La Torre Iberdrola en Bilbao muestra una selección de 70 obras del patrimonio artístico de la compañía Iberdrola, exhibidas en el piso 25 del rascacielos de 165 metros diseñado por César Pelli e inaugurado en 2011. De momento, sólo puede ser visitada por accionistas y ejecutivos. A partir del 5 de mayo se abrirá al público general.

La muestra incluye una selección de obras que se exponen por primera vez en un mismo espacio: desde la modernidad decimonónica de Guiard a la casi actualidad de Mapplethorne o Cy Twombly, pasando por Chillida, Oteiza y Barceló. Quienes asistan podrán ver no sólo las piezas exhibidas sino las vistas de Bilbao desde el piso 25.

Comisariada por Javier González de Durana, exdirector del Artium de Vitoria entre otros, la muestra se titula La piel translúcida, y su recorrido histórico hace coincidir el desarrollo del arte en Bilbao con la historia de la compañía, fundada justamente a comienzos del siglo pasado en esa ciudad.

La piel traslúcida se divide en tres espacios, correspondientes a cada una de las fachadas de la torre triangular de Pelli. El primero está destinado a los pintores de la modernidad del cambio del siglo XIX al XX, el periodo que tiene entre sus referentes iniciales del pintor bilbaino Adolfo Guiard –a quien se considera el introductor del impresionismo en Euskadi- y como uno de los nombres de su cierre a Jose María Ucelay. También se exhiben obras de Ignacio Zuloaga, Darío de Regoyos o de Iturrino.

La segunda parte se dedica al arte español que abrazó la vanguardia a partir de 1957. Como parte de esta sección se exhibe Bodegón de las afueras, de Antonio López, junto a pinturas de Gerardo Rueda y César Manrique; texturas de Tàpies y Barceló; esculturas de Chillida y Oteiza; las composiciones críticas del Equipo Crónica o las visiones urbanas de López García y Pérez Villalta. Incluye las últimas adquisiciones de la compañía, como una composición de 2009 del arquitecto Juan Navarro Baldeweg.

El tercer y último capítulo está dedicado a la fotografía y nuevas fronteras. Entre las instantáneas destacan Trompetas del ángel, del norteamericano Cy Twombly, dos pares de manos de Robert Mapplethonre, con toda la expresividad del blanco y negro, o una instantánea de los pies en movimiento de Mona Hatoum durante una de sus "performances". Vale la pena destacar que aunque no forman parte de la exposición, en el vestíbulo de la Torre es posible ver dos obras del pintor bilbaíno Darío Urzay creadas específicamente para el edificio. Se trata de Paisaje nocturno I y II.