Seat se ha propuesto fabricar en Martorell más de 500.000 coches eléctricos al año si recibe el apoyo del Gobierno y de la UE para sacar adelante sus planes de electrificación, que requieren un "compromiso nítido" en ayudas públicas.

El presidente de Seat, Wayne Griffiths, ha vuelto a insistir este lunes en la necesidad de contar con el respaldo del Ejecutivo y le ha puesto deberes para este 2021: incentivar la compra de eléctricos, de manera que la cuota de mercado suba del 4 al 10 % y más que triplicar los puntos de recarga, de los 8.000 actuales a 28.000 en toda España.

"Sólo cuando esto sea realidad estaremos preparados para localizar toda la cadena de valor del coche eléctrico, empezando por la fábrica de baterías. Y España necesita al menos una de éstas", ha subrayado el primer ejecutivo de Seat durante el acto de presentación de los resultados de la marca del 2020.

En relación a la planta de baterías, ha subrayado: "Tenemos el plan y los socios más adecuados y estamos preparados para empezar a invertir, pero el respaldo del Gobierno es necesario para que el Grupo Volkswagen tome la decisión definitiva sobre su ejecución".

"España no puede permitirse perder esta oportunidad histórica", ha aseverado.

Pese a alertar de que el grupo Volkswagen aún no ha tomado ninguna decisión sobre dónde ubicará la gran fábrica de baterías que planea para el sur de Europa, Griffiths se ha mostrado esperanzado de que las conversaciones con el Gobierno acaben por fructificar y que esta planta se instale finalmente en suelo español.

Cerca de Martorell

Además de esta megafactoría de baterías, que podría dar servicio a otras marcas del grupo en Europa, el directivo ha recordado que hará falta otra planta de montaje que se quiere ubicar "muy cerca" de la fábrica de Martorell o bien en Barcelona.

Precisamente, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ha avanzado hoy que en unos días habrá nuevas incorporaciones al consorcio público-privado que se está configurando para montar la primera fábrica de baterías en España.

"Ya se han sumado Volkswagen e Iberdrola, pero son otros los actores que veréis en los próximos días que van a participar de este consorcio", ha apuntado la ministra, que ha señalado que la "rivalidad" y "competencia" que existe por la ubicación de la fábrica es "muy sana" para hacer que se presentan los mejores proyectos.

Los planes de llegar a fabricar en la planta catalana más de 500.000 coches eléctricos al año se enmarcan en la estrategia Future Fast Forward con la que la marca pretende liderar la electrificación en la industria del automóvil en España.

En Martorell, se fabricarían eléctricos urbanos para las diferentes marcas del grupo Volkswagen y el ensamblaje empezaría en 2025, aunque no se llegaría a la cifra de 500.000 en ese año, sino de manera progresiva, conforme se sustituyan los modelos de combustión por los de cero emisiones.

En el marco de estos planes, Seat ha anunciado que lanzará un vehículo eléctrico urbano en 2025, que tendrá un precio de entre 20.000 y 25.000 euros, aunque no ha desvelado si se producirá en la planta de Martorell o en cualquier otra del Grupo Volkswagen.

El consorcio alemán, al que pertenece Seat, decidirá "en los próximos meses" dónde se producirá este vehículo, que Griffiths espera que se ensamble en Martorell.

El ejecutivo ha avanzado que muy probablemente este primer vehículo no será de la marca Seat sino de Cupra, la filial de Seat que prevé ya lanzar su primer eléctrico cien por cien a finales de este año (Cupra el Born) y que comercializará un segundo (Cupra Tavascán) en 2024.

Para llevar a cabo todos estos proyectos, Griffiths ha admitido que el consorcio necesita, además del apoyo del Gobierno y la UE, el concurso de centros tecnológicos, proveedores y empresas de diferentes ámbitos.

Respecto al desempeño financiero de Seat en 2020, un año marcado por la covid-19, la marca cerró el ejercicio con un resultado negativo después de impuestos de -194 millones, frente a los 346 millones de beneficio registrados en 2019, frenando en seco un ciclo positivo de los últimos cinco años.

En concreto, la compañía registró un resultado operativo de -418 millones de euros, frente a los 352 millones de 2019, mientras que el beneficio de 346 millones mudó en pérdidas de 194 millones, según los datos analizados siguiendo la contabilidad española, que no tiene en cuenta las filiales de Seat.

Griffiths ha destacado que estos resultados son los esperados, dado que las ventas descendieron un 25,6 % y sus principales mercados -España, Reino Unido e Italia- fueron de los más afectados por la pandemia.

El directivo se ha mostrado convencido de que Seat volverá a los números verdes en 2021, en especial si la campaña de vacunación favorece la apertura de concesionarios y la vuelta a una cierta normalidad, con la voluntad de volver a los números de ventas de antes de la crisis.