El Banco de España entra de manera indirecta en la pelea con el Gobierno para que se aceleren las nuevas ayudas para el tejido productivo español. El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha advertido en una conferencia que uno de los aspectos más preocupantes derivados de la persistencia de la crisis es el riesgo de que los problemas iniciales de liquidez de las empresas no financieras más afectadas se conviertan en problemas de solvencia.

En este sentido, Hernádez de Cos ha señalado en el caso de que éstos se materialicen, no sólo provocarían una destrucción de tejido productivo y de empleo, sino que también acabarían afectando a la capacidad de resistencia del sector bancario, "que podría responder con una restricción crediticia que realimentara los efectos negativos sobre la capacidad de recuperación y sobre el crecimiento económico a medio plazo".

Conferencia del Banco de España

Estas palabras van en la misma línea que las pronunciadas por la banca, que llevan varias semanas reclamando un paquete de ayudas directas efectivas para poder frenar la próxima avalancha de insolvencias que se producirá en nuestro país si no se inyecta capital directo a los balances de las empresas.

El Banco de España, que sólo tiene una función supervisora, no puede exigir al Gobierno estas medidas, pero sí que puede sugerirlas. Además, tal y como ya explicó Vozpópuli, la subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado, se reunió a primera hora de la mañana el día después de que el presidente del Gobierno anunciara el nuevo plan de 11.000 millones de euros para pymes y autónomos y después de que fuentes gubernamentales filtraran a la prensa que se incluirían quitas a la deuda, propuesta que rechazan patronales empresariales y banca.

El Banco de España y los ministerios dudan de la propuesta

El desconcierto se ha instalado entre los ministerios económicos, incluido el de Hacienda, que no saben cómo responder a las preguntas sobre este plan. El presidente del Gobierno hizo el anuncio durante el pleno del Congreso la semana pasada. Y dijo que se había venido trabajando durante los últimos meses en estas ayudas dirigidas a los sectores más castigados por la pandemia del coronavirus como la hostelería y el turismo.

Sin embargo, fuentes socialistas consideran que se trata de una improvisación de La Moncloa ideada por el director de Gabinete de la Presidencia, Iván Redondo. No hay concreción alguna en el plan una semana después de presentarlo.

Banco de España
La ministra de Hacienda y Portavoz del Gobierno, María Jesús Montero. Europa Press

La única precisión que ha hecho Sánchez al respecto es que los 11.000 millones serán para "reforzar la solvencia de sus balances y para que puedan retomar su actividad, hacer las inversiones necesarias y contratar a los trabajadores que requieran para iniciar en plenitud de facultades la recuperación económica".

Otra de las dudas que más preocupa a los sectores teóricamente beneficiados es cómo se van a determinar los beneficiarios. Es decir, qué baremos y qué criterios se seguirán para repartir ese dinero. "¿Cómo se va a regular eso si no existen, por lo que parece, unos criterios previos?", apuntan estas fuentes.

Ayudas directas reales

El sector financiero y el Banco de España abogan por que el Gobierno ofrezca un paquete de ayudas directas, que ayuden a favorecer a la solvencia de las pymes y no sólo a atacar la parte de la deuda, que en este momento se mantiene estable gracias a los mecanismos ya aprobados por el Ejecutivo como la carencia (hasta 2022) y los vencimientos (ampliados hasta a los ocho años).

Asimismo, tal y como adelantó este periódico, la quita de la deuda sólo irá destinada a las empresas que han solicitado un crédito avalado por el ICO, lo que supone apenas el 25% del total del tejido empresarial español. Esto podría suponer un problema para la competencia y un aluvión de demandas en el futuro, explican fuentes financieras.