Los datos de audiencias televisivas de febrero describen un panorama muy negativo para Radiotelevisión Española. El ciclo de Rosa María Mateo terminará con la corporación en una situación crítica, a una considerable distancia de los principales canales de Atresmedia y Mediaset. Un ejemplo que prueba la debilidad de RTVE es el relativo a los espectadores de su informativo nocturno, presentado por Carlos Franganillo, que son la mitad de los que acumula el líder de esa franja, Vicente Vallés.

Según se detalla en el informe mensual de audiencias de Kantar Media y Barlovento Comunicación, Vallés reunió en febrero una media de 3.633.000 seguidores diarios, con el 20,9% de la cuota de pantalla, frente a los 1.804.000 y el 10,2% que logró Franganillo.

TVE también fue ampliamente superada por Informativos Telecinco (Pedro Piqueras), que obtuvo 2.489.000 espectadores y el 14,3% de share de media. Hace unos meses, este noticiario ocupaba la primera posición, pero el cambio de cadena de Pasapalabra ha perjudicado su audiencia.

Todo esto sucedió en un mes que fue el peor de la historia de RTVE, con una audiencia del 8,6% que vuelve a demostrar que el interés de la sociedad española por la televisión pública es decreciente. También que el actual equipo directivo no ha sabido dar con las teclas correspondientes para hacer remontar la situación de esta empresa pública, que en 2021 cuenta con un presupuesto superior a 1.100 millones de euros.

La larga crisis de RTVE

Hace una década, La 1 cerró febrero con una cuota de pantalla del 15,1%. Entonces, ya se advertía de la crisis de la televisión pública, que en 10 años había perdido 10 puntos de audiencia y que, tras la llegada de la 'gran recesión' había sufrido un importante recorte de su presupuesto.

Lejos de frenarse esa tendencia negativa, se ha mantenido durante los últimos años, en los que el share ha caído hasta el 8,6%. Y no sólo se ha desplomado la cuota de pantalla de La 1 (1,2 puntos en un mes), sino también la del resto de los canales del grupo, que suman el 13,9% de audiencia. Es decir, menos que Telecinco (15,2%) y Antena 3 (14,3%).

Sus informativos hace tiempo que dejaron de ser la referencia para los españoles, como se demuestra en la distancia que separa a Franganillo de Vallés. Algo similar ocurre a las 15.00 horas, cuando Ana Blanco registra una audiencia de 11,7 puntos (1.545.000 seguidores), frente al 20,4% de Antena 3 (2.684.000, Antena 3) y los 1.992.000 de Telecinco (15,1%).

La presencia de TVE en las redes sociales también es menor que la de sus competidores. En febrero, sus programas fueron citados en 643.662 tuits, frente a los 2,7 millones de Telecinco y los 938.930 de La Sexta. En este caso, superó a Antena 3, que acumuló 636.529.

La presencia de TVE en las redes sociales también es menor que la de sus competidores. En febrero, sus programas fueron citados en 643.662 tuits, fente a los 2,7 millones de Telecinco y los 938.930 de La Sexta

En un mes en el que se produjeron elecciones en Cataluña, La 1 fue ampliamente superada por TV3 en esta comunidad autónoma. Mientras la televisión autonómica catalana logró un share de 15,2 puntos, La 1 obtuvo el 7%, lo que delata su debilidad.

Todo esto sucedió mientras los partidos negociaban la composición del Consejo de Administración que 'gobernará' Radiotelevisión Española durante los próximos seis años.

Tal y como detalló Vozpópuli, la renovación de este órgano se producirá en virtud de un pacto que alcanzaron PSOE, PP, Unidas Podemos y PNV, que decidieron no respetar el resultado del concurso de méritos que se realizó hace dos años para seleccionar a sus vocales y eligieron a periodistas que, en algunos casos, tienen un perfil político muy concreto.

Eso provocó duras críticas internas. De hecho, el Consejo de Informativos de TVE lamentó en un comunicado esta decisión, que podría perpetuar los problemas endémicos que han llevado a la televisión pública a sufrir su crisis actual.