El debate sobre el racismo volvió a la palestra esta pasada semana tras la suspensión del partido de Champions entre el PSG y el Estambul. A los pocos minutos de iniciarse el encuentro, los jugadores de ambos equipos se plantaron tras escucharse un insulto racista por parte del cuarto árbitro, Sebastian Coltescu, quien pidió la expulsión de Pierre Webó, miembro del cuerpo técnico del equipo turco, diciendo al colegiado principal: "Expulsa al negro".

Aunque este encuentro se retomó al día siguiente, la paralización del mismo ante el plantón de los futbolistas, con Kylian Mbappé y Neymar al frente, ha trascendido como un nuevo episodio de discriminación en este deporte, pero también como una demostración de la incandescencia que actualmente vive el movimiento antirracista

Si bien este no es el primer episodio racista que tiene lugar en el ámbito futbolístico, ya sea entre los propios jugadores o por parte del público, los especialistas consideran relevante que haya tenido lugar en un partido de esta categoría. "El eco mediático y la repercusión tienen mucho que ver con los protagonistas y por suceder en un partido de Champions, si no no habría esta sensibilidad", señala en conversación con Vozpópuli Salva R. Moya, periodista y experto en racismo en el fútbol. 

"Si te das una vuelta por cualquier campo de cualquier categoría de cualquier ciudad pues a lo mejor hay gestos racistas más importantes pero no nos hacemos eco de ellos", explica tras recordar la repercusión que también tuvo el episodio que sufrió Dani Alves en 2014, cuando durante un encuentro entre el Villarreal y el FC Barcelona un aficionado lanzó un plátano al lateral brasileño.

Época "de especial sensibilidad"

Además, Moya destaca la importancia de que lo sucedido en el encuentro entre el PSG y el Estambul coincidiese con una época "de especial sensibilidad", en referencia a las protestas sucedidas este año en Estados Unidos tras el asesinato de George Floyd a manos de la Policía y que desembocaron en el movimiento Black Lives Matter

Con él coincide María José Aguilar, socióloga y directora del Grupo de Investigación Interdisciplinar sobre Migraciones, Interculturalidad y Ciudadanía de la Universidad de Castilla-La Mancha: "El hecho de que este episodio haya sido en un partido internacional pone de manifiesto que el mundo del fútbol se está moviendo. Hubiera sido impensable hace 10 o 15 años". Del mismo modo, Aguilar destaca el hecho de que coincidiese en un momento de "mayor conciencia".

Observamos que las viejas manifestaciones de racismo conviven ahora en la actualidad con otras nuevas"

Pese a la trascendencia de este episodio, Aguilar insiste en que el aprendizaje que se debería extraer es que el racismo sigue existiendo y "todos somos cómplices". Matiza que "ha cambiado el entorno" ya que actualmente líderes políticos como Trump o Bolsonaro y procesos como el Brexit "generan un contexto que propicia y otorga 'legitimidad' a discursos que antes no se llegaban a expresar de la misma manera". "Desde nuestras investigaciones observamos que las viejas manifestaciones de racismo conviven ahora en la actualidad con otras nuevas", señala. 

Sobre el movimiento antirracista en Europa, Aguilar asegura que necesita renovarse si quiere ser verdaderamente crítico y transformador. "En España por ejemplo muchas acciones antirracistas están basadas en luchar contra los prejuicios, entonces la estrategia consecuente sería realizar actividades tendentes a reducirlos, pero el racismo es un fenómeno multicausal, multidimensional y complejo", apunta la experta.