El rescate a Plus Ultra, la aerolínea controlada por empresarios venezolanos a la que el Gobierno ha inyectado 53 millones de euros, se percibe desproporcionado si se compara con otras ayudas públicas a empresas del sector. Según cálculos realizados por Vozpópuli, representa el 56% de su facturación en el ejercicio previo a la pandemia, mientras que en el caso de Air Europa representa el 26%.

Air Europa, del grupo Globalia, es la única compañía aérea que, junto a Plus Ultra, ha accedido al fondo de apoyo a la solvencia de empresas estratégicas gestionado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). En términos absolutos, el balón de oxígeno fue mayor, de 475 millones de euros.

Además, Air Europa también logró concretar con la banca un crédito garantizado por el Instituto de Crédito Oficial (ICO), dependiente del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, de 140 millones. Es decir, que las ayudas suman un total de 615 millones. Pero esta cifra sólo representa el 26% de su facturación en 2019, que ascendió a 2.340 millones de euros.

Sin embargo, la aerolínea 'venezolana' facturó 94 millones de euros en el ejercicio fiscal finalizado el 31 de enero de 2020 y ha recibido una inyección de la SEPI, organismo dependiente del Ministerio de Hacienda, de 53 millones, lo que representa el 56% de los ingresos logrados en el año previo a la crisis.

Plus Ultra, el 0,5% del tráfico de Air Europa

Esto es, algo más del doble que una de las principales aerolíneas españolas por tráfico y volumen de pasajeros, Air Europa. En 2019, esta última compañía transportó a 19 millones de pasajeros y operó 165.838 vuelos, con el 6,9% de la cuota de mercado en los aeropuertos españoles de Aena. Sin embargo, Plus Ultra apenas tuvo el 0,5% de ese tráfico.

En 2019, Plus Ultra operó 823 vuelos en los aeropuertos españoles. Esto la situaba en la posición 166 por tráfico, muy por detrás de Air Europa y otras aerolíneas también españolas como Iberia o Vueling. En total se produjeron 2,36 millones de operaciones en la red de Aena. De esta forma, Plus Ultra apenas representó el 0,03% del total de la movilidad aérea.

Con el coronavirus, su situación empeoró. En enero de 2021 la aerolínea sólo operó dos vuelos en los aeropuertos españoles. En febrero, un mes antes de ser rescatada, no operó ni un solo vuelo, según las estadísticas de Aena. De hecho, este periódico también ha revelado que Plus Ultra sólo tenía un avión cuando recibió la ayuda del Gobierno.

A inicio del 2020, la aerolínea contaba con cuatro aeronaves, dos A340-300 y otras dos A340-600. Sin embargo, acabó el ejercicio con solo un A340-300. En concreto, la salida de los tres aviones restantes –operados en régimen de alquiler– se produjo en los últimos meses del año 2020.

Menos apoyo a Iberia o Vueling

Aunque no han sido rescatadas con el fondo de la SEPI, otras aerolíneas también han conseguido financiación con el aval del ICO. Es el caso de Iberia y Vueling, pertenecientes al holding anglo-hispano IAG, que el pasado mes de mayo firmaron préstamos sindicados por valor de 1.010 millones de euros -750 millones en el caso de Iberia y 260 millones para Vueling-. 

En 2019, Iberia ingresó 5.645 millones de euros y Vueling 2.455 millones, según el informe financiero anual del grupo IAG. Si se tienen en cuenta estas cifras, las ayudas del Estado a través de avales representan sólo el 13% y el 11% de la facturación. Unas cifras que refuerzan la tesis de que la ayuda a Plus Ultra es desproporcionada si se compara con otros casos.

Plus Ultra ha recibido casi el doble de ayuda por empleado que Air France-KLM y el triple que Lufthansa

Fuentes del sector consultadas por este periódico también destacan que esta ayuda es muy superior a las concedidas a otras aerolíneas europeas en sus respectivos países si se tiene en cuenta la cifra de pasajeros de cada una de ellas. Air France-KLM, por ejemplo, ha recibido una inyección de 10.400 millones de euros con una plantilla de 86.138 empleados en 2019. Es decir, 120.736 euros por empleado.

En el caso de Lufthansa, que tiene un equipo de 138.353 empleados, el rescate ha ascendido a 9.200 millones de euros. Esto es, 66.423 euros por trabajador. Finalmente, en el caso de Plus Ultra, antes de la covid su plantilla ascendía a 255 empleados. Por tanto, la inyección de 53 millones equivale a 207.843 euros por empleado. Casi el doble de ayuda por empleado que Air France-KLM y el triple que Lufthansa.

La banca se negó a ayudarla

Además, esta empresa acumulaba pérdidas desde su creación en 2011, tal y como avanzó este periódico. En el ejercicio fiscal finalizado el 31 de enero de 2020, justo antes del coronavirus, registró unos números rojos de 2,78 millones. Sin embargo, Hacienda mantiene que Plus Ultra es una aerolínea estratégica y por ello debe ser rescatada con fondos públicos.

Antes de acudir a la SEPI para recibir la ayuda de 53 millones de euros, Plus Ultra solicitó un préstamo avalado por el ICO (por el Estado) y la banca se negó a concedérselo, tal y como ha avanzado VozpópuliLas entidades financieras españolas rechazaron su petición por el riesgo que suponía la operación.

De hecho, la sociedad Plus Ultra Líneas Aéreas S.A. evitó la disolución antes de la covid con un préstamo participativo de una entidad panameña por valor de 6,3 millones de euros. De no ser por este préstamo participativo, Plus Ultra Líneas Aéreas se tendría que haber declarado en causa de disolución, puesto que el patrimonio neto estaba por debajo de la mitad del capital social de la empresa.