Fue una de las posibilidades que deslizó Podemos nada más anunciar su moción de censura contra Mariano Rajoy: presentar un candidato independiente o de consenso. Después de dos semanas de reuniones con otras fuerzas parlamentarias y con organizaciones de la sociedad civil, el partido de Pablo Iglesias mantiene la incógnita sobre quién será la figura elegida. Sin embargo, según fuentes internas consultadas por este diario, hay un nombre que ya se escucha en la dirección morada: el del economista Vicenç Navarro. El veterano profesor tendría que estar dispuesto a subirse la tribuna de oradores del Congreso y defender un proyecto de gobierno a sabiendas de que éste no goza de los apoyos parlamentarios suficientes para prosperar.

No obstante, el grueso de la defensa de la moción de censura no corresponde al candidato, sino al portavoz del grupo de Unidos Podemos-En Comú-En Marea, faena que el propio Iglesias o Irene Montero podrían desempeñar. Navarro tiene etiqueta de independiente en seno de Podemos aunque forme parte de dos de sus principales órganos: el Consejo Ciudadano estatal y el espacio consultivo 'Rumbo 2020: Pensar el Gobierno'. Este último, conocido como el Gobierno en la sombra de Iglesias y conformado tras Vistalegre II, ha sido convocado para este sábado. Sobre la mesa estará, por supuesto, la moción de censura anunciada en el Congreso. Y Navarro asistirá a esta reunión, la segunda desde el cónclave de febrero.

El catedrático fue el número tres de la candidatura de Iglesias -por detrás de Irene Montero- en la última batalla por el liderazgo del partido. Dentro del nuevo Consejo Ciudadano estatal, el que fuera asesor de Hillary Clinton en los noventa se encarga del área de Políticas Públicas. También fue el candidato catalán más votado en las primarias de Vistalegre II.

Navarro tiene etiqueta de independiente en seno de Podemos aunque forme parte del Consejo Ciudadano y el 'Gobierno en la sombra'

En este contexto, lo que empezó siendo un globo sonda, no fijar candidato a fin de explorar el ánimo de posibles aliados en la moción de censura, se ha ido convertido en algo incómodo para el equipo de Iglesias. Fundamentalmente por el desgaste que puede suponer para la imagen del líder de Podemos salir derrotado del lance si finalmente se presenta él como candidato. Ya no porque pierda la votación, que se da por descontado, sino porque el debate se vuelva en su contra. Felipe González (PSOE) perdió la moción de censura que presentó contra Adolfo Suárez (UCD), pero salió reforzado para las siguientes elecciones. Sin embargo, Iglesias corre el riesgo ahora mismo de no tener tal fortuna. De ahí que la puerta a otro candidato se haya mantenido abierta desde el principio.

En su comparecencia del 27 de abril para anunciar la moción, Iglesias no descartó, a preguntas de la prensa, que el candidato fuese alguien propuesto por el PSOE. Al día siguiente hizo la oferta directamente a los socialistas y a Ciudadanos. "Lo que tienen que hacer las formaciones políticas que apoyan a Rajoy es decir que sí a la moción y después que planteen los candidatos que quieran. Si PSOE y Cs rectifican, que propongan candidatos. No va a ser problema para nosotros", declaró en La Cafetera de Radiocable.

También el portavoz de En Comú Podem, Xavier Domènech, manifestó que "el nombre tiene que surgir de un acuerdo conjunto. Puede ser que no sea diputado", señaló. Precisamente, Navarro forma parte junto Domènech del equipo de confianza de Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, en el nuevo partido de los 'comunes'.

Entretanto, las fuentes consultadas afirman que la fecha de registro de la moción ya ha sido decidida por la dirección morada, pero no dan más detalles. Todo apunta a que la iniciativa será presentada la próxima semana. De este modo, el debate será posterior a las primarias del PSOE, fijadas el 21 de mayo, y a la manifestación que Podemos ha convocado justo la víspera, el 20 de mayo, en favor de la moción.

Medida preventiva

No obstante, la agenda real no está en manos de Podemos, sino que depende del calendario que baraje la presidenta de la Cámara baja, Ana Pastor. El Reglamento del Congreso fija un plazo mínimo de cinco días desde el registro formal de la moción de censura hasta que se produzca la votación, pero no estipula un plazo máximo. Por ello, en Podemos temen que Pastor retrase la fecha del debate y la aleje de la situación de "emergencia democrática" que, a su juicio, vive el país. Como medida preventiva, los de Iglesias han pedido un informe a los servicios jurídicos de la Cámara baja para saber hasta cuándo puede ser pospuesto un debate que consideran "urgente".