"Luchar contra la corrupción política  es pedirle perdón a miles de andaluces que han perdido oportunidades durante los últimos años". Con estas palabras se ha dirigido el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín, al Parlamento autonómico a última hora de la tarde de este miércoles. Ha sido poco antes de que la Cámara aprobara, con la abstención de todos los partidos de izquierda, la Ley de Lucha contra el Fraude  y la Corrupción. Se trata de un documento impulsado por Ciudadanos, desde el Gobierno que comparte con el Partido Popular, respaldado por Vox como socio parlamentario.

El resultado de la votación de este texto, que recoge de forma muy relevante la protección para las personas denunciantes, así como la posibilidad de llevar a cabo denuncias anónimas, se ha aprobado con 58 votos a favor (los de PP, Cs y Vox) y 50 abstenciones (PSOE, Adelante Andalucía y los anticapitalistas no adscritos). Se contempla, además la creación de la llamada 'oficina antifraude', dependiente del Parlamento, para la que se nombrará a un director por votación de tres quintos de la Cámara, en primera votación, y en la segunda por mayoría absoluta.

El articulado aprobado recoge sanciones que van desde los 300 euros (mínimo) hasta los 100.000 euros. Marín ha recordado que ya en 2015, cuando su partido era socio de legislatura del PSOE, intentaron la aprobación de esta ley "pero no se pudo, o no se quiso".

Ya desde primeras horas de la mañana el portavoz parlamentario de Cs, Sergio Romero, hablaba de una "ley histórica" para acabar con los corruptos en Andalucía. Una comunidad autónoma castigada especialmente por el caso ERE –entre otros que afectan al PSOE andaluz– y que tiene a dos presidentes socialistas como Manuel Chaves y José Antonio Griñán condenados, a la espera de los recursos de casación ante el Supremo.

No obstante, el exvicepresidente Manuel Jiménez Barrios, 'número dos' con Susana Díaz, ha defendido durante su intervención a los dos mencionados antecesores de la expresidenta como "presidentes honrados que han dado lo mejor por Andalucía", al tiempo que ha calificado de "chapuza" la ley, celebrada por todos los parlamentarios de Cs con euforia, en el exterior del salón de plenos, foto de familia incluida.

El PSOE defiende a Chaves y Griñán como "presidentes honrados que han dado lo mejor por Andalucía"

Barrios ha hablado de "trampantojo" para criticar que todas las enmiendas del PSOE hayan sido rechazadas: "Se dotan de esta ley para volver a hablar del pasado, y luego están las prisas de Vox para el adelanto electoral", ha argumentado sobre el apoyo del partido de Abascal al texto. Cabe destacar que la nueva ley parlamentaria paraliza cualquier actuación emprendida contra la corrupción que esté en marcha desde esta instancia, si hay actuaciones judiciales de por medio, algo que también ha sido cuestionado por los socialistas.

Para el diputado de Cs Raúl Hernández esta norma legislativa "va a ser una herramienta fundamental contra la corrupción", además de ejercer un mayor control sobre personas adjudicatarias de contratos públicos, ya sean físicas o jurídicas.

Desde Vox, su portavoz Manuel Gavira ha reivindicado que "esto es de todos, señor vicepresidente", en respuesta a Juan Marín y al triunfalismo y la grandilocuencia de los discursos de Cs a lo largo de la jornada.

La parlamentaria del PP Rosario Espinosa ha destacado el hecho de que "todas las enmiendas socialistas hayan sido de supresión", para recortar atribuciones de quien será director, aún no nombrado, de la oficina antifraude: "Esto no lo esta haciendo el ala izquierda, que ha tenido cuarenta años para hacerlo", ha recalcado la diputada sobre los gobiernos del PSOE anteriores, sino "un gobierno moderado".

Críticas al Rey desde los grupos a la izquierda del PSOE

Desde Adelante Andalucía (Podemos e IU) su portavoz, Guzmán Ahumada, ha criticado que el PP tenga aún como senador por designación autonómica "al señor Arenas [Javier], implicado por cobrar sobresueldos en 'b' de Bárcenas", en alusión al extesorero de Génova 13. De forma paralela ha mostrado su sorpresa por que la nueva oficina "no pueda investigar a los partidos políticos" como tales.

No han faltado las descalificaciones de los grupos a la izquierda del PSOE por la medalla honorífica de Andalucía que el presidente de la Junta, Juanma Moreno, entregará el próximo lunes en el palacio de San Telmo al Rey Felipe VI, por "representar a una monarquía corrupta", han dicho.