La Dirección federal del PSOE vive en una tensa espera el resultado de las primarias en la federación andaluza entre la secretaria general, Susana Díaz, y el alcalde de Sevilla, Juan Espadas. Consultados los cuarteles generales de ambos y el del tercer candidato en liza por el próximo cartel electoral autonómico, el exdiputado Luis Ángel Hierro, todos reconocen a Vozpópuli que el resultado este domingo 13 va a estar “muy igualado” entre los dos primeros sin descartar una victoria de Díaz.

Las razones son varias, a ojos de muchos de los consultados: ella, que sigue conservando buena parte del aparato andaluz trabajando para sí, diga lo que diga, ha tenido la habilidad de cultivar una imagen fresca de candidata “de la militancia”, frente a un Espadas al que presenta continuamente como candidato de Pedro Sánchez y de Ferraz; una especie de 'vuelta de la tortilla' de lo que fueron en 2017 aquellas primarias nacionales por la Secretaría General del PSOE entre el hoy presidente del Gobierno y la 'baronesa', entonces la favorita de Ferraz, los barones y la vieja guardia.

Además, argumentan varias fuentes, la expresidenta de la Junta se ha pateado en dos meses “hasta el último pueblo” mientras que el alcalde de Sevilla, constreñido por las obligaciones de su cargo, ha dado sensación de menos “presencia” en las agrupaciones; por último, el debate celebrado el pasado martes 8 vino a certificar la teoría susanista de que “hay partido” este domingo, explica a este periódico un excolaborador suyo en la Junta de Andalucía.

Me consta que Susana salió contenta del debate porque no perdió frente a Espadas, que como aspirante tenía obligación de ganar; y, además, a él le perjudicó su enfrentamiento con Hierro”, sostiene un antiguo colaborador de la expresidenta de Andalucía

“Me consta que Susana salió contenta del debate porque no perdió frente a Espadas, que es el aspirante y tenía obligación de ganar; y, además, a él le perjudicó su enfrentamiento con Hierro, que hizo un buen debate”, sostiene un antiguo colaborador de la expresidenta en la Junta de Andalucía.

Será difícil, por tanto, que alguno de los dos saque un 50% de los votos este domingo y se evite así la segunda vuelta; “lo cual, aunque perdiera por la mínima ahora, ya supondría un éxito para ella” porque obligará a votar de nuevo el domingo 20, sostiene una fuente de la actual dirección del PSOE-A. Desde la candidatura del alcalde hispalense se niega la mayor; sostienen que la diferencia en urna va a ser mayor de lo que parece ahora, y apuntan a esa encuesta que señala que entre los votantes socialistas andaluces, que no estrictamente entre militantes, Juan Espadas saca seis puntos a Díaz en preferencia como futuro cartel electoral.

Es innegable que en Ferraz hay inquietud ante un resultado ajustado y, sobre todo, con el casi seguro escenario de segunda vuelta. Una segunda vuelta en la cual se puede registrar una desmovilización de militantes en función del resultado de la primera y un cambio de voto de uno a otra si Espadas quedara segundo este domingo; algo que en la Ejecutiva federal y en La Moncloa no quieren ni imaginar.

Ferraz asegura que no presiona y que durante muchos meses en que no hubo candidato frente a Díaz, “fueron los alcaldes andaluces los que vinieron a Madrid en ‘procesión’ para que Ábalos y Santos Cerdán les dijeran qué hacer”

Por eso, junto a las direcciones provinciales claramente alineadas con Madrid -caso de Jaén, con su secretario general, Francisco Reyes, a la cabeza, o Huelva, gobernada por la Federal con 'mando a distancia' a través de una gestora-, la Dirección federal lleva semanas movilizando a los alcaldes andaluces para que hagan campaña a favor del edil sevillano entre los 46.577 militantes llamados a pronunciarse; así lo aseguran diversas fuentes de la federación andaluza y de otras conocedoras de los entresijos del PSOE-A, aunque Ferraz niega este extremo taxativamente y habla de neutralidad.

“Es más”, añade una fuente, “durante muchas semanas y meses en los que no hubo candidato que enfrentar a Susana, fueron los alcaldes los que venían 'en procesión' a ver a José Luis Ábalos y a Santos Cerdán a Ferraz para pedirles una orientación de cómo actuar en el Congreso del PSOE-A y se les dijo que la solución estaba en sus manos y tenían que trabajarla en y por Andalucía”.

Andalucía, la principal federación socialista y granero de voto durante 40 años primero y, sucesivamente, para Felipe González, luego José Luis Rodríguez Zapatero y ahora Pedro Sánchez, dispone de una amplia red de casas del pueblo y agrupaciones hasta en el último municipio. Tras perder la Junta de Andalucía en los comicios de diciembre de 2018, son esos miles de alcaldes el único poder institucional real que le queda al PSOE-A; eso y las seis presidencias de Diputación que ostentan los socialistas, aunque divididas hoy entre susanistas y espadistas.

Santos Cerdán estuvo ‘aleccionando’ al PSOE de Jaén el pasado 22 de abril, y fruto de ese viaje y otros a otras provincias surgió el acto municipalista de apoyo a Espadas este pasado miércoles en Antequera (Málaga), denuncia el ‘susanismo’

El pasado 22 de abril, el número dos de Organización de la Ejecutiva Federal, el navarro Santos Cerdán, aprovechó una visita a Jaén, a presentar un libro de la historia del socialismo en la provincia, en calidad de presidente de la Fundación Pablo Iglesias, para verse, además de con Reyes, con los cuadros y alcaldes del PSOE jienense. Y no ha sido el único viaje realizado por Cerdán, aunque otros han sido más “discretos”, sostiene el sector susanista.

Fruto de esos esfuerzos continuados, dice el susanismo, sería el acto municipalista pro Espadas celebrado este miércoles 9 de junio en Antequera (Málaga), en el que decenas de alcaldes, tres presidentes de Diputación y el expresidente andaluz Rafael Escuredo dieron su apoyo al alcalde hispalense. Entre los rostros destacados se encontraban los presidentes de las Diputaciones de Jaén, Francisco Reyes, Granada, José Entrena; y  Huelva, María Eugenia Limón; además de la alcaldesa de Jerez de la Frontera (Cádiz), Mamen Sánchez, o el portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Málaga, Daniel Pérez.

“Está siendo brutal”

“Está siendo brutal”, denuncian. Al argumento de que Susana Díaz es “el pasado”, incapaz de volver a derrotar en las urnas al actual presidente de la Junta, el popular Juan Manuel Moreno Bonilla, lo cual corroboran últimos sondeos, Ferraz ha añadido conforme avanzaba la campaña electoral sin que Juan Espadas sacase a Díaz una ventaja determinante, la idea de que el presidente del Gobierno no puede aparecer como el gran derrotado.

“Pedro no puede perder” después de la debacle electoral en Madrid porque quedaría muy debilitado no solo él, todo el PSOE. Esa es la idea subliminal que en conversaciones privadas están trasladando los partidarios de Juan Espadas en Andalucía y todo el aparato socialista federal, que ha tocado a rebato. La vicepresidenta cuarta, Teresa Ribera, o la directora de la Guardia Civil, la malagueña María Gámez, ya han tomado posición a favor de él públicamente, como el de Agricultura, el cordobés Luis Planas; y la candidata a primarias que no llegó a ser, la ministra de Hacienda y exconsejera andaluza, María Jesús Montero, le visitó recientemente en el ayuntamiento para firmar convenios y regalarle una foto más.