que existan datos de la "concreta participación" del directivo en los hechos que se investigan. 

En el auto de ayer, el juez indica que la instrucción practicada "no permite afirmar ni el control sobre Veon, ni participación alguna en las negociaciones relativas al Grupo Tema, ni la participación ni directa ni indirecta en cuestiones relativas al Grupo Zed por parte de Mikhail Fridman". 

El magistrado explica que el pasado 23 de julio de 2020 tuvo lugar la declaración de Edwin Harland, socio responsable de PwC que llevó a cabo la auditoria, a petición de ZED, entre abril de 2013 y noviembre de 2014, quien señaló que no encontró "evidencia alguna que relacionara a Mikhail Fridman con las sociedades investigadas, ni atribuyó ningún tipo de responsabilidad (...)".

"A la vista de las diligencias practicadas mantener la imputación de Mikhail Fridman sería contrario al principio de culpabilidad (no hay prueba alguna de dolo o culpa) y de la presunción de inocencia (no existe indicio alguno tras las diligencias practicadas ni de la posición de dominio del hecho, ni de funciones  concretas de supervisión de y control de los hechos investigados, ni de conocimiento de los mismos) procediendo el sobreseimiento provisional", dicta el juez.