Las elecciones del 5 de abril en el País Vasco y Galicia examinarán el acercamiento de Pedro Sánchez al independentismo casi 100 días después de la formación de su Gobierno de coalición con Pablo Iglesias. El PSOE y también Podemos se la juegan especialmente en Galicia, donde tienen opciones de desbancar a Alberto Núñez Feijóo si consiguen evitar una nueva mayoría absoluta del PP.

Sánchez e Iglesias pasarán el primer test electoral a la política de su Ejecutivo el Domingo de Ramos. El País Vasco y Galicia no son territorios que en principio amenacen La Moncloa. Tanto el PSOE como Podemos tienen poco que perder y mucho que ganar, especialmente en la comunidad gallega.

Pero los dos partidos sí pueden hacerse una idea del impacto electoral de su coalición. La duda es si reforzará a Iglesias o si, por el contrario, concentrará el voto entorno al socialismo.

El pacto con Bildu en Navarra

El País Vasco debería ser un lugar propicio para el PSOE después de su política de distensión con nacionalistas y separatistas y sus acuerdos con Bildu en Navarra. Esos acuerdos no penalizaron a los socialistas, según los resultados en la comunidad vasca de las elecciones generales del 10-N. El PSE fue la segunda fuerza política por detrás del PNV y obtuvo 4 diputados. 

La victoria del PNV en las autonómicas se da por supuesta. Los socialistas vascos forman parte actualmente de la coalición de Gobierno que lidera Iñigo Urkullu, pero en las elecciones del 2016 lograron 9 escaños y quedaron por detrás de Podemos. El objetivo de los socialistas es mejorar esos resultados y dar el sorpasso a la formación morada.

"Estas elecciones las veo como una oportunidad", ha dicho la líder del PSE, Idoia Mendia. "Lo importante es que abren un nuevo tiempo político".

Galicia es un caso diferente. Y el PSOE tiene la oportunidad de acabar con el reinado de Feijóo, que ha ganado las tres últimas elecciones por mayoría absoluta. Los socialistas se quedaron a apenas 10.000 votos del PP en las generales del 10-N en Galicia y empataron a 10 diputados.

Objetivo: acabar con Feijóo

Pero, al igual que en el País Vasco, el comportamiento del electorado en generales y autonómicas es diferente. El PP de Feijóo, dominador absoluto del espacio del centro derecha en esta comunidad, se enfrenta ahora a la pujanza de Vox y a un acuerdo con Ciudadanos del que reniega el presidente gallego.

El PSOE, por su parte, tampoco domina el espacio de izquierda en Galicia. Hay una ensalada de siglas y también partidos nacionalistas, que ha fragmentado el voto y beneficiado tradicionalmente a Feijóo.

Podemos y PSOE se enfrentarán por primera vez en las urnas como socios políticos en el Gobierno de la nación. Es un factor novedoso, que les obligará a una campaña de guante blanco. Las elecciones podrían indicar si uno de los dos partidos sale beneficiado. Y si Sánchez consigue recuperar voto por su izquierda. O si por el contrario Iglesias refuerza su posición frente al PSOE.