Intentamos perder peso y seguimos una dieta, y otra y otra... El problema es que va pasando el tiempo y no percibimos apenas resultados o, lo que es peor, una semana adelgazamos y a la siguiente volvemos a recuperarlo. ¿Por qué sucede esto? ¿Hay alguna posibilidad de adelgazar de seguido y acelerar la pérdida de peso? ¿Existe alguna dieta con la que no haya efecto rebote y no pasemos hambre?

, y la respuesta la tiene el doctor Michael Greger, quien aporta consejos y prácticas para perder peso de forma segura y eliminar para siempre la grasa corporal no deseada en su nuevo libro Comer para no engordar (Ed. Paidós).

En el libro, el doctor Greger explora las diversas causas de la obesidad, desde la genética a las raciones que nos ponemos en el plato, pasando por los factores ambientales, y también sus múltiples consecuencias, como la diabetes, el cáncer y los problemas de salud mental. Hoy en Vozpópuli vamos a centrarnos en el capítulo que refiere a qué dieta podemos seguir para adelgazar sin pasar hambre y no recuperar el peso perdido. Atento.

La dieta con la que puedes comer todo lo que quieras y adelgazar

"Si controlamos lo suficiente el tamaño de las raciones, todos podemos perder peso; y si encerramos a alguien en una habitación, le podemos obligar a perder tanta grasa corporal como queramos. Encadenar a alguien a una cinta para correr ejercería un efecto similar. Sin embargo, ¿cuál es la estrategia más eficaz para perder peso sin restringir las calorías ni hacer ejercicio (y sin conductas ilegales)?", se pregunta el doctor Greger.

"Si analizamos la literatura médica revisada por iguales que se ha publicado en busca de todos los ensayos controlados aleatorizados, ¿cuál es la estrategia más eficaz de todas? Si has prestado atención hasta ahora, debería ser capaz de adivinarlo. Repasemos los ingredientes de una dieta óptima para perder peso. ¿Qué pauta de alimentación contiene los alimentos más antiinflamatorios? ¿Cuál es la más limpia y la más pobre en contaminantes potencialmente obesogénicos? ¿Qué dieta contiene más alimentos ricos en fibra y en agua, y menos alimentos procesados adictivos, cargas glucémicas e insulínicas menores, densidades calóricas más reducidas y menos grasa, carne, cereales refinados, sal y azúcar? ¿Cuál es la dieta más respetuosa con el microbioma, más saciante y más rica en frutas, verduras y legumbres, al tiempo que es segura, sostenible, nutritiva y saludable?", continúa, para dar respuesta a nuestra pregunta: la mejor dieta para perder peso rápido es la vegetal.

Si seguimos una dieta basada en alimentos de origen vegetal lo suficientemente sana, podemos comer tanto como queramos. No hay que contar calorías, no hay que controlar las raciones

"A estas alturas ya no le debería sorprender que la intervención más exitosa hasta la fecha sea una dieta basada en alimentos integrales de origen vegetal. Y, como veremos, a diferencia de muchos métodos para perder peso en los que estamos obligados a hipotecar la salud para obtener resultados a corto plazo, las dietas basadas en alimentos de origen vegetal nos ofrecen lo mejor de ambos mundos: efectividad y salud", afirma.

"Cualquier dieta que reduzca la ingesta calórica puede hacernos adelgazar. El verdadero problema no es deshacerse de los kilos, sino evitar recuperarlos. Una de las principales diferencias entre la nutrición basada en vegetales y las estrategias para perder peso más tradicionales es que se anima a las personas a comer ad libitum o, lo que es lo mismo, a placer. En otras palabras, si seguimos una dieta basada en alimentos de origen vegetal lo suficientemente sana, podemos comer tanto como queramos. No hay que contar calorías, no hay que controlar las raciones. La estrategia es mejorar la calidad de la comida, en lugar de restringir su cantidad", finaliza.

Michael Greger

Como ves, la clave es elegir bien qué tipo de comida debemos elegir y no tanto cuánta. Esto, sumado a unos buenos hábitos alimentarios, harán que tu pérdida de peso sea muchísimo más rápida y sencilla, ya que no tendrás conciencia de estar haciendo dieta pues, simplemente, habrás cambiado de hábitos y comerás mucho más sano sin matarte de hambre.