Las aerolíneas Iberia y Vueling, pertenecientes al holding anglo-hispano IAG, han firmado contratos de financiación sindicada que suman 1.010 millones de euros -750 millones en el caso de Iberia y 260 millones para Vueling-, según informa el grupo este viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El acuerdo "está dentro del marco legal establecido por el gobierno español para mitigar el impacto económico de la covid-19. 

En este sentido, las compañías aéreas informan en el comunicado de que "las entidades financiadoras solicitarán al Instituto de Crédito Oficial (ICO) la concesión de sendos avales sobre las financiaciones, siendo dicha concesión condición necesaria para la disposición de las mismas".

Los contratos de financiación tienen una duración de cinco años, con fecha de amortización el 30 de abril de 2023, estando Iberia y Vueling facultados para proceder a su repago en cualquier momento, previa notificación al efecto, explican las aerolíneas a la CNMV.

También indican que esos contratos incluyen determinadas obligaciones no financieras para proteger la posición de las entidades financiadoras, entre las que se incluyen restricciones a la distribución de fondos a favor de socios directos o indirectos.

Pérdidas de 535 millones hasta marzo

El grupo aéreo IAG -al que pertenecen también British Airways, Aer Lingus y Level- avanzó este martes que el resultado de sus operaciones antes de partidas excepcionales durante el primer trimestre del año fue una pérdida de 535 millones de euros comparado con un beneficio de 135 millones de euros el año pasado.

La compañía precisa que "toda la reducción en el resultado de las operaciones en el trimestre en comparación con el año pasado se produjo en el mes de marzo" y "la mayor parte fue causada por British Airways, seguida por Iberia y Aer Lingus, mientras que Vueling experimentó un pequeño aumento de su pérdida de las operaciones". 

"Dada la incertidumbre en relación con el impacto y la duración" de la pandemia, "en este momento IAG no proporciona una indicación precisa sobre las perspectivas de beneficio para el año 2020". Sin embargo, sí adelanta que "el grupo espera que su pérdida de las operaciones en el segundo trimestre sea significativamente mayor que en el primer trimestre. 

Esto se debe, según explica la compañía, "a la disminución sustancial en la capacidad y el tráfico de pasajeros y a pesar de cierto alivio en los costes de los empleados gracias a los programas de retención de empleos gubernamentales y los esquemas de apoyo salarial".