La carrera por ganar las próximas elecciones autonómicas catalanas apunta a duelo fratricida entre ERC y JuntsxCat para llevarse el gato al agua del favor de los votantes independentistas. La cuestión no es baladí, pues en función de cuál de las dos formaciones venza en las urnas, aunque sea por un nimio escaño, el panorama y la geometría de pactos resultante podría ser tan dispar como la diferencia existente entre el binomio radicalidad/vía unilateral y la reedición del viejo tripartito de izquierdas, esta vez con una cabeza de cartel republicana. Pero ojo, nadie está teniendo en cuenta todavía el impacto que podría tener en el electorado que vea la luz la Cataluña Suma de Ciudadanos y el PP, que Jordi Graupera desempolve sus Primarias o que Manuel Valls y el catalanismo moderado salgan a la palestra.

En un escenario electoral tan cambiante, cualquier cosa es posible. Prueba de ello es que las últimos sondeos arrojan vaticinios contradictorios. La primera encuesta que tiene en cuenta el anuncio de Quim Torra de que habrá adelanto electoral en Cataluñas -publicada por El Periódico y elaborada por el Gabinet d’Estudis Social i Opinió Pública (GESOP)- pronostica una apurada victoria de ERC.  Lo que sí que deja claro el sondeo es que el separatismo seguiría sin convertirse en la ideología hegemónica porque solo arrastraría al 47,6% de los votantes, dos décimas menos que en diciembre de 2017.

El triunfo de los republicanos aunque ajustado (un 22% y 33-34 diputados frente al 19% y 29-30 diputados de JxCat)  le daría un mínimo margen suficiente como para reeditar el tripartit con un PSC al alza que pasaría a ser el tercero en discordia (16,9%, 22-23 diputados) y con Catalunya en Comú (9,4%, 11-12 escaños), lo que finiquitaría el actual frentismo por la cuestión identitaria). A vez, ERC podría renovar mandato con su actual socio de gobierno neo-convergente, pero con el imprescindible apoyo de la CUP (6,6% y 8-9 diputados) para alcanzar la mayoría absoluta.

Pere Aragonés versus Carles Puigdemont

Los datos recogidos no pueden considerarse concluyentes pues mientras que el candidato de ERC parece que será definitivamente Pere Aragonés, está por ver quién encabezará las listas de JxCat. En el caso de que, en una última pirueta, el huido Carles Puigdemont vuelva a ser cabeza de cartel, el sorpasso de ERC podía tener las horas contadas. El tirón electoral del expresidente es enorme, como quedó patente en las últimas elecciones autonómicas, y podría dar un vuelco a las urnas.

Del prónóstico del GESOP también destacan la confirmación de la caída en picado de Ciudadanos, que pasaría de primera fuerza en 2017 a ser la cuarta en 2020, dejándose la mitad de los escaños por el camino (12,8% de votos y 16-17 escaños) y la irrupción de Vox, que entraría en la cámara catalana con 6-7 diputados. El PP marcaría un ligero camino al alza (4,8% y 5-6 diputados) comparable a los que experimentan CeC y la CUP.

Sin embargo, las cuentas de El Periódico no analizan el impacto que tendría en el escrutinio que al final estén presentes también el día de la colocación de los primeros carteles Jordi Graupera (que acaba de anunciar que concurrirá a la cita con su plataforma Primàries) que el catalanismo moderado acepte el reto de confeccionar una candidatura alternativa al separatismo, que Manuel Valls se presente o no; o que al final PP y Cs decidan sumar fuerzas y carguen de razones y de expectativas a una Cataluña Suma.

Cataluña Suma ganaría tres escaños más para el constitucionalismo

Sí que ha ahondado en este escenario más fragmentado el último panel de Electomanía hecho público esta semana. El panel vaticina a Cataluña Suma que podría situarse como cuarta fuerza política de la cámara catalana (16,7% y 23 diputados). Por separado, Ciudadanos ( 9 escaños) y un PP que se pondría por delante de los naranjas (11 diputados se quedarían en 20 diputados, tres menos que si compartieran candidatura.

Pero lo más sorpresivo del sondeo de Electomanía es que apuesta por un subidón de JxCat, auspiciado por la pérdida del escaño de Torra y el anuncio de elecciones. Según este panel, ERC y JxCat están en situación de empate técnico con una diferencia de foto finish: 20,7% ERC contra el 20% JxCat, con el PSC pisándoles los talones (19,4%). Electomanía augura a Ciudadanos una caída todavía mayor que arrastraría a la formación naranja hasta la cola del pelotón parlamentario como séptima fuerza (7,8%), solo por delante de Vox.

Las proyecciones del último barómetro del CEO también avalan una victoria apurada de ERC, un estirón al alza de JxCat que va recortando terreno (lo que permitiría a ambos que el separatismo fuera mayoritario en la cámara). En la misma foto fija, el voto constitucionalista se dispersa, encabezado por un PSC que se recupera del último bajón y se coloca tercero tras los indepes (24-25 diputados). Seguido de cerca por un Ciudadanos se desploma (22-23) y un PP que sigue en la parte baja de la tabla (4-5 diputados). Según este informe, Vox no entraría en el Parlament o, como mucho, lo haría con una representación nimia de dos diputados.