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"En Google creen que salvan al mundo y son una ONG, no una empresa que no paga impuestos"

Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña escribió en 2011 'Desnudando a Google', un libro muy crítico sobre el gigante de Mountain View que en 2016 retoma actualidad.

Eric Schmidt, presidente de Google, saluda a Felipe de Borbón en presencia de James Costos, embajador norteamericano
Eric Schmidt, presidente de Google, saluda a Felipe de Borbón en presencia de James Costos, embajador norteamericano EUROPA PRESS

Google volvió esta semana a la actualidad tras amenazarle la Comisión Europea con una multa millonaria por supuesto abuso de dominio de su buscador. Alabado por la mayoría y con beneficios crecientes, una minoría se mantiene sin embargo muy crítica con el gigante de Mountain View. Es el caso de Alejandro Suárez, quien escribió en 2011 'Desnudando a Google' y que está convencido de que, un lustro después, sus predicciones (Google tendría problemas de competencia y de elusión fiscal) se han cumplido. Y quiere abrir los ojos sobre la, a su juicio, verdadera naturaleza de Google.

"Empecé a trabajar como cliente cuando Google tenía 60 o 70 personas y no tenía oficina en España", cuenta a Vozpópuli en conversación telefónica. "Conozco la compañía desde los inicios y he vivido esa deriva de como era una compañía con el foco en la innovación con todo lo que ello representa a convertirse en un gigante cambiando las normas y la identidad que habían tenido. Hace 10-12 años sacaron Gmail, Chrome, Street View, Maps y Calendar en muy poco tiempo, avances que nos han cambiado la vida a todos y han sido fantásticos. Pero desde entonces su deriva es hacia abajo. El propio Larry Page -creador de la compañía- se queja de que se ha perdido el espíritu de startup innovador que a medida que se convierte en una gran corporación. De 800 empleados a 26.000 en pocos años. Difícil mantener esa innovación".

"El 95% de los ingresos de Google vienen de la publicidad"

A pesar de su multitud de servicios, casi todos gratuitos, "el 95% de los ingresos de Google vienen de la publicidad" asegura. Aquí la 'estafa' "es que la gente identifica a Google con un buscador cuando es una gran agencia de publicidad, que permite a las empresas hacer campañas con su segmentación inmejorable. Al ser el tenedor de toda la información personal y teniendo no sólo el buscador sino el resto de productos, controla el 60% del mercado mundial de publicidad en internet", según datos de la Interactive Advertising Bureau. Es bueno señalar que Google oculta a cuánto asciende su negocio en los principales mercados, e incluso cuando hace una segmentación trabaja con estimaciones de los anunciantes.

Elusión fiscal

Para Suárez, "Google sabe que más tarde o más temprano tendrá que pagar impuestos en España e intenta que de momento todos, y también Hacienda, trabajen con estimaciones. En Europa, utiliza Irlanda como competidor desleal dentro de la propia UE. Toda la actividad de anuncios que empresas españolas hacen en España con anunciantes españoles, donde todos somos españoles eso se está facturando via Irlanda. En el año 2011 estimábamos en unos 600 millones de euros y en UK unos 6.000". Hoy, se estima en más de 2.000 millones la facturación de Google en España, de nuevo con cifras que no se pueden confirmar.

"Google manda los ingresos de España a Irlanda y de allí a las Islas Bermudas, donde tienen una gran caja B, a través de Holanda"

"Google -continúa Suárez- manda los beneficios de España a Irlanda y los tributa a un tipo muy bajito. Tal cual se recibe en Irlanda se manda a Holanda y de allí a las Islas Bermudas. En Irlanda tributa una cantidad muy pequeña porque sólo está unos días en el país y en Holanda hay una tributación especial que si llega de fuera puede no tributarse si está de paso. Es el famoso 'sándwich holandés'. El destino final es una caja B que desde hace años manejan en las Bermudas donde van amontonando todo el dinero. Una técnica por la que muchas tecnológicas sacan el dinero de Europa sin tributar más que una cantidad simbólica en Irlanda sin retorno". De ahí viene, asegura el experto, la competencia desleal de Google con empresas del mismo país. "La estructura y los gastos de Google en España son mínimos. Si facturan 2.000 millones, sólo lo hacen con 200 trabajadores. No hay nadie que consiga esos números".

Hay una parte muy importante de los trabajadores de Google que se cree que es perfectamente lícito, que están ayudando al mundo, que llevan a cabo una labor de ONG. No importa que Google sea considerado por muchos una compañía imperialista, monopolística y agresiva con los demás: ellos consideran que tienen un fin social. Cuando hablé con Scott Rubin sobre Google en China, me di cuenta de que tenía una visión muy infantiloide por creer que estás defendiendo la democracia en el mundo. Decían que Google estaba en China para defender la democracia".

La compañía, asegura Suárez, tiene más trabajadores para el mercado español en Irlanda que en la propia España. "En la isla abunda los comerciales, tienen más de 1.000 personas sólo para el mercado español. Cuando he tenido temas publicitarios con google siempre he hablado con Irlanda o con Marruecos", comenta.

"Google no repatría el dinero, sino que lo mantiene en sus cuentas de Bermudas y hace los pagos desde allí. Hablamos de miles de millones libres de impuestos"

De hacerles pagar más impuestos, asegura, en ningún caso se produciría la doble imposición: "Cuando Google tiene una actividad en España a través de Google Spain no hay doble imposición en ningún caso. Esta doble imposición sólo podría existir si Google sacara todo su dinero y su país de origen le cobrara. Pero ese dinero no se repatría, se queda en las cuentas de Bermudas y se hacen los pagos desde allí, es un dinero libre de impuestos que tienen a su disposición. Hablamos de miles de millones al año".

El control de nuestros datos

El experto coincide con Julien Assange, propietario de WikiLeaks: Google actúa como una suerte de brazo extensible de la National Security Agency (NSA) norteamericana y del FBI, permitiendo a través de la Patriot Act que el gobierno de Washington acceda a informaciones suyas sin necesitar siquiera orden judicial: "Sabemos que la NSA o la CIA cuando requieren información no necesitan montar estructura pero entrar a través de Facebook y Google. Por la ley USA Patriot es perfectamente legal. Es una de las grandes herramientas por las que USA conquista el mundo. Cualquier información que en España se requiera al extranjero tiene que aprobarla un juez en una comisión rogatoria y Google, Apple u otros deciden. Para el gobierno norteamericano es mucho más fácil, con un fax de la agencia gubernamental incluso sin autorización judicial tienen la obligación de darla siempre.

"Un día, Joaquín Almunia me dijo que no podía imaginar el poder de Google para obstruir la labor de la Comisión Europea"

Y Bruselas y los gobierno europeos tratan de ponerle el cascabel al gato. De hacer entrar a Google (y a otras norteamericanas) por el aro de los impuestos. Como no lo consiguen, atacan por el lado de la competencia. "Microsoft tuvo un juicio que acabó con una multa muy grande y era una práctica de competencia desleal muy clara. Google tiene unos lobbies de poder que han conseguido retrasar un juicio que lleva 7 años esperando una sentencia. Un día hablé con Joaquín Almunia, ex comisario europeo de Competencia. Él me decía que no me podía llegar a imaginar el poder que tenían para obstruir la labor de la comisión. Parece que ahora ha habido un impulso a petición de Alemania para que se produzca una resolución ya, quizá después del verano". Se habla de una sanción de unos 3.000 millones de euros, "que es probablemente lo que dejan de tributar al año en Europa. Por eso, cada año que lo retrasan es un año de no tributación completa que se llevan. La multa no pondría en peligro la supervivencia de Google en Europa pero sí su estatus actual. Microsoft quedó tocado pero para Google supondría cambiarles el modelo de negocio".

Este juicio por temas de competencia empezó en la época del predecesor de Almunia y se prevé que la resolución llegue con Margrethe Vestager.

La empresa también ha hecho concesiones, muy poco a poco. Por ejemplo, "les pidieron que dejaran claro cuáles eran los anuncios patrocinados y cuáles no, que dieran determinada información a clientes y anunciantes y pequeñas de esas directrices cambiaron. Igual con el derecho al olvido. Google ha ido cediendo". 

Cambios en Europa

Además, Google combina esta opacidad con los gobiernos y las haciendas con un trato excelente al usuario: "El usuario se queda con los buenos productos de Google, que son buenísimos, y no suele ir más allá. Pero una vez la Comisión mandó un cuestionario a empresas para que dijeran que tipo de actividad tenían con Google y qué opinaban de ellos, diciéndoles que tenían que dar la información aunque hubieran firmado cláusulas de confidencialidad. El resultado es que todos tenían muy clara una visión negativa de Google, que sus prácticas son malas para el negocio publicitario y para la competencia. El Gobierno alemán está tomando medidas influido por el lobby de las telecos, que está muy implicado. Ahora mismo hay empresas que invierten en cable para permitir nuestras conexiones y otras que se lo llevan, no tributan en España y además les piden que inviertan en más medios para poder ganar más".

Google siempre destaca que cumple con las leyes vigentes en cada jurisdicción en la que opera

En estos cinco años desde que escribió su libro, Suárez concluye que hay cosas que sí han cambiado: "Cuando yo escribí el libro nadie se creía lo que contaba y ahora está socialmente aceptado. Otra cosa es que al usuario le importe más o menos, pero todo el mundo sabe lo que hay ya con Google", concluye. La empresa, por su parte, siempre ha destacado que cumple escrupulosamente con las leyes fiscales vigentes en cada jurisdicción en la que opera.


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