El Gobierno de México tiene ya encima de la mesa 15 proyectos para la construcción del Tramo 2 del Tren Maya, 235 kilómetros ferroviarios que une la ciudad de Escárcega con Calkiní. Un proyecto que recibe propuestas que rondan los 17.000 millones de pesos, 651 millones de euros al cambio actual, y tiene a FCC, Sacyr, Dragados y Copasa, con sus respectivos consorcios, luchando por ganarlo.

Sacyr ha presentado un proyecto valorado en 21.422 millones de pesos (819 millones de euros), según recoge el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) de México, en un consorcio junto con tres empresas locales: Técnicos Especializados de Chiapas, Constructora Gordillo e Impulsora de Soluciones de Infraestructuras. 

En el caso de Dragados, su consorcio para optar al Tren Maya lo forma junto a la mexicana La Peninsular y la brasileña Camargo Corrêa. Su propuesta económica se eleva hasta los 20.403 millones de pesos (781 millones de euros). Copasa acude al contrato con las mexicanas Recsa y PRODEMEX, con un proyecto valorado en 18.157 millones de pesos (695 millones de euros). 

Por último, FCC acude al contrato de la mano de la mexicana Cicsa y su propuesta es de 18.553 millones de pesos (711 millones de euros). Los 15 proyectos que han llegado a Fonatur van desde los 16.049 millones de pesos (613 millones de euros) presentado por los mexicanos Grupo Vázquez del Sur, Construcciones Rubau y CIACSA, hasta los 21.800 millones de pesos (834 millones de euros) de los locales CAABSA Constructora y Track Speq.

Entre estas concesionarias también destacan las cinco de origen chino. El Gobierno de México anunciará el ganador de este contrato el próximo 30 de abril. Según explican desde Fonatur, el objetivo es que las obras inicien el próximo 12 de mayo, sólo si las autoridades sanitarias mexicanas dan su visto bueno por la crisis del coronavirus

80.000 trabajadores

"La construcción reactivará la economía del país y traerá beneficios directos a las familias del sureste de México", explican desde Fonatur. La construcción total del segundo tramo de los 1.460 kilómetros totales del Tren Maya creará cerca de 80.000 puestos de trabajo, según estiman desde el organismo.

El principal objetivo de esta infraestructura, según describe el Gobierno en su pliego, es el bienestar social de los habitantes de la Zona Maya. Esta red conectará las principales ciudades y circuitos turísticos de la región para integrar territorios de gran riqueza natural y cultural al desarrollo turístico, ambiental y social en el territorio. 

El Tren Maya ofrecerá tres servicios de transporte: pasajeros locales, pasajeros turistas y carga. En la noche, se utilizará para mover carga. Esta diversidad busca el flujo comercial de productos locales para satisfacer la demanda regional y optimizar los costos de transporte.