El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha apelado este domingo al "amor" frente al "odio", en referencia a las manifestaciones críticas que el régimen ha reprimido. "Cuba es de todos", ha afirmado el tirano, sucesor de los dictadores Fidel y Raúl Castro, tras unas protestas por las que han sido detenidas al menos 450 personas, inclusive periodistas y activistas.

Díaz-Canel ha hecho este llamamiento a la concordia casi una semana después de que se registraran las protestas, en una manifestación de apoyo al régimen en la que han participado decenas de miles de personas en la plaza de la Revolución de La Habana, capital del país caribeño.

"Cesen la mentira, la infamia y el odio. Cuba es profundamente alérgica al odio. ¡Y jamás será tierra de odio! No se construye nada bueno del odio. El odio nos roba tiempo para amar y hasta el amor mismo", ha subrayado el mandatario cubano durante la concentración realizada en una céntrica plaza de la capital de la isla.

Díaz-Canel, que también lidera el Partido Comunista cubano, estuvo acompañado por el expresidente Raúl Castro (2008-2018), y miembros del Gobierno y el Estado de la isla.

Raúl Castro ha participado en la manifestación junto a Díaz-Canel.

"Cuba de amor"

"Cuba de amor, de paz, de unidad, de solidaridad. Cuba de todos los cubanos que, estén donde estén, trabajan para verla avanzar con sus propias piernas y brazos hacia un destino de prosperidad posible", manifestó Díaz-Canel.

El mandatario ha llamado a rescatar la obra social de la Revolución, e instó a dar una mayor atención a los sectores vulnerables del país, reiterando la consigna de que "Cuba es de todos".

También adelantó que se revisarán los posibles errores gubernamentales que se han cometido en los dos últimos años, en que el país ha tenido que funcionar bajo intensas presiones, y reclamó el compromiso de todos para trabajar y exigir por el cumplimiento del programa de Gobierno aprobado.

A su vez, rechazó los intentos de desplegar una guerra no convencional contra la isla desde EEUU con el fin de derrocar a la Revolución, y las amenazas a la seguridad nacional con la aplicación de estos proyectos desestabilizadores, según recoge la agencia Sputnik y ha reproducido Europa Press.