La dieta de las 8 horas quizá no te suene de nada, pero ¿y si te decimos "ayuno intermitente"? Seguro que has oído hablar de pasada sobre este famoso régimen que acelera el metabolismo y que dio el salto a la fama en 2013 gracias a David Zinczenko y Peter Moore, los cuales descubrieron que comer sólo durante 8 horas al día nos hace adelgazar rápido y sin pasar penurias.

Numerosas celebrities siguen esta dieta, como Beyoncé, Nicole Kidman, Miranda Kerr, Elsa Pataky, Jennifer Aniston... Y los resultados están a la vista: no sólo se adelgaza, sino que además mejora la salud general y aumenta la esperanza de vida.

A diferencia de la mayoría de las otras dietas, la de las 8 horas consiste en limitar cuándo comer y no tanto el cómo o el qué. Te contamos lo que debes saber para llevarlo a cabo.

La dieta de las 8 horas: el régimen que acelera el metabolismo eligiendo cuándo comer

El ayuno intermitente o la dieta de las 8 horas es un patrón alimentario que alterna entre períodos de ayuno y de alimentación, como su propio nombre indica. El régimen de las 8 horas indica que puedes comer durante 8 horas y no ingerir nada calórico durante las 16 siguientes.

Los defensores del ayuno intermitente aseguran que seguirlo es la forma más natural de alimentarse, ya que comer tres, cuatro o cinco veces al día, dicen, es innecesario.

Con esta especie de dieta, pues, se puede perder peso y acelerar el metabolismo simplemente eligiendo cuándo comer. Para hacer un ayuno diario de 16 horas, tendrás que hacer la última comida del día a las 4 de la tarde si desayunas a las 8. O cenar a tu hora pero saltarte al día siguiente el desayuno (sólido) y hacer la comida de medio día de forma normal. Es decir, es bastante fácil de seguir. 

El método más seguido es saltarse el desayuno. Así, por ejemplo, podemos hacer nuestra última comida a las 22 horas y pasar 16 horas sin comer. De esta forma, la siguiente comida la haríamos a las 14 horas del día siguiente. Cabe destacar que para desayunar podemos tomar agua y café solo, o té sin añadidos.

Beneficios avalados por la ciencia

Algunos de los beneficios de la dieta de las 8 horas son los siguientes:

  • Reducción del número de calorías que ingerimos.
  • Modificar los niveles hormonales para facilitar la quema de grasa, como aumentar la liberación de noradrenalina, una hormona que facilita la pérdida de peso.
  • Disminuir el azúcar en sangre, lo que facilita que el cuerpo utilice la grasa para funcionar.
  • Acelerar el metabolismo del 3,6 al 14%, según varios estudios.

Todo esto está avalado por la ciencia. Un estudio de 2014 descubrió que este patrón de alimentación puede hacernos perder de un 3 a 8% de nuestro peso en un periodo de 3 a 24 semanas. Y otra investigación concluyó que el ayuno intermitente causa menos pérdida muscular que la producida por las dietas de restricción calórica. 

Gtres

Ayuno en días alternos, otro método

Si el ayuno intermitente no te convence, puedes probar el ayuno en días alternos (alternate-day fasting o ADF), que se usa más, por lo general, para perder peso rápidamente. El ayuno en días alternos también se conoce como “dieta del día siguiente” y exige que se alternen los días entre una alimentación sin restricciones y pocas calorías.

La mayoría de los estudios sobre el ayuno en días alternos permite consumir una comida pequeña (de unas 500 kcal) en los días de “ayuno”. Las investigaciones han demostrado que este tipo de ayuno da resultados en unas 8 y 12 semanas.

Lo malo de este método es que el seguimiento suele decaer: las personas se cansan porque es más lioso de seguir. En cambio, el ayuno de 16 horas, como hemos visto, es más sencillo, ya que no hay que restringir calorías, sólo comer de forma sana y no comer durante ese periodo de tiempo, tal y como se ha observado.

¿Lo conocías?