Yolanda Díaz se ha decantado por la solución continuista. En los últimos días, tras una negociación directa con Pedro Sánchez, según sostienen fuentes de Podemos, la ministra de Trabajo ha optado por evitar la tensión interna y confirmar a cada uno de los ministros del área morada. Sectores socialistas del gobierno amagaron con la posibilidad de que saliera del Ejecutivo la número dos de Podemos, Irene Montero, para reforzar así la imagen de Yolanda Díaz. La dirigente gallega no ha caído en tentación.

“Era demasiado arriesgado”, comentan algunos desde el partido morado. La ministra de Trabajo ha confirmado a todos los miembros de Unidas Podemos en el Ejecutivo, porque según admiten fuentes gubernamentales de Podemos podían “abrir un melón” difícil de solucionar. Desde el partido que lidera Ione Belarra, de hecho, sostenían que abordar el cambio de nombres de los ministros obligaba a otra negociación parecida a la que mantuvieron Iglesias y Sánchez durante la investidura.

Díaz ha logrado salvar todos los sillones de Unidas Podemos gracias al hecho de que Sánchez se ha decantado por evitar reducir las carteras ministeriales. “Ella ha cerrado el tema con Sánchez”, sostienen en Unidas Podemos, donde señalan que todos han presionado para mantenerse en el cargo. Entre ellos, también Montero, quien el pasado viernes reivindicaba su papel de “ministra” y el propio Alberto Garzón, que rechazó dos ofertas alternativas de Podemos, como ser cabeza de lista en las autonómicas de Madrid y Andalucía.

Salen Calvo, Ábalos y Campo

Sánchez ha presentado al rey Felipe VI su remodelación del Ejecutivo. Salen del Ejecutivo nombre de peso como el de Carmen Calvo, y los ministros de Exteriores (Arancha González Laya), Cultura (José Manuel Rodríguez Uribes), Justica (Juan Carlos Campo) y Transportes (José Luis Ábalos). Entran en el Ejecutivo Félix Bolaños, que sustituirá a Calvo en el ministerio de vicepresidencia, además de Óscar López como nuevo jefe del gabinete del presidente, en sustitución de Iván Redondo.

En el caso del exjefe de gabinete de Sánchez, este diario adelantó en el pasado diciembre que la relación con el presidente no era tan idílica como se describía a nivel oficial, y que Redondo ya había amagado dos veces con dimitir.

Europa Press

Montero presionó para seguir

Desde el ámbito de Podemos, todo se ha centrado en garantizar los cargos a los ministros actuales. Yolanda Díaz ha evitado atender al canto de sirenas que llegaba desde importantes sectores del PSOE, tal y como desveló este diario, y que apuntaban a ofrecer sustituir a Irene Montero. Díaz, sin embargo, se ha decantado por evitar enfrentamientos internos, mientras que ha dejado a Sánchez el control total de los nombres de los socialistas.

Hace algo más de una semana, Sánchez insistía oficialmente que no tenía planificado acometer cambios en el Gobierno. Pero admitió que, de avanzar en ese sentido, tenía que hablar únicamente con Yolanda Díaz. "Bueno así es como me lo han hecho saber", explicaba el presidente en una entrevista en La Sexta.

A partir de entonces empezó un tira y afloja con el equipo de Irene Montero. Fuentes de Podemos desvelaron a este diario la “tensión” en algunas reuniones internas, y también el enfado de Irene Montero por las maniobras socialistas. El pasado jueves, por ejemplo, en Podemos acusaron al PSOE de estar detrás de las filtraciones sobre la supuesta separación de Pablo Iglesias y Montero. La presión sobre Yolanda Díaz aumentó. Irene Montero dejó muy claro que su intención era seguir en el cargo. Y así finalmente ha sido