Los tribunales vuelven a respaldar al sector audiovisual en su lucha contra la piratería. Netflix, Columbia, Warner Bros, Universal, Disney y Paramount, todas ellas miembros de la asociación norteamericana de productoras Motion Picture Association (MPA), han logrado, una vez más, que un juez ordene el bloqueo de varias páginas web a través de las que se podía acceder a sus contenidos de forma ilegal.

En concreto, ha sido el Juzgado de lo Mercantil nº8 de Barcelona el que ha reclamado a Telefónica, Orange, Vodafone, Euskaltel y Yoigo que bloqueen el acceso a varias webs que estas plataformas habían detectado que ofrecían sus contenidos pirateados, según una sentencia dictada a mediados de marzo.

De acuerdo con la documentación judicial consultada por Vozpópuli, las 'telecos', tras constatar que efectivamente se trata de webs con contenido pirateado, han optado por allanarse y no han contestado a la demanda. El despacho asesor de los demandantes, según la sentencia, es Hoyng Rokh Monegier.

Y es que cabe recordar que las productoras juegan con una importante baza a su favor en esta batalla digital. Hace tres años, el Juzgado de lo Mercantil nº 6 de Barcelona ya ordenó a Telefónica, Orange, Vodafone y Yoigo que bloqueasen el acceso de sus usuarios desde el territorio español a las páginas HDFull y Repelis, dos sitios en las que podía accederse a contenido de las productoras de forma ilegal.

La clave jurídica de esa sentencia, la primera que se dictó en este sentido, está en los artículos 138, párrafo 3, y 139.1 del Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual (TRLPI), que regula las condiciones para lograr el cese de la actividad ilícita a través de los intermediarios, en este caso, las compañías de telecomunicaciones.

Desde entonces, los tribunales han tenido ocasión de pronunciarse en más ocasiones sobre este asunto siempre en la misma línea, de ahí que las 'telecos' hayan optado por no oponerse a la demanda, lo que jurídicamente se conoce como allanarse.

Lucha contra la piratería

Este tipo de demandas, conocidas como demandas de bloqueo, se dirigen contra los operadores y no contra los piratas en sí, que normalmente son difíciles de localizar o se ubican en países extranjeros, lo que genera una persecución que puede ser inviable, tal y como se desprende de la lectura de otras sentencias similares.

Estos procesos no deben entenderse como una reclamación, ya que no se busca ningún tipo de compensación o indemnización. El único objetivo es bloquear el acceso a estas webs que se lucran con contenido robado a las plataformas que los han creado y la forma más eficaz de hacerlo es a través de los intermediarios. Hace años hubo demandantes que abrieron la vía penal para perseguir este tipo de delitos, pero en los últimos años las compañías han optado por la vía civil, que se ha revelado mucho más eficaz.