El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, señaló este jueves que ve “suficiente” penalizar la jubilación anticipada voluntaria que se produce dos años antes con un 16% de reducción en su pensión de forma “permanente”.

Así lo señaló el ministro durante la presentación del libro blanco del talento sénior de la Fundación Seres y la Fundación Adecco. Escrivá defendió la continuidad de los perfiles senior en el mercado laboral, frente a la “cierta tolerancia” que hay con un nivel de paro estructural en España del 14% y, dentro de este porcentaje, uno de personas de larga edad que “no terminan de reincorporarse” al mercado laboral.

En este sentido, recordó que los planes de su departamento pasan por desincentivar la jubilación anticipada voluntaria, para lo que “estamos negociando con los agentes sociales para poder llevar lo antes posible una reforma” que las penalice.

En concreto, Escrivá indicó que se va a rehacer el actual esquema de coeficientes reductores de la pensión de la jubilación anticipada voluntaria para “hacer que reflejen más esa idea” de que si alguien se quiere jubilar anticipadamente dos años “tiene una penalización permanente en su pensión del 16%”, que es lo que la norma original recoge y “que me parece que es suficiente”, pero que en la práctica resultaba en una penalización menor, del 4%.

Aumento de la cuantía

También señaló que se quiere publicitar más las ventajas de la jubilación demorada o parcial y cambiar la jubilación anticipada forzosa de los convenios colectivos. En este sentido, señaló que “estamos discutiendo instrumentos que acomoden alguna de las consideraciones que desde el ámbito empresarial se nos está haciendo, esto es algo que tenemos que eliminar”.

Planteó que el aumento de la cuantía de la pensión que suponga demorar el retiro se efectúe con un pago único en el momento en que se inicia la jubilación demorada. Otra opción en la que trabaja el departamento de Escrivá vinculada al plan de recuperación que captará fondos europeos consiste en diseñar programas específicos de empleabilidad para personas senior desempleadas y beneficiarias del Ingreso Mínimo Vital (IMV).

El ministro avanzó que el reglamento del sello social para distinguir a las empresas que ayuden a los perceptores del IMV “va a ver la luz de forma inminente”. A ello se suma el sistema estructural de Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), que llevará aparejado formación.

El ministro defendió “explotar todas las vías” para que los trabajadores se empleen durante más tiempo, dado que las proyecciones indican que España perderá unos siete millones de personas en edad de trabajar en 2050 si no se adoptan medidas como fomentar que se trabaje más tiempo, incorporar inmigrantes al mercado laboral y fomentar la natalidad.